domingo, 29 de marzo de 2020

conversas.com
Manuel Méndez Casal
Enólogo de "Albariño do Ferreiro"

Este enólogo y joven empresario meañés, Manuel Méndez, participaba este año en el Forum del Basque Culinary Center en San Sebastián, una cita con congregaba a un centenar de jóvenes vinculado al mundo del vino y la gastronomía, entre ellos dos gallegos, el melidense Martín Vázquez, jefe de cocina del restaurante Culler de Pau, y este joven enólogo meañés. Norma, que del centenar de pioneros respondían a jóvenes de menos de 30 años. Méndez Casal dirige una bodega familiar legada por su padre Gerardo Méndez, una de los bodegueros más reconocidos en Rías Baixas. Ahora le toca asumir la riendas de una firma que embotella, en un año bueno, entre 90.000 y 100.000 botellas. Entre sus caldos su albariño “Cepas Vellas” es uno de los que viene estando presente en la propia Casa Real española. La prestigiosa revista “Wine Spirits”, clave para la presencia en el marcando norteamericano, ha catalogado en 2019 esta bodega como una de las 100 mejores del mundo.

“UN ALBARIÑO PUEDE AGUANTAR EL PASO DEL TIEMPO”

Manuel Méndez, visto por el objetivo de I. Abella
¿Cómo ha resultado la experiencia el Basque Culinary Center?
Ha resultado ilusionante, y sobre todo me ha ofrecido la oportunidad de muchos contactos y el conocer ideas pujantes en el mundo de la gastronomía y del vino.
¿Cuáles eran los temas que ponían sobre la mesa?
El cómo será el cliente del futuro y que, a buen seguro, será cada vez más exigente. Por eso nosotros tenemos que ser más exigente con el producto que ofrecemos para tener éxito. El otro tema es la sustentabilidad, el desarrollar proyectos sustentables con el medio. Son dos temas que coincide con la filosofía de nuestra bodega, supongo que de ahí, en buena parte, la invitación que recibí para participar en el evento.
Usted se halla metido en el relevo generación con la firma Albariño do Ferreiro, y que ha llegado a sus manos de su padre Gerardo Méndez, una cara muy reconocida en el Consello Regulador por una tradición de décadas: ¿Cuáles son los retos que afronta uste con el legado en la bodega?
El reto que ha echado a andar, y que ya está consumado, es el que elaborar vinos que, aún siendo todos ellos albariños Rías Baixas, se diferencien en función de los suelos. En O Salnés tenemos, en realidad, cinco tipos de suelo, los cuales pueden ofrecer al público cinco albariños distintos. Y en esa labor estamos metidos ahora en bodega, elaborando un vino en función de los diferentes suelos que tenemos. Es una forma de satisfacer el paladar cliente, que cada vez es más exigente.
¿Y qué suelos tienen ustedes en explotación?
Varios, pero no todo los tipos. Explotamos un suelo de pizarra oxidada en Adigna (Sanxenxo), que ha alumbrado un Albariño de Ferreiro Adigna; luego un Lourido, merced a los viñedos que explotamos en Castrelo, con cepas criadas sobre un suelo de granito descompuesto, viejo, cerca del mar. O el albariño Dous Ferrados, que responde a la mezcla de suelo rojizo de Adigna con otros, y que fermentamos en barrica de 14 años… Y así otros. Se trata de elaborar un albariño en función de cada suelo, o en ocasiones mezclando suelos.


