domingo, 19 de noviembre de 2017

conversas.com
José Forte Aspérez
Trompetista meañes de la Orquesta Sinfónica de Sevilla

Este trompetista es uno de los grandes talentos salidos de la enorme cantera de músicos que es la Escuela de Música y la banda Unión Musical de Meaño. De hecho inició sus estudios aquí y fue trompetista de la banda a la par que completaba estudios musicales en el Conservatorio Manuel Quiroga de Pontevedra, donde cursó Grado Profesional, y más tarde en Vigo para Grado Superior. La Escola de Altos Estudos Musicais de Santiago fue su último peldaño formativo antes de desembarcar en 2014 en la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Desde aquí regresaba a la Escola de Altos Estudos Musicais de Santiago esta pasado semana para impartir en una clase magistral a los alumnos. Era el primer alumno de este centro que regresaba a él para impartir una máster class.

"EN MEAÑO LA MÚSICA ES UN ESTILO DE

VIDA"

El trompetista meañés José Forte
¿Cómo fueron sus inicios en el mundo de la música?
Mi primer contacto con la música fue, la verdad, un poco rebelde. Tenía unos 7 años cuando en cierta ocasión, después de salir del colegio, me quedé en la Escuela de Música de Meaño en clase de lenguaje musical sin que mi madre supiera nada. Fue a buscarme luego un poco enfadada por el susto de que no llegaba a casa, pero es que yo sentía ya una gran curiosidad por la música.
Esos inicios están ligados a la Escuela de Música de Meaño y a la BUMM. ¿Qué recuerdo en especial guarda de esos años?
Recuerdo muy bien las primeras lecciones de música, tanto de lenguaje musical como luego de trompeta, en la Escuela de Meaño, y los divertidos ensayos en la Banda Xuvenil con Andrés Hay. En lo referente a la Unión Musical de Meaño tengo grabado, como si fuera hoy, la emoción que sentí cuando el entonces director Francisco Javier Morgade me dijo que pasase a la condición de primer trompeta. Puede parecer insignificante, y en sí lo es, el tocar primero, segundo o tercero, pero lo que realmente suponía era que en adelante iba a poder tocar “solos”, y eso para mí supuso una alegría inmensa.

Otra imagen de nuestro protagonista
¿Tenía claro ya la trompeta como instrumento desde niño? ¿Qué le que le hizo decantarse por ella?
No, de hecho mi primera toma de contacto con un instrumento, y eso casi no lo sabe nadie, fue con la tuba, porque en ese momento hacían falta tubistas en la banda. Pero fue una experiencia breve, pronto me di cuenta que la tuba no era lo mío. Lo que en realidad de decantó por la trompeta fue Benjamín Dorado, que era trompetista en la banda y que entonces venía mucho a casa a ensayar junto con mi hermano. Y fue escuchándolos a ellos que quise probar, y ahí la trompeta me enganchó para siempre. Luego vino en la Escuela el profesor Roberto Verde, cuyas clases siempre tan amenas recuerdo con especial cariño. Creo que, en realidad, se lo debo a todo a él.
¿Considera usted importante para un músico de viento la formación bandística como complemento a los estudios reglados de la carrera musical?
Las bandas de música en Galicia juegan un papel fundamental en lo relativo a músicos de viento. A falta de jóvenes orquestas sinfónicas, donde el músico podría crecer, las bandas vienen a cubrir hoy ese espacio. Tocar en una banda de música te aporta sentido de grupo, aprender a escuchar y a crecer dentro de un colectivo. Es una formación que a mí me aportó mucho y que recomiendo siempre.
¿Cuál es el mensaje que transmitiría a los jóvenes alumnos de la Escuela de Meaño y otras de la comarca en relación con la carrera musical y que pueden ver en usted hoy un referente?
El mensaje es ser felices y disfrutar con la música. Si hacemos lo que realmente nos gusta será la satisfacción más gratificante que cualquiera puede alcanzar.

