sábado, 24 de octubre de 2026

 

conversas.com
 Diego Javier Lorente López
Director de la Banda Unión Musical de Meaño


Lee la entrevista más completa!. Diego Lorente fue reconocido por un jurado internacional como el mejor director de las 17 bandas concursantes en el XIX Certame Galego de Bandas, celebrado hace unos días en Pontevedra, amén de llevar a la Unión Musical de Meaño a conseguir el primer premio en la sección primera en ese certamen. Y, añadido, haciéndolo con la puntuación más alta de la historia del certamen (98,30 punto sobre un máximo de 100). 

Natural de Murcia, Diego Lorente se afincó en el sur de Galicia en 2006 para dirigir a la Banda de Música de O Rosal. Luego, al alimón se le abrieron las puertas para hacerse con la batuta en las bandas de Salceda de Caselas y Meaño. A pesar de la distancia se decantó por esta última que le atrajo por ser un proyecto consolidado y creciente. Así desembarcó en la BUMM en 2013 y de su mano, ganó el primer premio en el Certame Galego en la Sección Primera en los años 2016 y 2019, en el prestigioso Flicorno d'Oro en Italia (2019), y en el Internacional “Villa de Aranda” (2022). Añadido, la formación se hizo con el Premio Martín Códax de la Música (2022), y él dirigió también a la Banda Infantil de Meaño para conseguir el primer premio de su sección en el Certamen Galego de los años 2018 y 2025. Fotos desta conversa cedidas pola FGBMP


“LES PEDÍ A LOS MÚSICOS ALARGAR EL CALDERÓN FINAL EN HOMENAJE A DANI PORTAS” 


Dos premios en el Certamen Galego de Bandas del pasado domingo: uno, el ganar por tercera vez en la Sección Primera con la BUMM; y el otro, el suyo particular, y que nunca había recibido: el de mejor director entre los 17 del certamen. ¿Cuál de los dos le hizo más ilusión en su interior?
El de la banda, sin duda. El otro es añadidura, nunca dirijo pensando en un premio mío. En un símil con el fútbol, una cosa es ganar el Mundial la selección, y otra, el logro personal de haber sido un jugador máximo goleador del torneo, que eso es algo menor. Con el director en ese tipo de eventos, para mí es lo mismo.

Diego Javier Lorente dirigiendo a la BUMM en el Certame Galego hace unos días

Pero no me diga que en sus 13 años en la Unión Musical de Meaño, con tres participaciones en Certamen, y habiéndolo ganado las tres veces, nunca se le había reconocido como mejor director.
Nunca pensé en ello y nunca lo eché en falta. Cierto que este año llena. de forma especial, el haberlo recibido de un jurado muy valorado en el panorama internacional, cuya labor conozco, como eran la italiana Sara Maganzini, el holandés Álex Schillings y el terraconense Marcel Ortega i Martí. Son tres grandes directores, y el que me lo reconozcan ellos, a toro pasado, confieso que he hizo mucha ilusión.

Con tantos años en el mundillo: ¿Qué es lo que valora un jurado para puntuar al director? De hecho tenían en su pantalla a los directores siempre vistos de frente para valorarlos. ¿En que se fijan más?
No supe hasta el final que tenían una pantalla para vernos de frente. Supongo, que lo que valoran, de partida, es la complejidad de las obras que afronta, porque cuando mayor es la complejidad, mayor en la dificultad del director. Añadido, está la sonoridad global del conjunto, lo afinado tímbricamente se suena, y esta es una gestión que tiene que hacer el director para saber sacarle el máximo a cada momento.
Reconocía una semana antes del certamen, que alguna de las obras que debían interpretar se les atragantó en la preparación. ¿Cuál de ellas de forma especial?
La Sinfonía nº 1 Kaprekar”, de Martínez Gallego, que requería de más de 20 solistas, y que era de extrema dificultad. Mismo varios compañeros directores me decían al final que era la obra más difícil que se había abordado por una banda. Y lo cierto es que la BUMM cuajó en el certamen una gran interpretación, la mejor.

