Respira Meaño. Nesta campaña 2025-26 cumprimos 12 anos no aire grazas a teu pulo. Desde aquí, seguiremos abrindo este particular Ventanuco de libertade cada fin de semana. Somos un espazo a compartir e unha canle para chegar a ti (ou viceversa), no Meaño que nos une. Unha historia por descubrir, empatizar e convivir, mesmo tamén con nós mesmos. Nen máis nen menos. Sen pretensións.
Cualquier
tratado de geografía al uso refiere que las Rías Baixas comprenden un total seis
rías -si incluimos Aldán- que se extienden entre la frontera portuguesa y el
cabo de Finisterre. Sin embargo, algunos meañeses reivindican una séptima, la
de Dena, en un tramo costero donde la desembocadura del río Chanca conforma una
ensenada que algunas cartas náuticas reflejan
como ría de Dena. Ello recuerda que Meaño, tenido por muchos como municipio de
interior, en realidad dispone de una fachada costera que a lo largo de unos
1.500 metros recorre por poniente la localidad de Dena, y en cuyo extremo sur
se abre esta bocana a modo de ría que los vecinos claman por regenerar.
LA RÍA DE
DENA, ENTRE EL ESCOMBRO Y EL OLVIDO
Imagen de la ría de Dena con la marea baja y la isla de A Toxa al fondo
“En
los años que trabajé embarcado -refiere un antiguo marino de Dena, hoy
jubilado- pisé tierra en 37 países diferentes. Era el año 1973 o 74, y recuerdo
bien cuando el capitán del buque finés Norrö, un gasero en el que estuve
enrolado, cuando estábamos por las Bahamas se interesó por si de donde yo era
había mar. Cuando se lo confirmé, buscó y unos días después me mostró en su
carta náutica como esta zona figuraba con el nombre de ría de Dena”. “En este punto del río -continúa explicando a pie del
puente de A Chanca-, cuando la marea alta es viva, el mar se adentra a través
de la ría por el curso bajo del Chanca y la marea supera la PO 550, algo que
muy poca gente sabe, excepto los que nos movemos en esta zona”.
A lo
largo de esta fachada el tramo costero de Dena está salpicado de depósitos y
vertidos que contribuyen a la mala calidad de sus aguas, los malos olores y a
una imagen de semi abandono. En los años 90 e inicios de este siglo varios
proyectos trataron de regenerar esta ría, pero al final la zona hubo de
conformarse con una remodelación del área recreativa de Os Pasales más la
reciente construcción de un pequeño sendero en zarzo que la vegetación amenaza
con invadir a cada paso. Ni en los programas políticos de los partidos en las
últimas municipales aparecía referencia expresa a la puesta en valor de este
espacio protegido, de gran riqueza natural, no en vano forma parte del complejo
intermareal Umia-O Grove, incluido en la Lista de Humedales de Importancia
Internacional (Humedal RAMSAR), Zona de Especial Protección para las Aves
(ZEPA) y Espacio Natural en Régimen de Protección General.
Una tubería que conectada directamente en la ría
Focos de vertido
Acompañados
por el presidente de la asociación de vecinos de Dena, Nemesio Viñas,
recorremos la zona. Durante el trayecto, con la marea baja -y el que nos
encontramos con el anterior presidente del colectivo vecinal, Cesáreo Besada-
advertimos en la orilla zonas de aguas turbias, limos, botellas de plástico,
escombros de obra, restos de una tubería plástica, la carcasa de una vieja
rueda de camión, fragmentos sueltos de batea, un depósito de caolín de una
antigua baldosera e incluso una tubería de hormigón que vierte directa al mar.
“Siendo yo un chaval -rememora el Nemesio Viñas-, cuando la marea estaba alta,
nos bañábamos en estas aguas, y aquí se pescaban sollas, anguilas y chopos… hoy
cualquier cosa de estas resulta impensable, esta ría de Dena perdió su riqueza
y se asemeja más a un estercolero”.
El depósito de caolin de uan vieja baldosera se sigue vertiendo al mar
En
el límite sur, próximo a Vilalonga, en las inmediaciones de la EDAR de Os
Pasales nos muestra el que entiende como uno de los problemas: “a este punto
-explica- vienen a parar todas la aguas residuales de Meaño, Castrelo y
Vilalonga. Cuando se satura en invierno, con las pluviales que llegan a la red
de residuales, sospechamos que se abren compuertas… y el olor, como mismo ahora
estamos percibiendo con la marea baja, en pestilente”. “Visitar esta zona
-añade- no resulta agradable en estos días, y quienes más lo sufren son los
vecinos que viven en las inmediaciones”.
El
presidente del colectivo vecinal incide en dos puntos más: el depósito de
caolín de una vieja baldosera, “un montículo artificial del que el mar está
arrastrando restos de manera continua, sin que se haya hecho nada por retirarlo
o construirle una escollera”; y la vieja telleira de Noya “símbolo de Dena, que
se rehabilitó con dinero público y que luego se cerró para disfrute privado”
Oposición
Un fragmento de batea a la deriva en la ría de Dena
“Lo
que primero para regenerar la zona es recuperar la calidad de sus aguas, y eso
sólo cabe afrontarlo dentro de un proyecto conjunto que afecte a toda la ría de
Arousa, algo que compete a la Xunta, y por eso el grupo socialista ya elevó en
su día en este sentido una petición formal al gobierno gallego”. Así se
manifiesta, cuando se le pregunta sobre el particular, la portavoz de PSOE
meañés Icía García, que de seguido propone: “una vez recuperada la calidad del
agua podría afrontarse un proyecto integral para atraer visitantes,
involucrando en él a los concellos de Sanxenxo, Meaño y Cambados, que comparten
este espacio, con el objeto de crear una senda verde desde Vilalonga, subiendo
por Dena y Castrelo hasta la desembocadura del Umia”.
Por
su parte José Manuel Aspérez (Meaño Independente) lamenta que “la ría de Dena,
llamada a ser uno de los emblemas paisajísticos del municipio, la tengamos hoy
que esconder, porque da una imagen penosa. Actuar en esta zona, para su puesta
en valor, debería ser algo prioritario”.
La vieja telleira de Noya, símbolo de Dena en plena costa
Proyectos frustrados
A
mediados de los años 90, en plena fiebre de los paseos marítimos, el entonces
alcalde Jorge Domínguez concibiera la creación de uno para la costa de Dena.