Forte y su inseparable tormpeta
¿Por qué piensa que en Meaño la música es casi un fenómeno social por la cantidad de alumnos que tiene un concello tan pequeño?
Porque en Meaño yo diría que la música es un estilo de vida. La banda Unión Musical de Meaño es ya parte de los meañeses, y como tal la sienten. La música es una forma de expresión, Meaño no sería hoy lo mismo sin la música o sin su banda.
Usted será el primer alumno de la Escola de Altos Estudos Musicais de Santiago en impartir un máster class en el centro en que se formó. ¿Qué significa para usted?
No sabía de tal circunstancia que, desde luego, hace de esta máster class, si cabe, algo más emotivo. Siempre es especial regresar al lugar donde uno ha estudiado, máxime cuando ya han pasado diez años de mi etapa como alumno allí. Estoy deseando aprender con los alumnos y enseñarles también algo.
¿Cuál es consejo que siempre repite a sus alumnos en una de sus máster class?
El consejo que les digo siempre, nada más empezar, es que toquen con la máxima relajación posible, no forzar el sonido, no apretarse, se trata de disfrutar del sonido. Y luego el secreto del músico es la constancia y la perseverancia, el tener siempre presente que uno debe seguir esforzándose siempre para seguir mejorando.        
¿Le veremos por Meaño en uno de esos cursos o máster class que la Escuela acoge cada año en Semana Santa?
¿Por qué no? Fui alumno allí durante muchos años, y luego también profesor en la Escuela  durante otra etapa. Impartir un curso en Meaño sería una posibilidad a la par que un reto y, por supuesto, claro que una ilusión.

Con la Sinfónica de Sevilla, en cuarta fila a la izquierda de todo
¿Estar en la Real Sinfónica de Sevilla ha colmado sus aspiraciones?
Reconozco que uno de mis sueños desde niño era tocar en una orquesta sinfónica. Es súper emocionante levantarte cada día sabiendo que haces lo que de verdad te gusta y por aquello por lo que he luchado durante tantos años. La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla es una formación muy reconocida dentro del panorama nacional, por lo que debo decir que estoy muy contento. Pero soy de los que pienso que algunos sueños están todavía por llegar.
¿En qué proyectos a mayores está metido ahora?
A corto plazo tocaré de concertista con la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla una obra del compositor norteamericano Aaron Copland, titulada “Quiet City”. Será los días 14 y 15 de diciembre de 2017, y están todos invitados. Luego en enero seré profesor de la “Scotch College Symphony Orchestra” que tiene su sede en Melbourne, Australia. 
¿Y qué proyecto nuevo que se le ha pasado por la mente le haría una especial ilusión?
Me haría ilusión crear un dúo de trompeta y órgano, ese es otro de mis grandes retos. El órgano y la trompeta casan muy bien. Quizás pronto haya noticias sobre esto.
¿Un trompetista en el que le guste mirarse?
El sueco Hakan Hardenberger, tiene un sonido me encandila siempre. 


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  ROSANA DOMÍNGUEZ & BUMM  
Concerto de Santa Icía 2017.
Dirixe: Diego Javier Lorente

Se queres ver un fragmento da actuación da ensemble da BUMM acompañando á soprano meañesa Rosana Domínguez Rey no concerto de Santa Icía, celebrado o pasado sábado 18 de novembro, pincha no icono da imaxe da abaixo...







sábado, 11 de noviembre de 2017

conversas.com
Lino Padín Outón
Bodeguero del caíño D'Arvelos

Tercera y última entrega sobre los tinto de la D.O. Rías Baixas. Cuando empiezan a irrumpir con fuerza en el mercado estos tintos y 26 bodegas de la D.O. apuestan ya por unos caldos a los que los expertos conceden enorme potencial, son pocos los que se acuerdan en Luis Padín, un bodeguero de Castrelo que, afincado en el barrio de Piñeiros en Vilalonga (Sanxenxo), fue el auténtico pionero de los tintos Rías Baixas, con un caíño que él embotellaba ya a mediados de los 90 bajo su sello “D’Arvelos” al amparo de la D.O. Los defendió a capa y espada cuando en aquellos años se vivía la fiebre de la plantación de albariño, y se talaban por doquier cepas centenarias de caíño y espadeiro. Fallecido en 2012 su hijo Lino Padín continúa la saga de una bodega familiar cuyo caíño sigue siendo su bandera.