Otro momento en el Certame Galego

En la dirección, ¿usted se siente más cómodo con o sin batuta?
La verdad, prefiero dirigir con las manos que con la batuta. Ésta no es más que una herramienta para que todo resulte más claro, ofreciendo a los músicos un campo visual más preciso. Pero las manos, que es lo que emplean los directores de coro, para mi resulta más natural a la hora de transmitir eso que quieres. Y yo, precisamente siendo joven, me inicié en la dirección como director de coro.
¿Cuándo y en dónde aquel inicio suyo en coro?
Fue en mi Torre Pacheco natal, en Murcia, cuando, con 14 años, empecé dirigiendo el coro parroquial. Y fue entonces cuando empecé a percibir el primer dinero: el cura Don Antonio me daba 200 pesetas (1,20 euros de hoy) por actuación.
La BUMM no había presentado candidatura a competir en el Certamen desde su último título en 2019. ¿Qué le empujó a regresar este año?
En mi caso, cuando supe que la obra obligada iba a ser “O mar dos ausentes”, eso me empujó a hacerlo. Era una obra que, dentro de mí y de muchos, nos hacía pensar en un homenaje a músicos que ya no están. Escuchándola, me embargaba la emoción, y creí que era el momento para rendirle con esa interpretación nuestro particular homenaje interior.

Y su homenaje interior, cuando dirigía: ¿a quién iba dedicado?
Les pedí a los músicos que el final de “O mar dos ausentes”, esos treinta segundos que simbolizaba el “cara a la eternidad” y que es un momento maravilloso y muy difícil, sobre todo para el metal, ahí le pedí prolongar su calderón final seis segundos más: uno, en mi interior, para mi abuela, a la que tanto quería y a la que perdí este año; otro, por Antonio Campillo, saxofonista, gran amigo desde época de estudios, que impartía en el conservatorio de Gran Canaria y al que se lo llevó en 2024 una de esas enfermedades crueles. Mismo el domingo dirigí vistiendo una camisa blanca suya, que en su día olvidó en mi casa, y que a la postre me dejó y  conservo en mi armario; Y el tercero, por Dani Portas (en la foto anexa), el trombonista de la BUMM, compañero en la Municipal de Santiago, y director, a quien el corazón se le rompió también en 2024, precisamente sobre el mismo escenario del Pazo da Cultura en Pontevedra, y en ese mismo atril sobre el que estaba dirigiendo. Pensar en ellos durante ese final de “O mar dos ausentes” fue sublime. Esa sensación hizo aflorar de tal forma las emociones que me hizo llorar al final: de alegría, por los premios; y de pena, por los ausentes, a los que tanto quise y quiero.


En otro momento del concierto del Certame Galego

¿Cuánto tiempo dedicó la banda a preparar este certamen?
Desde enero. Trabajamos muchísimas horas, y la intensidad creció en verano. El que un centenar de músicos hayan dedicado tantas horas de su tiempo a ensamblar esas tres obras a la perfección es un trabajo arduo, enorme. Una vez acabado ese trabajo, mi mensaje el día anterior para los músicos fue que no íbamos al certamen a competir para ser mejores, porque, pasara lo que pasara, el trabajo ya estaba hecho y nos había hecho mejores. Es un mensaje que traslado a las 17 bandas que ofrecieron sus conciertos, todos muy buenos: no importa el puesto en que quedes, si una banda es primera, segunda, tercera… o lo que sea, lo realmente importante es que, seguro, cada una de esas 17 bandas salió del certamen siendo mejores de lo que eran antes.

¿Qué diferencia existe entre aquella BUMM que recibe en 2013 y la que existe hoy?
Es una formación que sigue creciendo. Prueba de ello es que en este certamen, más de veinte solistas, en flauta, clarinete, requinto, saxofón alto, tenor y barítono, trompa, trompeta, chelo, fagot… eran músicos de la propia cantera, y estuvieron, todos ellos, maravillosos. Pero no es menos cierto, que hoy el mundo bandístico se ve inmerso en una sociedad que, tras la crisis del coronavirus, se ha vuelto más egocéntrica, adicta a la tecnología que nos distrae y nos aleja de la importancia de encontrarnos con el bien colectivo. En música competimos con una red y una  industria brutal, donde la gente no se priva de gastarse 500 euros para ver un concierto de Shakira o grandes estrellas… Y las bandas, pese a nuestro crecimiento, somos hoy un pequeño reducto que, aún innovando, nos aferramos a la tradición, frente al coloso que es la industria musical de hoy en día.
Cuando llegó a Meaño, usted hablaba de la importancia de contar con más músicos que completaran su formación en conservatorios profesionales y superiores, y la matrícula de meañeses ha crecido.
Sí, es cierto. Pero, en la práctica, para que un alumno se desarrolle musicalmente necesita de dos pilares: uno, un profesor que te haga crecer musicalmente, y ese no importa donde esté: si en un conservatorio, si en una escuela ligada a una banda, si un particular... Y el otro pilar, un grupo que te haga crecer: banda, orquesta… lo que sea. Pero a estos dos pilares no puedes quedarte a esperarlos, tienes que salir a buscarlos, y elegir tú lo mejor para crecer. Y si tienes la suerte de que en Meaño cuentes con ambos pilares tan cerca, mejor que mejor. Todo lo demás llega por añadidura.