Era un proyecto de 1,23 millones de euros (205 millones de entonces), para el
que Costas comprometió 1,08 millones, y el concello los 150.000 euros
restantes. El mismo contemplaba la retirada del referido depósito de caolín más
un paseo a lo largo de la ribera, con tres zonas de esparcimiento. Aquel
proyecto se aprobó e incluso se adjudicó la primera fase de la obra a la firma
coruñesa Arias Hermanos.
Pero
todo se cruzó cuando tres propietarios -alguno de ellos con mucha superficie
afectada- no aceptaron el precio de compra propuesto. Cierto que con uno de
ellos, el empresario de Dena José Touriño, Domínguez llegó a formalizar un
acuerdo verbal que permitía al concello hacerse de paso con una vieja fábrica
de cerámica, situada en el extremo norte, que funcionó en su día como secadero
de madera, con la intención de reconstruirla y habilitar en ella un centro para
la tercera edad. Pero los otros dos afectados no cedieron. Ello y la negativa
de Costas en Madrid a declarar dichos terrenos de urgente ocupación dio la
puntilla a la expropiación y con ello a un proyecto que desde entonces pasó a
dormitar en un cajón de la administración central, quedando definitivamente
olvidado a finales de los 90.
El acceso a la telleira fue cerrado por un muro
No
obstante, el concello se propuso actuar en la zona y en 1999 invirtió los
150.000 euros comprometidos. Buena parte de aquel dinero se destinó a la
rehabilitación de la conocida como telleira de Noya o de Os Seixiños. La
construcción, todo un símbolo para Dena, fue recuperada, recubriendo su
interior con un líquido especial de aluminio, y remodelando su exterior, por el
que se construyó una escalera de acceso a la parte superior con el objeto de
que ese punto actuara como mirador sobre la ría y observatorio de aves. Pero la
actuación en la vieja telleira, acometida con fondos municipales, se hizo sin
asegurarse el gobierno local su posterior utilidad pública por lo que al poco
de ser remodelada, su propietario, cerró al acceso, y hoy su disfrute es
exclusivamente privado.
Aves en la ría de Dena, considerada zona de especial protección
Otros
proyectos aparcados fueron la posibilidad de regenerar la ribera para ganar un
tramo de playa en Dena, o el de construir unas piscinas naturales sobre una
parcela adquirida por el concello a pie de costa entre Seixiños y Os Pasales,
con una zona de césped en talud con leve caída hacia el mar. Pero también
estos, concebidos a inicios de este siglo, se convirtieron en quimera. Desde
entonces la administración local empezó a evitar esta ría de Dena que hoy
parece dormitar entre el escombro y el olvido.
sábado, 15 de abril de 2017
El
“muiño do Crego” en Quintáns, uno de los emblemas de la ruta de los molinos de
Lores, recuperado y convertido en aula didáctica y museo etnográfico por su
dueño, se dispone a cerrar sus puertas forzado por las trabas que la normativa
de Augas de Galicia le impone para que el agua del río Chanca entre por su
canal, y permita las demostraciones de molienda tradicional que su propietario
brindaba de manera altruista a escolares, campamentos y cuanto grupo de
organizado se la demandaba.
Fotos: Rafael Dovalo
EL “MUIÑO DO CREGO”, EMBLEMA DE LA RUTA MEAÑESA, ABOCADO AL CIERRE
Exterior del "muiño do Crego" en Quintáns
Del
viejo molino de Quintáns, o de “O Crego”, se tiene constancia documental desde
el año 1752 en que el catastro del Marqués de la Ensenada lo recoge en su
relación, atribuyendo su propiedad a José Gómez Presbítero. Desde siempre se
sirvió para la molienda del agua de prorrateo del río Chanca, de la que
también se conserva constancia documental fehaciente.
Cuando
en 1999-2000, dentro del proyecto obradoiro "A Segorella", concello y Diputación
empiezan a acometer las obras de construcción de la senda fluvial con la
recuperación de los viejos molinos, su propietario actual, Pablo Dovalo, invirtió en él tiempo y dinero, sin ayuda pública alguna, tanto que, de hecho, fue el primer
molino recuperado en toda la ruta. Su pasión por el mundillo le llevó a
convertirlo en un aula-museo didáctica que se enorgullecía en mostrar en
cuantos se lo demandaban, sin percibir dinero alguno por las visitas.
Ahora
Augas de Galicia se dispone a dar al traste con la pasión de este meañés. “El
pasado mes de octubre -explica Dovalo- recibí una comunicación de Augas
de Galicia por la que, según una normativa del año 2009, por utilizar el agua
para el molino se me exige el pago de un canon de 214 euros. Pero no sólo eso,
sino que, para que se me autorice a dicho uso, me obligan a presentar un
proyecto de un ingeniero sobre el molino, estipulando entre otros aspectos, el
caudal que entra por el canal de acceso, habilitar un contador de entrada
más otro de salida del agua, y otros requisitos, a los que no estoy dispuesto”.
“Podría -agrega- atreverme con la tasa, pero no con el proyecto porque su coste
supera los 2.000 euros”.
Un grupo de turistas sobre el canal de acceso del agua al molino
Dovalo
entiende que el suyo es un caso único: “no existe ningún otro precedente en la
provincia de Pontevedra de un molino que haya recibido una comunicación
similar”. En su escrito Augas de Galicia le advierte además que, de seguir
haciendo uso indebido del agua, se expone a una sanción “de entre 5.000 y
20.000 euros”. Es por ello que el propietario se ve abocado a cerrarlo “no me
queda otra -lamenta- y, llegado el caso, tendré que desmantelar las piezas porque
no estoy dispuesto a que me las roben”.
Último recurso
La
situación podría afectar a otros molinos en la comarca que usan el agua
de río para demostraciones de molienda tradicional. Mismo en Meaño, apenas unos
metros más abajo, se encuentra el de “Entremuiños”, en la actualidad propiedad
del concello, que organiza en él demostraciones de molienda tradicional para
grupos organizados, lo mismo que en Ribadumia los molinos de Batán o el de Chantada, entre
otros. Pero Dovalo insiste: “soy conocedor del mundillo porque formo parte de
la asociación Amigos dos Muiños, y ninguno de los asociados ha recibido esta comunicación. Mi
caso -añade- es una injusticia manifiesta o una persecución, alguien tiene que
explicármelo”.
