domingo, 14 de junio de 2026

FORJAS DEL SALNÉS SE PONE DE LARGO A LO GRANDE EN MEAÑO 

Enclavada en la ladera del Trubisquido y parte baja del Chan do Monte, la bodega Forjas del Salnés, amén de sus excelentes vinos, ofrece una de las mejores panorámicas de Meaño, con la ría al fondo, siendo éste el enclave natal preciado por esta familia meañesa (Méndez Arosa) para asentar este proyecto. Paraje y bodega, dignos de visitar -y degustar- por parte de todo aquel que se acerque a Meaño, más aún si es visitante ocasional a las Rías Baixas.


Rodrigo Méndez Arosa en el interior de sus Forjas del Salnés

“Forjas” reunía el pasado lunes (por día 8 de junio) en su presentación en sociedad un millar de personas, que al mediodía coparon las instalaciones para asistir a un acto que, en su parte institucional, se iniciaba al filo de las 13:30 horas. Un acto éste que contaba con la presencia del
Director Xeral de Gandaría, Agricultura e Industrias Agroalimentarias, José Balseiros Guinarte, el presidente de la D.O. Rías Baixas, Isidoro Serantes y el alcalde de Meaño, Carlos Viéitez.
Este último felicitó a la familia Méndez “por haber tenido la visibilidad de apostar por el rural y generar riqueza en Meaño en torno a un producto dinamizador como es el vino”.  Por su parte José Balseiros anunció tener delante “una bodega que pinta muy bien, claramente moderna e innovadora”. A la par, dio por bien empleados los fondos de la Consellería “que cada año invierte en reestructuración del sector vitícola, bien sea para el arranque de variedades que no son autóctonas, bien para la inversión en bodegas como en este caso, o en la promoción de nuestros vinos en terceros países”. Eso sí, apeló “a la prudencia, no vayamos a matar la gallina de los huevos de oro -advirtió-, aunque los bodegueros y los viticultores de esta D.O. son grandes profesionales y muy consecuentes con su labor”. Una gallina de los huevos de oro que, ojo avizor, nos pone sobre la pista de la creciente superficie de viñedo albariño, con el riesgo de generar -amén del que de, por sí, trae el empleo de fitosanitarios- una burbuja que, de frustrarse, salpicará primero a los pequeños viticultores.


Panomárica de Meaño desde Forjas do Salnes

Isidoro Serantes puso el valor la apuesta de Forjas del Salnés “marcada desde sus inicios por la calidad que trata de imprimir a sus vinos, y su defensa de los Rías Baixas tintos en su apuesta por vinos de guarda, que son un nicho importante que también debemos saber promover”. En esa apuesta por los tintos, el valor de este sello meañés viene representado por su enólogo
berciano Raúl Pérez, gran conocedor del sector y vinculado desde hace 23 años a este a Rodrigo Méndez y sus Forjas. “En los tintos Rías Baixas -reconocía- estamos haciendo un camino en el que el mejor momento aún está por llegar, vinos que encajan con el perfil de los países de clima frío: Estados Unidos, Alemania, norte de Europa”. “El cambio climático -agrega- está beneficiando ahora a los nuestros tintos, pero a 20 o 50 años vista, el clima y el agua van a ser los grandes retos a los que tendremos que enfrentarnos”.


Un momento del tour por bodega
 
Gastronomía y fiesta

En el acto de presentación se descubrió también una pieza concebida por el escultor meañés Francisco Pazos, en la que un racimo de uvas pétreas encajadas en el monolito granítico, preside desde el lunes la explanada exterior de la bodega. Arte real, imperecedero (no como otras presuntas que pululan por plazas meañesas) y con gusto que no hace sino contribuir a vestir de gala estas instalaciones.
Tras ello, tocaba tour por bodega para todo el público y apertura de una variada degustación gastronómica, donde no faltaba el pulpo, la empanada, callos de Sabucedo, croquetas, quesos, conservas gallegas… Y, en los vinos, amén de los de la propia bodega, presencia también de otras marcas salinienses que colaboraron con Forjas del Salnés, y que aportaban caldos para el acto dándole así a Forjas su bienvenida al sector.


Rodrigo Méndez, primero por la derecha, y amigos durante la fiesta de presentación

Los vehículos desbordaron los aledaños de Trubisquido y A Cuvela y la jornada se mantuvo todo el tarde hasta las 23 horas. A ello contribuyó la música, con actuación bajo la carpa de formaciones como M-80, La Oca, La Reina de Vudú o cantos de taberna de Portonovo, entre otras.
La subida de invitados a las instalaciones siguió durante toda la jornada, superando con creces ese millar de personas que registraba en ell acto institucional del mediodía. Al cabo derivó en una verbena que se mantuvo hasta al filo de las dos de madrugada.


Las tres generaciones de la familia Méndez Arosa
 
Orígenes
El empresario meañés Rodrigo Méndez heredara el sello empresarial Forjas do Salnés de manos de su abuelo Francisco Méndez -que en su día integrara la gestora para la creación de la D.O. Rías Baixas- y luego, a la par, de su padre José Manuel Méndez.
En origen, este la firma nació como herrería, la cual acabó especializándose desde inicios de los años 70 en la construcción de bateas. Al principio, lo hizo con un taller radicado en As Covas (Meaño), a pie de la PO 303, y que luego se trasladó al lugar de Seixiños en Dena, en esta ocasión a pie de la ría para facilitar el porte de bateas directamente por mar.


Un momento de la fiesta

Fue en 2005 cuando Forjas del Salnés se diversificó y dio el saltó al mundo del vino. Hasta ahora, la suya había sido una producción artesanal y testimonial, que remonta sus primeras cepas de albariño al año 1912. Fue a inicios de este siglo XXI que se adscribió formalmente a la D.O. Rías Baixas. Desde entonces sus vinos crecieron en producción y calidad como la espuma. Su albariño “Leirana”, que se vende ya en una veintena de países del mundo, y que en 2013 el New York Times le consideraba como “el mejor Rías Baixas del año”, fruto de una cata entre 20 prestigiosos caldos de esta D.O. En tintos, etiquetas como “Goliardo”, “Bastión de Luna” o "Finca Genoveva", entre otras, están irrumpiendo con gran éxito en el mercado. Desde este humilde portal, nuestro apoyo emocional para contribuir a poner Meaño en el mapa con ese poso de calidad innegable. Vinos dignos de degustar que garantizan el éxito en su paladar. Si no los conoce, es el momento ya para acercarse.



 En cifras
- Superficie de la explotación donde se asienta la bodega: 14.500 m2.
- Superficie destinada a bodega: 1.780 m2
- Superficie del bloque recepción, oficinas y sala degustación y cata: 74 m2 (dos plantas)
- Longitud de la nave que alberga las barricas: 74 metros.
- Capacidad: 300.000 litros (actualmente embotella 250.000 litros).
- Año de inicio del proyecto: 2021 (plantación de viñedo en Chan do Monte)
- Inicio de las obras de construcción de bodega: finales de 2023.
- Apertura: primera uva que entra en bodega, vendimia 2024.
- Ubicación anterior: polígono de Sete Pías (Cambados) entre 2012 y 2024
 


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