SONRISAS Y LÁGRIMAS
El titulo de esta mítica película condensa la semana musical meañesa que
acabamos de vivir. Sonrisas, las del pasado domingo con la Banda Unión Musical de Meaño, que resultó la
gran ganadora del “XIX Certame Galego de Bandas de Música”, haciéndose con el primer
premio en la Sección Primera.
Lo hizo con una formación
que, con 120 músicos al unísono sobre el escenario, cuajó una actuación que le
cual le reportó 98,30 puntos -sobre un máximo de 100-, y que era además la puntuación
más alta de la historia del certamen. Este hito le hizo ser acreedores del
mérito de heredar el estandarte del certamen que otorga por la Federación
Galega de Bandas de Música Populares (FGBMP), insignia que
acredita tal condición, que heredó de manos de la Artística de Merza y que
ahora custodiará Meaño en su sede hasta la próxima edición.

La Unión Musical de Meaño al término del concierto. Foto cedida por la FGBMP
El segundo premio de la
Primera Sección recayó en la Municipal de Silleda que, dirigida por Rafa
Agulló, recibió 95,53 puntos. Y el tercero, Salceda de Caselas, bajo la batuta
de Jorge Macedo, y que recogió 93,62. Todo ello de manos de un jurado integrado
por tres directores del exterior: la italiana Sara Maganzini, el holandés Álex
Schillings y el terraconense Marcel Ortega i Martí.
Pero no sólo eso para la
banda meañesa, sino que Diego Javier Lorente López, consiguió el domingo el
premio a mejor director, galardón fallado por el jurado entre las 17 bandas
participantes. Abajo, vídeo de las sonrisas y celebración de la BUMM tras concoer el fallo en el exterior de la sala:

Repertorio y público
La BUMM fuera la última
en actuar y ofreció un interpretación redonda. Ya de partida cautivó por el
frenético “Asphalt Cocktail”, del
norteamericano John Mackey. Luego, como
obligada, turno para “O mar dos ausentes”, del jienense Álvaro Cámara López (ganadora del
concurso de composición en el certamen del pasado año), y que fuera concebida
en cinco movimientos inspirados en la figura de Rosalía de Castro. Como
colofón, interpretó la exigente “Sinfonía nº 1 Kaprekar”, del valenciano
Martínez Gallego, inspirada en el matemático indio Dattatreya Ramachandra Kaprekar, y su número
6174, conocido como la “constante de Kaprekar”.

Un momento de la actuación de la BUMM. Foto cedida por la FGBMP
Éxito de público en este certamen que, al cuadrar
además con el puente del Pilar, desbordó las expectativas, y decenas de
personas tuvieron que quedarse fuera al completarse aforo. Más aún cuando en el
fallo de los premios, los músicos de las bandas tuvieron que quedarse en el
exterior siguiendo el fallo por las pantallas. Un éxito de público que tendrá
que acertar a gestionar la FGBMP
en próximas ediciones, a fin de evitar privar del momento en sala a los
verdaderos artífices de este certamen que son los músicos.
... Y lágrimas
Pésame
-y lágrimas- que los aficionados a la música meañesa más talludos sentían el
pasado viernes (por día 16 de octubre) al conocerse el deceso de Ignacio Varela
Camiña. Será recordado como uno de los maestros del acordeón. Se formara en el
instrumento con el maestro Ángel Losada en Cambados, villa a la que se
desplazaba en bicicleta desde Xil portando en su parrilla el acordeón para
recibir clases.


Ignacio Varela, primero por la izquierda, en un ensayo del Grupo de Amigos do Acordeón Rías Baixas
A la
postre, en el mundo de la orquesta, el acordeón se vio desplazado por el órgano
eléctrico. Y con ese instrumento, Ignacio Varela pasó a engrosar formaciones
como Nueva Vera Cruz o Crazy Kray.
En los años 80, fue uno de los fundadores del Coro Parroquial de Xil, y que él mismo dirigió durante más de 35 años.
En
su última etapa volvió al mundillo del acordeón, integrando el grupo “Amigos do
Acordeón Rías Baixas”, y protagonizando con Pablo Dovalo algunos dúos añadidos
sobre el escenario. El acordeón y la música silente de Ignacio merecen aquí, desde
este humilde portal, nuestro sencillo reconocimiento y respeto. D.E.P.,
Ignacio.


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