Sección de violonchelos de la BUMM durante el certamen

El violonchelo es un instrumento que irrumpe, se asienta y crece en las bandas de música populares. ¿Ve algún instrumento más en el futuro a incorporar o bien percibe mermas o otros?
Nuevos no veo, pero en la merma, y no sólo en Meaño sino también en todas las bandas de Galicia, existe una carencia grande de tubas. Quizás porque sea grande para la iniciación, pero es un instrumento hoy muy demandado y con mucha proyección para futuros alumnos de tuba.
¿Tiene ya nuevos retos en mente para la banda?
De momento, toca cargar pilas, que las tengo muy agotadas. Ha sido muy una temporada muy exigente preparando un repertorio tan complicado. Para la banda, lo que cabe en el futuro es seguir creciendo.

La tuba, el instrumento demandado. Sección de tubas de la BUMM en el certamen

Su idilio con Meaño dura ya trece años. ¿Se mantendrá o teme que llegue el desencanto?
En realidad, soy en Meaño una fruta madura (risas). Pero es un idilio que se renueva, o no, cada año, cuando se hace balance. Justo por estas fechas, antes de fin de año, siempre se hace una reunión de músicos sin director. Y ahí, en consonancia con la directiva, votan con papeleta anónima si renuevan o no la confianza en el director. Esto es, la cabeza del director, y en este caso la mía, está en juego cada año.
¡Uy! Volviendo al símil que usted hacía hace un momento con el fútbol, su cabeza pende como la de los entrenadores… Más que la de los políticos, que estos la ponen en juego cada cuatro años.
(Risas) Sí, sí. Mi posición interior es que cada año, si no cuento con el apoyo del 80 por ciento, y el otro 20 por ciento de los músicos desea un relevo en la dirección, me voy.


Otra instantánea de la dirección durante el concierto

Si eso ocurriera, con su trayectoria y ahora estos premios… ¿A usted no le tira a su edad irse a un trabajo más tranquilo como impartir clases o dirigir en un conservatorio al uso?

No, a mí lo que realmente me gusta es la dirección de las bandas. Mismo yo tenía la vida resuelta a los 20 años cuando oposité y me hice en lo militar con la plaza en la Banda de la Academia General del Aire de San Javier, de mi Murcia natal. Luego, dispuse de plaza e impartí clases en el conservatorio de Menorca. También concursé en Salamanca, aprobé una oposición en Sevilla… Pero mi ilusión por dirigir bandas de música me trajo a Galicia. Tras concursar, me eligieron en la Banda de Música de O Rosal y, avatares de la vida, me estrené por entonces en Galicia en la dirección de esa formación un 12 de octubre de 2006, justo un día después del día del Certamen Galego en esta edición con Meaño, cuando se cumplían los 20 años de mi estreno en Galicia. Sea en Meaño o en otra banda, lo que me atrae y me llena es la dirección y la formación en escuelas de música, porque aquí se es muchísimo más libre. En los conservatorios el trabajo está más sujeto a reglas y normas que vienen de arriba, y yo vivo más feliz siendo más libre en la formación.
Para finalizar. Estaba programada una fiesta anual de músicos y socios para el pasado domingo 18 de octubre, con actuaciones y almuerzo popular, y que al final se canceló por falta de inscritos. Aún así, ¿van a celebrar el premio de algún modo?
Se canceló porque todos nos hemos exigido mucho este año, a nosotros y a las familias. A estas alturas, estamos ahora un poco exhaustos, y todos precisamos un descanso. Pero algo haremos, lo hablaremos cuando volvamos a un ensayo. Lo mío, como murciano que soy, es el hacer una paella, que es todo un símbolo para celebrarlo en mi tierra.
 

Diego Lorente recogiendo el premio junto con la presidente Olga Pérez, de manos del presidente de la FGBMP, Iván Estévez

 

domingo, 18 de octubre de 2026

 SONRISAS Y LÁGRIMAS 

El titulo de esta mítica película condensa la semana musical meañesa que acabamos de vivir. Sonrisas, las del pasado domingo con la Banda Unión Musical de Meaño, que resultó la gran ganadora del “XIX Certame Galego de Bandas de Música”, haciéndose con el primer premio en la Sección Primera.
Lo hizo con una formación que, con 120 músicos al unísono sobre el escenario, cuajó una actuación que le cual le reportó 98,30 puntos -sobre un máximo de 100-, y que era además la puntuación más alta de la historia del certamen. Este hito le hizo ser acreedores del mérito de heredar el estandarte del certamen que otorga por la Federación Galega de Bandas de Música Populares (FGBMP), insignia que acredita tal condición, que heredó de manos de la Artística de Merza y que ahora custodiará Meaño en su sede hasta la próxima edición.