Manuel y su padre Gerardo Méndez ante su viñedos en Lores. Foto: I. Abella

¿Un suelo condiciona un albariño?
Sí, juega lo suyo en los matices y las sutilidades del vino. El Lourido procede de viñedos más expuestos al mar, que no tienen que ser precisamente en la línea de costas, porque, lo que en realidad determina, es la exposición a la influencia marítima. Mismo en parte de nuestra zona, la bruma de la ría de Pontevedra es empujada por los vientos se sur, y la hace subir por la ladera, llevando esa influencia del mar más adentro de lo normal. Esa influencia se traduce en más afrutado y mineralidad. O en el viñedo de Adigna, donde existe una veta de suelo de pizarra oxidada, de 2,5 kms de ancho, que va desde Oporto a Inglaterra y que se originó cuando la costa gallega. Ese suelo rojizo va a incidir sobre la uva y el vino resultante. En altura, por el suelo, podremos obtener vinos con un componente algo más amargo.
¿Y cuál deberá ser su apuesta para al futuro?
La del tinto Rías Baixas. A día de hoy tenemos una producción meramente testimonial con caíño tinto. La ilusión es crecer por ahí, porque los tintos son Rías Baixas son vinos a los que le vemos mucho potencial.
Dada su juventud y con todo lo que tiene por delante: ¿Cómo se imagina el sector del albariño Rías Baixas, pongamos por caso, dentro de 30 años?
Un sector donde el consumidor tenga asumido que el albariño no es un vino de consumo rápido, y que sea reconocido para entonces como un “vino de guarda”.
¿Qué es un “vino de guarda”?
Un vino que aguanta el paso del tiempo, que se puede, literalmente, guardar. Está aceptado que un albariño que es dos años viejo, pierde y no tiene mercado. Pero nosotros, desde hace 20 años que venimos realizando catas verticales en bodega, en las que venimos catando albariños de 4 ó 5 años, incluso más, nos estamos dando cuenta de que pueden mantener todas sus cualidades.
Bodegas Gerardo Mendez – Albariño DO Ferreiro – Bodegas Gerardo ...
La nueva imagen fresca del sello Albariño de Ferreiro
Que un albariño perdure en el tiempo, ¿es una labor del enólogo en bodega?
No, más bien es una labor en la viña. La viticultura es clave para lograr una uva de gran calidad, y esa calidad se traducirá a un vino que perdure en el tiempo. Mismo en Estados Unidos, el cliente nos demanda, no un vino del año, sino que tenga 3 o 4 años, porque el hecho de que se trate de un albariño de añadas anteriores, hace que el cliente norteamericano lo valore más. No en vano en este momento, se está consumiendo allí nuestro albariño de 2016, y entrando el de 2017.
¿Qué papel juega la exportación en una bodega familiar como la que usted dirige?
Juega un papel fundamental, sobre todo el mercado estadounidense, que para Albariño do Ferreiro supone el 40 por ciento de la exportación.
¿Están sufriendo ya las consecuencias de los aranceles que acaba de poner la administración Trump a los vinos europeos?
Nosotros, en la firma, de momento, no. Esos aranceles se traducen en un 20 por ciento, pero se baraja un incremento mayor, que podría llegar al 100 por cien, y que sí resultaría muy lesivo. Pero con ese 20 por ciento, nuestro cliente en Estados Unidos puede afrontarlo. De hecho es un cliente muy fiel.
Esa sustentabilidad de la que hablaba en relación Basque Culinary Center, ¿pasa en el mundo del albariño por la reducción de los tratamientos fitosanitarios?
Pasa por ahí, sí o sí, porque de hecho la normativa está retirando varias sustancias activas del mercado. Pero la solución para reducir fitosanitarios pasa por una buena viticultura: preparación adecuada de suelos, nuevos sistemas de poda en los que ya estamos investigando, optar por espaldera o parra en función del suelo y la  zona, la exposición… Cierto que luego en Rías Baixas estamos muy expensas de clima, y un mal año nos puede hacer tirar más de fitosanitarios. Pero una buena viticultura hará una viña más saludable, más fuerte, y eso permitirá reducir fitosanitarios.
En la aplicación de fitosanitarios ustedes en campo están empleando sistema para reducir los daños sobre la población ¿no?
Sí, estamos utilizando un atomizador que juega con los campos eléctricos: ese atomizador cuenta atrás con un arco dotado de una carga estática negativa. Y dado que la viña tiene una carga positiva, lo que ocurre es que la el follaje atrae el fitosanitario. Con ello se reduce mucho la deriva. Es algo que viene muy bien en una zona de tanto minifundio, con viñedos en medio de poblaciones y cercano a viviendas. Cierto que el minimizar los efectos de fitosanitarios pasaría también por una concentración parcelaria cara al futuro para organizar las explotaciones.


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Francisco Pazos acerca a la galería Clérigos de Lugo su arte ...E, para o cofinamento, a nosa recomendación da semana 
(1 minuto para valorar). Para velo pincha no seguinte enlace:
Coñecendo ao escultor meañés PACO PAZOS




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