Cortina de agua en el exterior
Dovalo
presentó en su descargo un pliego de alegaciones que le fueron denegadas. Su
último asidero es el concello de Meaño y la Mancomunidade do Salnés: “cuando los
ayuntamientos están acometiendo la reconstrucción los molinos de río -explica-
no están solicitando la gestión del agua, y ellos mismos están en idéntica
situación a la mía, también están incumpliendo la norma”. Con tal motivo acaba
de presentar por registro en el concello de Meaño un escrito en el que solicita
que las administraciones locales demanden a la Xunta la exención del canon del
agua “a los molinos que, como el mío, funcionan como aulas didácticas o
etnográficas, y donde no se cobra entrada alguna a los visitantes, para mí tan
sólo supone el orgullo de mostrarles una tradición tan arraigada en Galicia
como era molienda de río”. Si ello no es posible Dovalo demanda, en su defecto
que, cuando menos, “las administraciones locales colaboren mediante sus
técnicos en la redacción de los proyectos que exige la normativa, de lo
contrario molinos como el mío, si la ley se aplica a todos por igual, están
abocados al cierre”.
Un molino con historias
Pablo Dovalo (tercero por la derecha) con un grupo tras una visita guiada
Cuando
Pablo Dovalo volcó tiempo y dinero de su jubilación en su recuperación, el
“muiño do Crego” era una construcción derruida e invadida por la maleza.
Documentos del siglo XVIII referían que se abastecía del agua del río Lotar,
que así era conocida la zona de fincas en que se enclava-. De José González
Presbítero -que es el primer propietario del que se tienen noticias- el molino
fue heredado a través de generaciones hasta el que a finales del XIX llegó a
manos de Miguel Padín Laredo, “un cura sin cargo de parroquia -explica Pablo
Dovalo- que era conocido como “O crego de
Quintáns, de ahí el nombre del molino”. Existe constancia documental de
venta en el año 1918 por un montante de 1.000 pesetas -unos 6 euros de hoy-, "500 a abonar al
contado y otras 500 a lo largo de un año". Dovalo heredó el viejo molino de su
abuela cuando él contaba sólo tres años: “dicen que me lo dio -precisa- por la
alegría de que yo era su primer nieto, y que me parecía a ella en la nariz”.
Vista de la entrada al viejo molino
“Este
molino era de maquía -explica su propietario-, por lo que el molinero se
quedaba con una parte del grano, en torno a 2 kg. por cada 20, lo que era para
él un medio de vida”. Hasta aquí bajaban gentes de Meaño, Lores, Simes, Nantes,
Dorrón y Bordóns “porque era un molino rápido por podía moler unos 20 kg por
hora”. “Tengo referencias -añade Pablo Dovalo-, tanto escritas como orales, de
maquieros que trabajaron en él, caso de O Ferrolán, Ramón Lema y otros, siendo
el último, en los años 70 e inicios de los 80 del pasado siglo en que el molino
dejó de moler, un vecino de Lores conocido con el alias de O Xabeiro, que picaba las piedras cada 8 ó 15 días según el uso”. Dentro de este molino los maquieiros tenían hasta cocina y habitación. El mundo de los que
pasaron por él está repleto de anécdotas, "las más sonadas asuntos de
faldas -refiere Dovalo- y es que en los tempos
da fame, en los que la harina era un bien preciado, algún maquieiro
perdonaba la maquía a algunas mujeres a cambio de favores sexuales”. “Incluso
me consta -agrega- que cierto maquieiro fue sorprendido aquí dentro, en pleno acto sexual, por
sus hijos, que reaccionaron arrojando a la mujer al agua”. “U otro -añade- que,
según la información que recabé, con 80 años cumplidos, concibió aquí dentro un
hijo con una mujer de 40… Hay un sinfín de historias que encierra cada molino”.
En
2004 un grupo de 30 expertos internacionales visitaba este “muiño do Crego” y
otros de la ruta en el marco de un “Simposio Internacional de Molinología”,
alabando la labor realizada. Ahora todo ello amenaza con venirse abajo por una
norma que, según denuncia el afectado, “sólo tiene afán recaudatorio, sin
importarles si con ello se están cargando nuestro pasado y nuestra historia”.
NOTA: Para ver un encuentro entrañable de vecinos en el interior de este molino
pincha en el icono de play del seguiente vídeo
sábado, 8 de abril de 2017
Aunque
desapercibido para muchos automovilistas y peatones cuando lo cruzan, el puente
del Chanca en Dena, sobre el que e discurre la PO 550, ha sido en tiempo
pretéritos lugar relacionado con la leyenda y mitos mágicos de la Galicia
profunda. Y es que bajo este puente, donde se cruzan las aguas del río Chanca
con las del regato de Fondón, y en cuyas inmediaciones existe un viejo
cruceiro, era un enclave elegido para bautizos profilácticos o prenatales, un
ritual que todavía pervive en la mente de los vecinos de más edad de la
localidad meañesa de Dena.
UN PUENTE SOBRE AGUAS MÁGICAS
Las aguas del ríoc Chanca y Fondón se cruzan bajo este puente en Ponte-Dena
El
bautizo profiláctico o prenatal era una práctica ritual de Galicia en tiempo
ancestrales en que los partos, a falta de hospitales, se disponían en casa, sin
asistencia médica y en condiciones higiénicas que dificultaban el éxito del
alumbramiento, hasta el punto de, en ocasiones, acabar con la muerte de la
madre o del recién nacido. El ritual se basaba en de una creencia vinculada al
mundo de lo mágico y la superstición, como una llamada a salvar la vida de niño
y madre, y por ello estaba indicado sobre todo para partos que se preveían
complicados, o bien para madres que habían sufrido abortos o a las que sus hijos
les morían a los pocos años de vida.