La Unión Musical de Meaño al término del concierto. Foto cedida por la FGBMP

El segundo premio de la Primera Sección recayó en la Municipal de Silleda que, dirigida por Rafa Agulló, recibió 95,53 puntos. Y el tercero, Salceda de Caselas, bajo la batuta de Jorge Macedo, y que recogió 93,62. Todo ello de manos de un jurado integrado por tres directores del exterior: la italiana Sara Maganzini, el holandés Álex Schillings y el terraconense Marcel Ortega i Martí.
Pero no sólo eso para la banda meañesa, sino que Diego Javier Lorente López, consiguió el domingo el premio a mejor director, galardón fallado por el jurado entre las 17 bandas participantes. Abajo, vídeo de las sonrisas y celebración de la BUMM tras concoer el fallo en el exterior de la sala:

 

Repertorio y público
La BUMM fuera la última en actuar y ofreció un interpretación redonda. Ya de partida cautivó por el frenético “Asphalt Cocktail”, del norteamericano John Mackey. Luego,  como obligada, turno para “O mar dos ausentes”, del jienense Álvaro Cámara López (ganadora del concurso de composición en el certamen del pasado año), y que fuera concebida en cinco movimientos inspirados en la figura de Rosalía de Castro. Como colofón, interpretó la exigente “Sinfonía nº 1 Kaprekar”, del valenciano Martínez Gallego, inspirada en el matemático indio Dattatreya Ramachandra Kaprekar, y su número 6174, conocido como la “constante de Kaprekar”.


Un momento de la actuación de la BUMM. Foto cedida por la FGBMP

Éxito de público en este certamen que, al cuadrar además con el puente del Pilar, desbordó las expectativas, y decenas de personas tuvieron que quedarse fuera al completarse aforo. Más aún cuando en el fallo de los premios, los músicos de las bandas tuvieron que quedarse en el exterior siguiendo el fallo por las pantallas. Un éxito de público que tendrá que acertar a gestionar
la FGBMP en próximas ediciones, a fin de evitar privar del momento en sala a los verdaderos artífices de este certamen que son los músicos.
 
... Y lágrimas
Pésame -y lágrimas- que los aficionados a la música meañesa más talludos sentían el pasado viernes (por día 16 de octubre) al conocerse el deceso de Ignacio Varela Camiña. Será recordado como uno de los maestros del acordeón. Se formara en el instrumento con el maestro Ángel Losada en Cambados, villa a la que se desplazaba en bicicleta desde Xil portando en su parrilla el acordeón para recibir clases.


Ignacio Varela, primero por la izquierda, en un ensayo del Grupo de Amigos do Acordeón Rías Baixas

A la postre, en el mundo de la orquesta, el acordeón se vio desplazado por el órgano eléctrico. Y con ese instrumento, Ignacio Varela pasó a engrosar formaciones como Nueva Vera Cruz o Crazy Kray. En los años 80, fue uno de los fundadores del Coro Parroquial de Xil, y que él mismo dirigió durante más de 35 años.
En su última etapa volvió al mundillo del acordeón, integrando el grupo “Amigos do Acordeón Rías Baixas”, y protagonizando con Pablo Dovalo algunos dúos añadidos sobre el escenario. El acordeón y la música silente de Ignacio merecen aquí, desde este humilde portal, nuestro sencillo reconocimiento y respeto. D.E.P., Ignacio.
 
 
 

sábado, 10 de octubre de 2026

 

Sacamos o pó, reordenamos o local, demos unha man de pintura e xa podemos reabrir este Ventanuco, regresando na data anunciada e, como norma, con nova imaxe. Iso si, voltamos a retornar libres, con novas historias para o curso 2026-27. Lembra que éste é un portal, aberto tamén a ti. Se queres publicar nel, non tes máis que enviarnos texto, nome (e fotos, se a túa intención é ilustrar o teu escrito: opinión, relato, poema...) ao correo-e poloventanuco@gmail.com 

PUNTO DE EBULICIÓN

Cal é o punto en que un alcalde entra en ebulición nos plenos? Depeeennde! En Meaño, ese punto é moi baixo. Vexan senón o acaecido no último pleno a fin de setembro. O asunto dos costes de Carlos Sobera na Festa do Viño, e iso tanto preguntar sobre os costes desa festa semella telo frito… Todo por non respostarlle á edil nacionalista Rosana Domínguez cunhas simples cifras. No pleno de fins de xullo, cando lle preguntou en resposta presentada en prazo e e por escrito para contestar no pleno, díxolle que non sabía. E agora, dous meses despois e tras repetir a pregunta por escrito, a edil do BNG tivo que sacarllo con sacarcorchos. Hai que ver como se encende a autoridade por nimiedades así! (menos mal que a Rosana Domínguez aguantoulle o tipo e non se deixou avasallar). Como “a imaxe vale máis que mil palabras”, servímos aquí un extracto do vídeo que che amosamos, entresacado da sesión plenaria de carácter público (Isto si que é talante!):