Dos
eran las condiciones que debía cumplir el punto elegido: por una parte que, a
modo de encrucijada, se juntaran en él agua de dos ríos; y, por otra, que
contara con un cruceiro, a modo de elemento cristiano que contribuía a
santificar el lugar. Ambos requisitos los reunía el puente de A Chanca, a la
altura de Ponte-Dena, bajo en que confluyen las aguas del río Chanca, que baja
de Armenteira, Simes y Lores, y las del regato de Fondón, arteria que, bajando
de Xil, desemboca en este punto, justo bajo el puente. En la zona se eleva
además un viejo cruceiro -enclavado en una parcela sobre la que hoy existe un
restaurante-, en cuya de cruz se representa en el anverso una crucifixión, y en
su reverso una Virgen sobre peana,
vestida con manto y coronada con un aura de divinidad, la cual porta en brazos
el Niño que sostiene una pequeña bola del mundo. Un cruceiro cuya única razón
de ser, no es en este caso un cruce de caminos, sino precisamente el encuentro
del agua de dos ríos.
Vista superios del puente de A Chanca
El ritual mágico
Cuenta
la leyenda, y así la refieren los vecinos, que el bautizo debía celebrarse, en
los días previos al parto, justo en la medianoche. Momentos antes descendían
hasta debajo del puente de A Chanca la pareja, con algún familiar cercano. A
partir de esa hora bruja esperaban a que una persona se dispusiera a pasar
sobre el puente. El primero en hacerlo era invitado a bajar hasta pie del agua
(“home/muller de boa ventura, bautízame esta criatura!”) y a ejercer de padrino
en el ritual del bautizo prenatal. Si la accedía se la instaba a no cruzar y
regresar sobre sus pasos, mientras se esperaba a que pasara el siguiente para
proceder de igual forma. “Pero si la persona hacía caso omiso y cruzaba el
puente, el ritual ya no era válido esa noche, y debía aplazarse para volver en
otra ocasión”.
Si
el viandante aceptaba, bajaba a junto la familia y, con una concha de vieira
que le facilitaban, debía tomar agua en el punto exacto del cruce entre ambos
ríos, y verterla sobre el vientre de la embarazada al tiempo que refería: “eu
bautízote no nome do Pai, do Fillo e do Espíritu Santo, se eres home Alberto -o
el nombre que en su caso hubieran elegido los progenitores-; se eres muller,
Alberta”, con atención a no acabar ninguno de los presentes con la palabra
“amén”, de lo contrario se rompería el poder mágico del ritual. Todo ello en el
más absoluto silencio, a la par que una persona vigilaba sobre puente porque,
durante ese instante, “no podía pasar persona o animal alguno, de lo contrario
invalidaría el bautizo”.
El viejo cruceiro que santtificaba en lugar
Acto
seguido, se dejaba paso libre sobre el puente, mientras que abajo familia y
padrinos compartían una cena. A su término era obligado, entre todos los
comensales, tirar las sobras al río -haciéndolo de espaldas por encima de
hombro, en pro de la buena fortuna-, y a continuación romper los platos y toda
la loza en que fuera servida la cena. De hecho, un vecino de la zona, con una
propiedad aledaña al puente, refiere como, cuando en los años 80 realizó obras
en su finca, “justo a pie de río nos encontramos al cavar con numerosos
pucheros y loza rota, sin duda restos de esos rituales ligados a los bautizos
prenatales”.
Los
ancianos de Dena refieren como este punto del puente de A Chanca era lugar al
que acudían “no sólo vecinos del municipio de Meaño, sino también, de manera
secreta, gente de toda la comarca, desde O Grove a Vilagarcía, y alguna muy
instruida y de alta alcurnia”, en la creencia de que el ritual mágico de aquel
bautizo protegería a madre de hijo del cualquier mal a la hora del parto. “Y no
sólo el bautismo -refiere una vecina de Dena- sino que hasta aquí llegaban
mujeres, de todas partes, con dificultad para concebir, para realizar a pie del
cruce de ríos rituales mágicos”. “Recuerdo -continúa-, como siendo unos críos,
encontrarnos bajo el puente muchas mañanas, camino de la escuela, loza rota y
restos de velas en la orilla, justo al lado del cruce de ambos ríos”.
Testimonios
Otra imagen del río que discurre bajo el puente
Una
septuagenaria de una localidad meañesa, hoy anciana y cuyo nombre omitimos a
petición propia, nos reconocía como su madre realizara este ritual mágico bajo
el puente de A Chanca antes de alumbrarla a ella. Era a inicios de los años 40,
“cando os tempos da fame”, en plena posguerra. “A mi madre -nos refiere- ya le
habían muerto dos niños antes, al poco de nacer, y fue una anciana de Dena
quien la convenció para realizar el ritual del bautizo bajo el puente de A
Chanca, para que el niño, que era yo, le
brincara en el vientre, en señal de vida”. “Mi madre -continúa su relato-
me explicó cómo fueron allí a medianoche y, mientras estaban bajo el puente, un
familiar se apostó arriba, en la carretera, con una vara en la mano para
espantar a todo animal que se aprestara a cruzarlo, porque no podía cruzarlo ni
un lagarto, de lo contrario el ritual no era válido”. “Allí -añade- esperó a
que pasara la primera persona, que fue un joven de Dena que entonces tenía 18
años, y que aún falleció hace poco, y que llegaba al puente pedaleando en su
bicicleta entretenido mientras silbaba”. “El familiar -prosigue-, lo detuvo
sobre el puente y le explicó con qué fin le necesitaban abajo. Por esos años,
aquella era una carretera estrecha y una zona oscura y sin luz. El joven, al
principio, no quiso prestarse porque decía tener miedo. Pero a fuerza de
rogarle y cuando vio abajo a la anciana de Dena, que él conocía, se confió y
bajó. Allí realizaron el bautizo, cenaron y al acabar rompieron la loza como
mandaba el ritual”.
Imagen del anverso del cruceiro de A Chanca en Dena
El
parto posterior resultó, y madre e hija vivieron. La tradición mandaba además,
que los padrinos que habían realizado el bautizo prenatal, debían ser luego los
que oficiaran como tales en el eclesiástico. En el caso de este testimonio, la
vecina explica que no fue así “porque mis padres eligieron para el bautismo en
la iglesia a miembros de la familia”. “Quizá fue por ello -agrega-, o porque mi
madre no repitió el ritual, que un hijo que tuvo más tarde volvió a morirle a
los pocos años de nacer”. “Fue así -concluye- que los cuatro, yo fue la única
que vivió para contarlo. Hoy cuesta creer en esas cosas, tal vez fue
casualidad, pero vaya usted a saber, dicen que habelas hailas”.