   
Unhas cifras da Festa do Viño -as do rexedor- que, retorcidas, diranche o que queiras. Tal e como anunciábamos na última entradiña deste portal, a veciñanza -e o BNG- demanda cifras reais: canto se gastou na festa este ano (e diciamos xa entonces: “non só os cartos do Concello, senón todo o adicado ao evento do erario público”), pero esas cifras calanse para maquillar o resultado global.
 
Orzamento municipal
E unha máis: nese pleno confirmouse tamén que Meaño, de novo, non contará este ano 2026 con orzamento municipal. Será para 2027 que si comprometerá ese documento. Non vai ser outra! Acudir ás eleccións municipais  neses anos sen ter o orzamento aprobado faríase insostible. De momento, nesta lexislatura que toca ao fin, só un presentado e aprobado… E iso que se ampara nunha maioría absoluta. Por que nunca deu a verdadeira razón de ausencia de orzamentos? Se contase a verdade, ruborizaríase a veciñanza. Por iso, nunca o fará.
E a última: neste pleno figuraba na orde do día punto nº 6, baixo e epígrafe literal de “liñas fundamentais do orzamento 2027”. Un punto que o Carlos Viétiez ventilou cun escueto dato, precisando que ese orzamento “rondaría os 4,3 millóns de euros”. Nin unha verba máis, nin  unha verba menos. Menudas "liñas fundamentais do orzamento", que nin trazou nin expuxo. “Rien de rien”.



 

domingo, 6 de septiembre de 2026

Como cada ano pechamos este Ventanuco por unhas semanas. Facémolo superando a cifra de máis de 500.000 visitas (ver contador na marxe dereita versión web). Tempo de asueto co obxecto de coller pulo, remozar o local, barnizar as contras, aceitar a bisagras e regresar  voltando a abrir esta tasca virtual o 10 de outubro. Aquí, última a entrada do curso 2025-26.
 
ASUNTOS INTERNOS


Toca despedirnos lembrando na política municipal asuntiños pendentes desta alcaldía. Por que Meaño concello non ten presupostos municipais desde 2024 cando Carlos Viéitez goberna con maioría absoluta? E por que está obrigado a realizar un
Plan Presupuestario a Medio Prazo (2026-29), que obrigará a Meaño a recortar os investimentos nos tres vindeiros anos, pasando de 1.800.000 euros a 500.000 en 2027, 2028, e 2029?


Por que non inviste na terceira idade sabendo que unha urxencia? En 2023 faciamos neste portal unha previsión demográfica: tiñamos 5.271 (polos 5.987 que fora a cifra máis alta de poboación en 1987). Seguimos caíndo: en 2026 temos 5.235… En quince anos, estaremos por debaixo do soporte de 5.000 habitantes, coas consecuencias que diso se derivarán.
E os anciáns? En 2023 tiñamos 1.701 persoas con 60 ou máis anos cumpridos. Seguimos subindo: en 2026,somos 1.728, o que supón o 33 por cento da poboación (un de cada tres). Onde está o Centro Social Polivalente que Carlos Viéitez anunciara  a bombo e prato en 2019 como obra estrela para aquela lexistatura? Pasados sete anos, e a piques de cumprir o segundo mandato, nen unha pedra. O seu é o asfalto, asfalto, asfalto… E comida e festas.
 
Por certo, falando de festas: por que que non presentou aínda as contas da Festa do Viño? Referímonos que contas reais, que é todo o gastado na festa (non só os cartos do Concello de Meaño, senón todo adicado ao evento do erario público). O BNG estimou 80.000 euros. Nós, imos máis alá, esa cifra rondou, de partida,… os 90.000 euros! (orquestras, charangas, carpa, empresa, xantares…). De presentar contas (¿?), a ben seguro que o botará cunha boa capa de maquillaxe para desviar a atención. Ao tempo.
 
E unhas pinceladas engadidas. Unha de atrás: por que aínda non sabemos nada da recuperación do cruceiro de Aldea de Abaixo en Cobas, que rompeu en 2019 a firma Taboada e Ramos, e que sete anos despois segue no dique seco sen repoñerse nen depurarse responsabilidades?