Uno
de los vecinos de Dena más longevos, José Cacabelos, confirma, a sus 92 años,
lo que es “vox populi” entre los mayores de la localidad: “muchos sábados se
realizaba esos bautizos bajo el puente”. “Yo -añade- solía pasar sobre él de
regreso a esas horas, porque tenía novia del otro lado y, la verdad, estaba
deseando que alguien me escogiera de padrino, porque -comenta con sorna- era
una manera de comerse una buena cena a costa de otros”. Un ritual éste que
aparece referido también en algunos otros puntos de la comarca, caso del
conocido “Ponte dos Padriños” entre Cambados y Ribadumia.
Nuevos ritos
Aquel
ritual fue desapareciendo a medida que la ciencia y los hospitales ganaban terreno
y el alumbramiento se afrontaba en ellos con mayores garantías de éxito. Aún
así algunos vecinos recuerdan como “aún hace cosa de 20 o 30 años llegaba gente
a este punto, a propósito justo a medianoche, algunas personas, mismo en taxi,
para acercarse a la barandilla y tirar algo en el punto de confluencia entre
los dos ríos”.
El
último ritual en aparecer, este con tintes ya más festivos, lo hizo este pasado
mes de febrero con motivo de la celebración de San Valentín en que algunas
parejas, aprovecharon la noche para colocar en la barandilla del puente un
tradicional “candado del amor”, cerrarlo y lanzar las llaves al río como
muestra de amor por vida, una tradición ésta muy habitual en puentes en las
últimas décadas. Cierto que algún vecino, rememorando los viejos rituales,
apunta: “no todos los puentes son lugares de cruce entre dos ríos, estos tiene
tienen un carácter simbólico y mágico, quien sabe si también para los candados
del amor que ahora se cuelgan”.
sábado, 1 de abril de 2017
La
psila africana sigue avanzando por Galicia y se ha convertido en una plaga que
afecta ya a la mayoría de cítricos en la comarca arousana y, por extensión, del
resto de la comunidad. Ello motiva que la venta de limoneros, naranjos o
mandarinos, entre otras especies, estén prohibidas en Galicia desde 2015 y todo
parece indicar que la cuarentena se mantendrá en los próximos años. Técnicos y
dueños de tiendas agrarias explica en este reportaje el momento de la plaga.
LA PLAGA DE LOS CÍTRICOS DE O SALNÉS
Victorino Durán muestra un limonero afectado por la psila africana
“Aunque
la plaga es ya de conocimiento público siempre queda algún despistado que viene
por tienda a comprar un limonero o un naranjo y que se sorprende cuando le
explicamos que no está autorizada su venta”. Quien así habla es Roberto Crespo,
que regenta de una tienda agraria en pleno centro de Meaño. “Lo que sí es el
pan nuestro de cada día -agrega- es el cliente que se pasa a preguntar si se ha
levantado la cuarentena o si sabemos cuándo acabará”. Sobre esto último José
Outón, propietario de un vivero en Barrantes, apunta que va para largo: “La
información que barajamos es que las directrices europeas en este tipo de
cuarentenas no bajan de los cinco años, por lo que aún nos queda un tiempo para
que las autoridades valoren de nuevo la situación, si ello es cierto llegaríamos,
pues, hasta 2020”.
¿Puede
acabar la psila africana con la producción de cítricos en el NO peninsular?
Pedro Mansilla, jefe del servicio de la Estación Fitopatológica do Areeiro, lo
explica: “en realidad la psila africana es un insecto chupador, de los muchos
que tenemos en nuestra zona y, como tal, no mata el árbol”. “Lo que sí nos pone
en alerta -continúa- es que puede transmitir una bacteria, que es la HLB
(Huanglongbing)que
sí resulta letal para la madera. Pero, de momento, esa bacteria no la hemos
detectado todavía en Galicia, no sabemos si llegará o no un día, mas la
presencia de la psila dispara la preocupación sobre ello”. Cierto que, aunque
psila no mata el cítrico, sí puede generar su debilitamiento y, en consecuencia
la disminución de la cantidad y la calidad de su producción cuyo fruto, eso sí,
es perfectamente apto para el consumo.
Síntomas de la plaga en las joas de un limonero meañés
Síntomas y tratamientos
La
psila africana se manifiesta en las hojas de los cítricos a través de unos
rasgos muy característicos que provoca distorsiones, atrofias, formación de agallas
y verrugas, las cuales se aprecian mejor en los brotes jóvenes, y que acaban
causando la pérdida del color verde de las hojas que adoptan en su lugar un
tono amarillento. Cuando se detecta la recomendación técnica es, primero,
cortar los brotes y las hojas afectadas “y, lo mejor, -precisa Pedro
Mansilla-, sería quemarlos luego, a fin
de evitar la propagación del insecto desde el suelo”. Lo siguiente sería la
aplicación de un insecticida, si bien la práctica tiene su inconveniente: “En
este momento -precisa el jefe de servicio del Areeiro- la única materia activa
autorizada para su tratamiento es el tiametoxan, un insecticida sistémico, pero
únicamente podemos aplicarlo dos veces en el año, de lo contrario corremos el
riesgo de que aparezcan problemas de resistencia”.
Huevas del insecto de la psila
Roberto
Crespo, desde su tienda agraria en Meaño, apunta la mezcla de tiametoxan con
imidacloprid, un insecticida diseñado a partir de la nicotina “con el objeto
precisamente de ir paliando la situación y reducir esos riesgos de resistencia”.
Dada la limitación de tratamientos José Outón recomienda a sus clientes
aplicarlos como mejor época en primavera cuando el árbol está brotando.
Estado ninfal del insecto
Mientras
en Dena, Victorino Durán, que regenta su tienda agraria en plena Rúa da Chanca,
precisa que, en su caso, está apostando por un insecticida ecológico para
controlar el insecto: “se trata de un producto que se obtiene a partir de
extracto de aceites vegetales y que se comercializa como myzzus, indicado para
el tratamiento de insectos chupadores”. “Presenta la ventaja -añade- que se
puede aplicar con cierta periodicidad, sin ser tan sensible a resistencias,
pero es que, además, no deja residuos, por lo que carece del plazo de seguridad
y el cítrico se puede consumir sin problema, mientras que si aplicamos otros
insecticidas al uso no debemos consumir el fruto hasta pasados 20 días del
tratamiento”. “En mi caso -añade- lo
estuve probando con mi hermano en una plantación de medio centenar de limoneros
que él tiene muy afectados en Meaño y el insecto estuvo controlado, pero lo que
ocurre es que, cuando dejas de aplicarlo con periodicidad el insecto vuelve por
efecto contagio de otros cítricos de las cercanías”.