E dúas actuais: Por que non da conta de si a adega (que foi responsable duns verquidos que supuso unha multa de Augas de Galicia ao Concello de Meaño por importe de 1.930 euros), abonou a multa que pagou o concello? (En primavera recoñeceu no pleno que a adega ía asumir a sanción: abonouse de facto ou non? Porque non llo mostrou á oposición en pleno… E ésta, tristemente, non voltou a preguntar). E, a última: Por que non convocou en prazo a nova adxudicación da tasca “Muiño do Ferreiro” que vencera ciclo, e tivo que inventar un truque para mantelo aberto neste verán cunha prórroga sacada da manga. Pero, por que non emprega unha axenda, oh?.
 


sábado, 29 de agosto de 2026

 

FUEGO CRUZADO

Comprender a convulsa primavera de 1936 é vital para entender as causas do golpe de estado de xullo que desembocou na fratricida Guerra Civil para parir logo a infausta ditadura. Para esa comprensión, “Fuego Cruzado” -escrito polos historiadores Fernando del Rey e Manuel Álvarez Tardío-, debería converterse en referencia.
En casi 700 páxinas, debulla en profundidade os cinco meses da Fronte Popular no goberno. Nelas fuxe do buenismo e dos convencionalismos á hora de explicar esa turbulenta etapa. “Algunos ciudadanos -escriben ao final os autores- rehúyen la Historia y prefieren relatos morales del pasado que soporten sus memorias del presente”. E, advirten, “no hay por qué tratar a todos los lectores como si fueran creyentes (…) y no hemos investigado la primavera del 1936 y la violencia política para solventar dilemas morales simples, ni para alentar discursos maniqueos, encontrando respuestas fáciles a preguntas difíciles”.
 
A extrema dereita da Falanxe, sen ningún deputado nas eleccións de febreiro de 1936 e con moito menos forza da que se lle presume, gaña adeptos tras tirarse ao pistolerismo para contribuir a desestabilizar o goberno. Pero o inimigo atípico, tamén causante da espiral violenta, estaba dentro da propia Fronte Popular, onde as divisións e loitas intestinas dificultaba de por si calquera goberno. Mesmo O PSOE que, era o partido máis forte nesa coalición, evitou involucrarse no executivo deixando facer a Azaña e os republicanistas, para cargar sobre eles a cada paso como para deixalo cair (o do “perro del hortelano: ni come, ni deja comer”). Máis non só iso, dentro do PSOE as divisións internas (Besteiro no bando conservador; Prieto, no centro; e o “leninista” Largo Caballero á esquerda, tirado á “revolución”) eran alevosas, endosándose entre eles puñaladas trapeiras e contribuindo ao caos dun goberno que nunca tivo o control por tratar de safisfacer as diferentes familias da Fronte Popular.


A violencia na rúa, lonxe do que poida pensarse, non foi un monopolio da extrema dereita, tal como mesmo vendía a Fronte Popular, e como algunhas correntes explican hoxe, de xeito  buenista e simplista, a orixe do golpe. E é que violencia foi tamén unha reacción xeralizada e organizada desde a esquerda (socialistas, comunistas e anarquistas). No medio, o goberno reaccionou con atino ante a violencia da dereita, ilegalizando a Falanxe en marzo e encarcelando ao cabo aos principais líderes. En troques, fixo a vista gorda coa violencia das esquerdas que, no fondo, permitiu, para non facer quebrar a propia coalición. Iso, á postre, limará a autoridade e a credibilidade do goberno.
 
Os datos, con números, nomes e apelidos de moitos dos mortos nese “lume cruzado”, refréxanse no libro, e amosan un balance tan real como sorprenderte. Aquí, unha pincelada: entre  o 17 de febreiro (o día seguinte do triunfo da Fronte Popular nas eleccións) e o 17 de xullo (inicio do golpe de estado), documéntanse 977 episodios de violencia política, cun balance de 484 mortos de 1.654 feridos. Desos 977 episodios violentos, coñecese aos responsables de 544 casos. E deles, o 78,7 por cento foron causados  polas esquerdas; e o 21,3 por cento restantes foron responsabilidade das dereitas. E canto ás vítimas, as cifras dos damnificados son  diferentes: 764 vítimas nas esquedas (documéntanse 223 mortos e 541 feridos), e 528 nas dereitas (147 mortos e 381 feridos).
Unha violencia e letalidade na que, entre outros aspectos, inflúe que daquela a sociedade chegara e mantíñase armada, con moita arma curta entre a cidadanía, o cal hoxe sería impensable. E todo no medio de cinco meses onde se mantivo o estado de guerra e a censura nos medios de comunicación, cunha sociedade cada vez máis polarizada mentras o Parlamento actuaba como caixa de resonancia. Non estaría de máis que os nosos políticos actuais leran “Libro cruzado” para non voltar cometer aqueles erros… porque é un camiño que, se non prestamos atención, atisba pode empezar a andarse. Precisábase entonces -e hoxe- xente con visión de estado, non de partido.