Acción coordinada
Ninfa en proceso de conversión en insecto
Alevín de psila. Secuencia fotográfica del microscopia de Victorino Durán
Esto
nos lleva al dilema de la falta de una actuación coordinada en el tiempo contra
la plaga. Técnicos y dueños de agrarias coinciden en esta necesidad, pero
lamentan la falta de directrices para concienciar y coordinar a los
agricultores. “Aquí es -afirma Pedro Mansilla- donde se echa en falta la figura
del agente de extensión agraria que existía antes, y que actuaba como
intermediario entre la investigación, que somos nosotros, y el agricultor o
vecino que, en este caso, tiene su limonero o naranjo en la era de casa, cuando
no una pequeña plantación en finca”. “Pero nosotros -añade- no podemos hacer
ese papel desde la Estación de Areeiro, a lo sumo sí facilitamos información a
través de nuestros boletines, pero sin llegar a ese contacto directo con el
vecino que sí mantenían antes los agentes”.
“Ante
la ausencia de de la figura de ese técnico -lamenta Roberto Crespo- somos
nosotros desde las tiendas agrarias los que estamos cumpliendo el papel de
informar y orientar al agricultor, pero no podemos hacerlo con los
conocimientos técnicos sí tendría un podría ofrecer el un agente de campo”.
Eso
sí, las partes consultadas entienden que, quizás, las administraciones no están
echando el resto en intentar acabar con la plaga “en buena parte porque esta no
es una zona productora de cítricos, otra cosa sería que ocurriera en Valencia o
Murcia”. “Precisamente uno de los motivos de la cuarentena -afirma a este
respecto Pedro Mansilla- es la preocupación por controlar la enfermedad en el
noroeste peninsular evitando que que se expanda llegando a la costa levantina”.
Una región ésta a donde la enfermedad no ha hecho aparición: “para nada -apunta
un vendedor murciano que ofrece sus naranjas a pie de arcén en una de las
carreteras salinienses-, he hecho es la primera vez que he oído hablar de esta
enfermedad, que sí me he fijado afecta aquí a las hojas de los limoneros”.
Portugal
Hojas de cítrico afectada por la psila
Pese
a la cuarentena vigente, algunos se las ingenian para adquirir un cítrico y
para ello cruzan la frontera y se desplazan a Portugal. Los propietarios de
viveros se quejan de la situación “porque nosotros aquí perdemos dinero y el
paisano compra sin pudor su limonero o naranjo en Valença e incluso alguno en
la feria en Padrón” apunta Victorino Durán. Pedro Mansilla advierte de la
prohibición y del riesgo que ello supone: “Lo único que estamos contribuyendo
es a extender la enfermedad, porque precisamente en Portugal también ya existe
y esos cítricos pueden venir infectados, y un cítrico para aquí en
sancionable”. “Pero es nuestra mentalidad -lamenta-, no nos imaginamos a un
ciudadano norteamericano o australiano recurriendo a una argucia de este
calibre, no sólo por ética sino por el enorme sanción que podría acarrearle”.
La otra alternativa por la el pequeño agricultor opta en la era de su casa es
por el injerto y por enraizar una rama de un limonero propio para al cabo de
unos años obtener de ella un árbol nuevo. Todo con tal de seguir teniendo
limones propios.
sábado, 25 de marzo de 2017
El deporte brinda en ocasiones historias discretas, tan peculiares como humanas, dignas de ser contadas. Tal es el caso de la iniciativa “Tirillas, gente corriente”, un grupo de amigos a los que acabó uniendo el mundo del running y las carreras populares como un reto de superación para, partiendo de ser meros aficionados que sufrían para acabar un 5.000, llegar a completar maratones como Oporto, Sevilla o A Coruña.
“TIRILLAS”, GENTE CORRIENTE
Atleta de los "Tiirillas" con una de sus camisetas
“Tirillas, gente corriente” es un iniciativa de los hermanos Andrés y Miguel Sueiro (Dena), que hicieron piña con José Cereijo, Miguel Taboada (ambos de Sanxenxo) y Paco Costa (O Grove) para disfrutar juntos del mundo de las populares. “Todo empezó por el año 2004 -recuerda Andrés Sueiro- en que cada cual practicaba su deporte, que en ningún caso era el atletismo, y que, cuando nos juntábamos para jugar una pachanga, nos metíamos con José Cereijo porque siempre estaba renqueante, diciéndole por su endeblez que parecía un tirillas”. “Por aquella -continúa- nos propusimos entonces como reto participar en una prueba de running, tipo yinkana, que era la Asics Eternal que se organizaba en Pontevedra. Lo hicimos y acabamos todos, medio lesionados, con tanto problemas físicos que nos reímos de nosotros mismos diciéndonos que, en realidad, todos éramos como Cereijo, unos tirrillas.” “Fue de así -explica- que nació el nombre y empezó nuestra afición a participar en las carreras populares en grupo, con camisetas propias de diseñaba Miguel y donde rezaba un logo con el lema Tirillas, gente corriente, porque eso éramos”.
Grupo de "Los Tirillas" en la Vig-Bay, 2011
Maratones de Oporto y Sevilla
Lo que se propusieron a partir de ahí fue una historia de superación personal. “Tratamos de ponernos retos -apunta Miguel Sueiro- demostrándonos como, partiendo de cero y siendo meros aficionados, gente corriente como rezaba el lema, a los que les costaba acabar un 5.000, ponernos a entrenar juntos, por nosotros mismos, y acabar corriendo medias maratones e incluso maratones míticas como Oporto o Sevilla, haciendo bueno el dicho de que el que quiere, puede”. Maratones como el que A Coruña que incluso, alguno como Andrés Sueiro, acabó completando en 2016 con una digna marca de 2 horas y 55 minutos, o la Vig-Bay (años 2008, 2009 y 2010), fueron otros de los retos que el quinteto afrontó “logrando acabarla los cinco”, así como en su día la “Maralba”.
Los Tirillas al término de la Carreira Popular de Meaño'2014
Logros personales
A ello cabe añadir, con el tiempo, otros logros personales como el de Miguel Taboada, un “tirillas” que acabó ganando dos años consecutivos la milla urbana de Sanxenxo en su categoría de veteranos, o el de Paco Costas, “tirillas” que se acabó como tercer clasificado del campeonato gallego de canicross en Padrón en el año 2010.
La presencia del grupo en las carreras populares de la comarca ha sido estampa habitual en la última década, a la que daban colorido con sus camisetas, divulgando además su iniciativa a través de la red con un blog propio y vídeos de sus carreras subidos a youtube. Cierto que Andrés Sueiro reconoce “la Popular de Meaño fue siempre la madre de todas la carreras”. “Meaño -explica- fue la primera popular que corrimos juntos como Tirillas, y desde entonces ha sido una cita fija en el calendario,”. De hecho ambos hermanos, en más de una ocasión, se hicieron con el trofeo al primer clasificado de municipio en esta prueba considerada, por tradición y participación, una de las clásicas por excelencia de las populares gallegas. “Tanto para Miguel como para mí -afirma Andrés Sueiro-, como meañeses que somos, es todo un orgullo poder presumir en nuestro concello de una carrera que desde hace años se ha convertido en una referencia, hasta el punto de que siempre que cruzo la línea de meta me asoma la emoción de lo fantástica que es la experiencia de correr aquí cada año”.
Foto de familia en la Vig-Bay 2011
Pervive el espíritu
Tanto caló la iniciativa en el grupo que, por un momento, barajaron la posibilidad de organizarse en club de atletismo. “Lo llegó a proponer Paco Costa -apunta Andrés Sueiro-, pero al final, por unas cosas o por otras, lo fuimos aplazando, y hoy ya cada cual con familia e hijos… ya no tenemos tiempo, incluso apenas sí para entrenar juntos”. “Si acaso -añade- nos sigue ilusionando de cuando en vez participar y transmitir ahora nuestros hijos el espíritu de continuar ellos la saga de los Tirillas, en su afán por ser, ellos también como tantos otros gente corriente haciendo running”.
sábado, 18 de marzo de 2017
*** Opinión Ruborícense, por favor
Entregarse
abertamente á información a través das redes sociais sempre entraña un risco, do
cal non se libra nin a política municipal meañesa dun tempo a esta parte. Un
paseo ocasional por algunhas desas canles, que tamén empregan as diversas
forzas políticas locais, da vértigo. Vértigo, de ver como nas súas páxinas,
travestida de información, deslizan a sua particular propaganda. Vértigo, de
comprobar hasta que límite pode o informante censurar ou tratar de manipular a
información, tomada prestada dos medios de comunicación, para retorcela de
xeito consciente en beneficio propio.
Un
ten visto nesas páxinas como os recortes de xornais sobre Meaño que se insertan,
co pretexto de informar, son ás veces sesgados intencionadamente, non colgando
en ocasións aqueles que poden resultar “adversos”, ou amputando noutros casos
paráfragos ou partes da información que non interesa divulgar. Todo isto,
metido no medio doutros extractos, que si se serven como información veraz e que
se editan completos, sobre todo aqueles referentes ao ámbito social, humano ou
cultural… outra cousa é cando tocan o ámbito político. En fin: isto si, isto
non; corto aquí, pego alí; destaco isto, oculto aquelo… Vellas formas de actuar
de censores doutros tempos.
Díranme
que esas páxinas dos partidos políticos nas redes sociais son para iso, para
publicitarse. Ben certo. Pero que logo sexa precisamente esa xente, que promove
este xeito de actuar, a que, desde a súa consabida militancia política, trate
de dar leccións de ética e moral tachando aos demáis -que non andamos nese
xardín-, de estar pro ou contra, de ir con uns ou con outros, en función de onde
sople o vento ese día… En fin, cando menos, ruborícense, por favor.
sábado, 11 de marzo de 2017
conversas.com Francisco "Queco" Fresco Camaño
Del balonmano a la poesía
Alma
máter del balonmano grovense Queco Fresco es una de las caras más conocidas del
deporte meco. Tras una trayectoria de años vinculado al Rasoeiro y a la propia Federación
Gallega de Balonmano, ahora, a sus 57 años, irrumpe en una versión más personal
para dar a conocer una de sus facetas íntimas, que no es otra que el mundo de
la poesía que cultiva desde siempre. Este pasado viernes, 10 de marzo,
presentaba “Escarbando bajo las horas brujas”, su primer libro de poemas, a
modo de antología de años de creación literaria que fue creciendo a cada paso
en cuadernos personales, tanto que muy pocos -apenas sí los más cercanos-
conocían de su pasión por el mundillo poético. Hoy le abrimos nuestro particular
Ventanuco, trayendo hasta aquí una entrevista realizada en los días previos, y recordando
su vinculación con Meaño por cuanto él estuvo unido a los orígenes del balonmano
en este concello, cuando a inicios de los 80 dirigía las primeras sesiones de
entrenamiento de un grupo de jóvenes emplazados a jugar contra los juveniles de
todo un Teucro para presentar este deporte a sus convecinos. Pero en esta
ocasión la cita no es para hablar de deporte, sino de poesía.
“LA POESÍA ES UN
ESCARBAR CONSTANTE EN LAS HORAS BRUJAS”
El entrenador, y ahora poeta, Queco Fresco
Después
de toda una vida dedicada al balonmano ¿cómo acaba asomando su vena de poeta?
La
verdad es que la poesía ha sido una pasión que tuve de siempre, desde que era
un chaval y empecé escribir mis primeros poemas con apenas 11 años. Pero no es
menos cierto que era una faceta desconocida para la gente, apenas sí sabían de
ella los más íntimos. Y, la verdad, es que choca cuando ahora la descubren,
tanto gente en mi profesión, que soy técnico electrónico, como del mundo de
balonmano.
¿Cuánto tiempo maquinando esta
publicación?
Mucho.