domingo, 23 de agosto de 2026

En clave de verán (e III)

O ITALIANO MÍSTICO

(Franco Battiato)  


A terceira (e última) estación musical de verán fai a súa parada noutro desos cantantes que non foi de masas, pero si calou en seguidores de idades moi diversas. El é o italiano Franco Battiato (1945-2021), que, amén de cantautor, foi director de cine e óperas, guionista, pintor, e ata filósofo e místico.
Tamén ecléctica foi a súa carreira musical, con estilos que, partindo da música romántica, evolucionaron pasando pola electrónica, rock progresivo, música culta e étnica. Ata foi provocador en reflexións para espertar esa voz interior. Gustaba de cantar sentado sobre o escenario para reforzar a idea de recital íntimo e meditación compartida co público. Todo iso fixo del un intérprete difícilmente calificable, sendo, o que se pode dicir, un músico total.


As súas letras eran cultas, ávidas de pasearnos pola Historia e por diversas culturas e etnias. Outras foron críticas co momento, e algunhas ata místicas. Mesmo el tivo unha efímera experiencia política como Conselleiro de Turismo, sen cobrar salario, pero que non soportou pola falta de principios que imperaba nese mundillo. A súa crítica aos parlamentarios italianos levou ao seu cese. Desenganado, deixou a política.
Non casou nen tivo fillos. Finou aos 76 anos na casa dunha infermidade neuroxenerativa. Este ano estrenouse en Italia "Franco Battiato: Il longo viaggio", película sobre este músico xenial. 
 
Entresacamos para este Ventanuco cinco das súas cancións, con fragmentos de letras para achegar ao lector a súa música, descubrilo por parte da nova xeración, e redescubrilo ou recuperalo para outras máis "talludiñas". Algunhas letras merecen dunha explicación para situar ao lector/oínte.


 
“Centro de gravedad permanente”

Esta canción lanzouse en 1981 e foi a primeira que o fixo sair e triunfar no exterior (tamén en España). A procura interior de Battiato arranca dunha forte crise existencial que sufriu a inicios dos anos 70, e que no metro de Nova York mesmo levouno a pensar no suicidio, barallando guindarse á vía, como atraído por un canto de sirena. “Unha noite -escribiu- estaba seguro de morrer máis do habitual. Cando cheguei ao máximo, déixeme levar aceptando tranquilamente a idea da morte, cando repentinamente empecei a sentir unha enerxía inconfundible que, partindo da cabeza, todo se estabilizou por todo o meu corpo, aportándome unha serenidade e unha ledicia que nunca imaxinei que podería existir”. A partir de aí foi un buscador interior constante, acabando por ser defensor da teoría de que consciencia perdura despois da morte do corpo. E para esa procura, o ioga e a meditación interior foron as súas ferramentas para conectar, técnicas que, defendía, deberían ser de formación regrada nos colexios. Mesmo el, logo, moitas veces cantaba sentado sobre o escenario (como verás abaixo no vídeo), procurando o intimismo e unha meditación compartida co público.
O filósofo e místico armenio George Gurdjieff, a quen leu Battiato, falaba que todo ser humano posúe cinco centros interiores: instintivo, motor, intelectual, emocional e sexual. En cada persoa un desos desos centros está máis desenvolto que outros. E aí Gurdjieff incidía na importancia dun “centro de gravidade” que armonizara todos os demáis. Ese "centro de gravidade permanente" é o que ten que procurar cada quen para conseguir que todo funcione en equibrio interior, e non deixarse arrastrar polo caos do mundo, polas modas pasaxeiras e a superficialidade da sociedade que nos rodea. Isto explica a letra da canción de Battiato  que, nun fragmento, reza así:


Busco un centro de gravedad permanente
que no varíe lo que ahora pienso de las cosas, de la gente.
Yo necesito un centro de gravedad permanente
que no me haga cambiar nunca de idea
sobre las cosas, sobre la gente.
 
En las calles, era mayo y caminábamos juntos,
cortando, entre bromas, manojos de ortigas.
No soporto ciertas modas,
la falsa música rock, la new wave española,
el free jazz, punkie inglés, ni la monserga africana.




“Nómadas”
Lonxe do que pode crerse  a primeira vista -e que nos pode facer pensar na crise migratoria como a que estamos a vivir en Ceuta-, a letra desta canción (1987) resposta en metáfora a unha viaxe interior na que cada ser humano é nómada na procura do senso máis profundo da vida "buscando los ángulos de la tranquiliad". Para iso toca alonxarse material ("de la ciudad") e das reacciones emocionais, atopando "al final del camino” esa paz interior.
 

Nómadas que buscan los ángulos de la tranquilidad
en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados,
entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan.
Caminante que vas buscando la paz en el crepúsculo,
la encontrarás al final de tu camino.
 
Largo el tránsito de la aparente dualidad,
la lluvia de septiembre despierta el vacío de mi cuarto,
y los lamentos de la soledad aún se prolongan.
Como un extranjero, no siento ataduras del sentimiento.
Y me iré de la ciudad, esperando un nuevo despertar
 
Los viajantes van en busca de hospitalidad
en pueblos soleados, en los bajos fondos de la inmensidad.
Y después duermen sobre las almohadas de la tierra.
Forastero que buscas la dimensión insondable,
la encontrarás fuera de la ciudad, al final de tu camino.





"Yo quiero verte danzar"

Esta canción rinde homenaxe á celebración da vida e da libertade a través da danza. E faino cun ritmo alegre que nos leva a unha viaxe para visualizar escenas dos bailes dos cíngaros nos desertos, dos balineses (naturais de Bali en Indonesia, cunha profunda espiritualidade), dos “derviches tourneurs” (xiradores) das sagradas danzas balcánicas en círculo, o kathakali do sur da India, os valses de vieneses da Baixa Padana (Norte de Italia)… A danza preséntase como vehículo  de conexión entre as diversas partes do mundo, e que mesmo procuran esa conexión espiritual interior entre as xentes do mundo.


Yo quiero verte danzar
como los cíngaros del desierto, con candelabros encima
o como los balineses en días de fiesta.
Yo quiero verte danzar
como derviches tourneurs que giran
sobre la espina dorsal al son de los cascabeles del kathakali.


Y gira todo en torno a la estancia, mientras se danza, danza.
Y gira todo en torno a la estancia, mientras se danza.


Y Radio Tirana transmite música balcánica,
mientras bailarines bùlgaros,
descalzos, sobre braseros ardientes.
En Irlanda del Norte, en verbenas de verano,
la gente anciana que baila al ritmo de siete octavas.


Y gira todo en torno a la estancia (…)
 
En el ritmo obsesivo la clave de ritos tribales
reinos de hechizos y de los músicos gitanos rebeldes.
En la Baja Padana, en verbenas de verano,
la gente anciana que baila, viejos bailes vieneses.




"La estación de los amores"
Esta letra de 1984 é unha metáfora do cíclico que é o amor na vida, que ven e vai “sin previo aviso” (como nunha estación: un tren que ven, ou que se vai...). E que o amor non coñece de idades. O tempo é fugaz, pero os desexos e paixóns poden permanecer vivos por moito tempo (quizáis por sempre), e, se se van, regresan cando menos o esperas.


La estación de los amores, viene y va,
y los deseos no envejecen, a pesar de la edad.
Si pienso en cómo he malgastado yo mi tiempo,
que no volverá, no regreserá, más.
 
La estación de los amores, viene y va,
y llegará sin avisar, ya verás, te sorprenderá.
Tuvimos tantas ocasiones, perdiéndolas.
No las llores más, no las llores hoy, más.
 
Le queda un nuevo entusiasmo por latir al corazón.
que otra posibilidad de conocerse.
Los horizontes perdidos no regresan jamás.





Pobre patria!
Última canción deste abano. A súa letra (1991) é unha dura crítica á decadencia política, moral e social da Italia a fins dos anos 80 (financiación ilegal de partidos, a partidocracia, a impunidade dos políticos, conexión da política co crime organizado da Cosa Nostra...). Unha decadencia que hoxe é extrapolable a outros países, pode que ata a España no intre actual. Recomendable ler e escoitar esta canción, amarga e directa, sen eufemismos. Só cabe soñar con que un día voltará a primavera.


Mi pobre patria! Aplastada por abusos del poder
de gente infame, que no conoce el pudor,
se creen los dueños poderosos 
y piensan que les pertenece todo.
Los gobernantes, cuántos perfectos inútiles bufones!
En esta tierra que el dolor ha devastado…
Acaso no sentís nada de pena ante esos cuerpos tendidos sin  vida? 
No cambiará, no cambiará, quizá cambiará. 
Y cómo excusarles las hienas de la prensa y las de los estadios,
chapoteando en el fango como cerdos?
Yo me avergüenzo un poco, y me hace daño,
ver a los hombres como animales. 
(…)
 
Esperamos que el mundo vuelva a cotas más normales,
que pueda contemplar con calma el cielo,
que no se hable más de dictaduras,
Quizás tengamos que ir tirando
mientras la primavera tarda en llegar