Lo que ocurre es que todo el balonmano acaparaba todo el tiempo en mi vida: en
el Rasoeiro fui entrenador, coordinador técnico, directivo y hasta presidente…
Incluso fui árbitro un tiempo. Y fue así que los poemas que iba escribiendo iban
quedando dormidos en cuadernos. Por dos momentos me animaron a publicar, y
estuve a punto de hacerlo, pero por unas cosas o por otras lo pospuse.
¿Cuándo fueron esos dos momentos?
El
primero, a inicios de los años 90, cuando por medio de normalización
lingüística estuve a punto, pero cuando vi la maqueta con los poemas traducidos
al gallego, porque yo los había concebido castellano, no me convenció, y lo
aparqué. El segundo, en 1996, ocasión para la que incluso Fernando Salgado me
había escrito el prólogo… pero otra vez el balonmano copó mi tiempo y lo volví
a aplazar es espera de una mejor ocasión.
Fernado Salgado, Queco Fresco, y José Luis Teófilo en la presentación del libro
¿Y por qué ahora?
Porque
la gente cercana me seguía animando, y más aún a través de un grupo de poesía
que habíamos creado en O Grove. Ahora, siento que estoy en un momento de mi
vida más tranquilo, más sosegado, con más tiempo, no tan volcado en al
balonmano… y por ello entendí que era el momento. Lo hago de la mano de Teófilo
Comunicación en la edición y respetando, palabra por palabra, aquel mismo prólogo
de Fernando Salgado en 1996, pero añadiendo algunos otros poemas que fui
creando desde entonces.
¿Cuándo, donde y como será el acto de presentación?
Será el día 10 de marzo,
será en la “Sala das Cunchas” del ayuntamiento de O Grove, a modo de recital
poético, incorporando la música y la voz de Carolina Rubirosa, en un acto que
presentará Fernando Salgado y con presencia mucha gente cercana.
¿Por qué el título “Escarbando bajo las
horas brujas” para esta antología?
Porque,
en realidad, la creación poética para mí ha sido, y es, un escarbar constante
en esa hora bruja, que es la noche, en que te evades de todo: del trabajo, del
balonmano… y te quedas a solas contigo mismo, es como desnudarse ante el papel.
Pero tengo otra particularidad, que apenas sí he contado: voy siempre a todas
partes con un bolígrafo y un papel, tengo libretas en todos los rincones, mismo
en el trabajo, porque una idea, un verso… aflora en cualquier momento, y cuando
brota debes estar ahí para aprehenderlo.
Carolina Rubirosa cantando durante el acto de presentación
El libro cuenta con una portada, que no
sé si definir como impactante, inquietante o profunda… pero que también se
concibió en la familia ¿no?
Sí,
fue mi hijo Borja, que es diseñador gráfico quien la hizo. La verdad es que
primero había diseñada otra, con la que llevábamos ya unos años, pero no le
acababa de convencer, y acabó creando esta que le llenaba más, a mí me pareció
excelente, y la cambiamos justo una semana antes de enviar el libro a la editorial.
¿Cuántos poemas en el libro?
Unos
140, concebidos a lo largo de años… desde la década de los 70 hasta hoy.
¿Y con qué temática se va encontrar el
lector?
De
todo un poco, pero son todos ellos poemas intimistas, con verso libre, donde afloran
multitud de sentimientos: amor, desamor, soledad, sentimientos encontrados,
reflexiones sobre la vida misma...
Joaquín Sabina decía que hay buenas
canciones de amor, pero aquellas realmente buenas son las de desamor. A la
vista de sus poemas, ¿comparte la opinión?
Totalmente,
porque el sentimiento de desamor es más profundo y te rasga más por dentro, y
ese es el momento creativo, es la oportunidad de desahogarte escribiendo lo que
sientes justo en ese instante.
Queco Fresco posa con su libro al término del acto
Para el que quiera encontrar algún avance
de sus poemas puede hacerlo ya en la red ¿no?
Sí
hay muchos subidos a youtube de mano de un proyecto que llamamos, “un poema,
una voz”, donde, con la inestimable colaboración de Francisco Pérez “Katelo”,
hemos ido grabando varios de mis poemas con voces de gente anónima y amateur…
incluso el último que subimos me lo enviaron hace apenas unos días desde
Tenerife: grabado y con montaje musical incluido, listo para subir a la red.
También hemos organizado tres recitales poéticos en O Grove que han tenido una
excelente acogida. Todo esto me ha animado y me sigue animando en la faceta
creativa y a publicarlo ahora.
“Plantar un árbol, tener un hijo y escribir un
libro” dice una frase célebre. ¿Siente que con este libro completa un círculo?
En
mi caso sí. Pero espero que no sea el último, de hecho tengo otro más en
proyecto, también de poesía, e incluso alguno más que me gustaría, pero ya en
otro ámbito.
El autor firmando uno de los ejemplares
¿En cuál si puede saberse?
En el plano didáctico de balonmano. Lo tengo
escrito y está ahí, esperando a salir un día a la luz. Es un libro de balonmano
base, escrito a partir de mi experiencia de muchos años como formador, y que
versa no sólo sobre el método, sino sobre la psicología de cómo llegar al niño
en el aspecto emocional a través de este deporte. Lo tengo ahí, pero preciso de
colaboradores, correctores… quizás un día.
No puede acabar sin preguntarle por sus poetas de cabeceras a la hora de lectura
En
poesía leo todo cuanto cae en mis manos, a veces sin importarme ni el autor,
pero últimamente estoy muy enganchado a los poetas jóvenes como Diego Ojeda,
Marwan, Elvira Sastre… Son gente que me encanta. Y los clásicos, que siempre
están ahí: Rosalía, Benedetti, Gabriel Celaya. De hecho el acto de presentación arrancará con un poema de Celaya, musicado en su día por Paco Ibáñez,
titulado “La poesía es un arma cargada de futuro”.
Escoita a Carolina Rubirosa cantando un poema do libro de Queco Fresco no acto de presentación. Para elo pincha no seguinte enlace
NOTA: Los interesados en adquirir "Escarbando entre las horas brujas" pueden hacerlo en las librerías de O Grove, en "Folllas Novas" en Santiago, o bien poniéndose en contacto con el autor -con el que puedes inter-relacional y comentar los poemas- a través de de la dirección correo electrónico quecofresco@gmail.com
POETÍZATE: Para abrir boca aquí os dejamos dos de sus poemas.