"MI PADRE SE PRESENTÓ A LA FIESTA DEL 

ALBARIÑO VENDIENDO SU CAÍÑO"


Lino Padín con su D'Arvelos
Cuando muchos se están subiendo hoy al carro de los tintos Rías Baixas, ¿siente que su padre, en los 90 un predicador en el desierto, es hoy un gran olvidado?
En buena parte sí, es cierto. Mi padre comenzó a elaborar su tinto caíño amparado en la D.O., a  mediados de los años 90, él fue el primero cuando no lo hacía nadie. Todavía conservo en casa botellas de la añada de 1997.
Contaba en cierta ocasión que parte de la culpa de apostar por el caíño la tuvo su madre.
Sí, tuvo una movida con su madre Aurelia que le reprendió cuando cortó unas cepas de caíño para plantar albariño. Y desde aquella, contaba, no cortó una cepa de tinto, y se decidió por elaborar el caíño dentro de la D.O.
¿Le tiraba mucha gente para atrás en su apuesta por el tinto?
Muchísima. Lo tildaron durante años de loco, de chalado, o se reían de él cuando todo el mundo cortaba el tinto, incluso cepas centenarias, para plantar albariño, que era el futuro. Pero mi padre, a inicios de los 90, cuando el tinto de la D.O. estaba ahí abajo, porque todo era la fiebre del albariño, peleó lo indecible y muchísimo contracorriente para defender el tinto, porque él estaba convencido de su potencial, el caíño era su bandera.
¿Tuvo dificultades para pasar las catas cuando el suyo era el único tinto de la D.O.?
No lo sé con precisión, pero alguna dificultad sí tenía referido.

La nueva imagen de la botella
De hecho él acudió a las primeras ediciones del Encontro co Viño de Autor en Meaño con su tinto.
Y no sólo al Encontro co Viño de Autor, sino que mi padre, allá por el año 2004, se plantó en una Festa do Albariño en Cambados, con un stand compartido con otro bodeguero de Vilalonga, y vendía en el Paseo da Calzada su caíño en plena Festa del Albariño.
¿De donde procede el nombre de D’Arvelos?
Es el nombre de una excelente parcela que tenemos en Castrelo.
¿Sigue siendo el caíño tinto el emblema de su bodega?
Sí, como en vida de mi padre. De hecho el 60 por ciento de nuestra producción es caíño tinto, sólo el 40 es albariño.
¿Dónde tiene sus parcelas?
En Castrelo y e Vilalonga. Están en plena costa, mismo aquí en Vilalonga tengo un viñedo que linda justo con el mar… estos sí son lo que se llaman literalmente “tintos del mar”.
¿Algún secreto para el laboreo?
Nunca utilizo herbicidas, ni cavo las viñas y sólo les corto la hierba. Además no las he abonado nunca, mantengo los terrenos pobres, es bueno para la calidad.
Algunos defienden, precisamente para la calidad, que en este tipo de variedad tinto es recomendable una poda en verde que limite la producción.
Son teorías que yo no me creo. En mis viñedos nunca lo he hecho, si acaso, cuando deshojo la viña en agosto, sí corto algunos racimos cativos que no han desarrollado.

Lino Padín bajo una de sus viñas de caíño a pie del mar
¿Piensa en ampliar la producción de tinto?
Con el caíño, que es la superficie que cultivaba en vida mi padre, voy servido, pero sí tengo ganas de plantar una parcela para elaborar un espadeiro.
¿El tinto se lo quitan de las manos?
Está muy demandado, es cierto. Mismo cuando me hago cargo de la bodega en 2012, que es cuando fallece mi padre, y con la crisis económica golpeando muy duro y después de una cosecha enorme que fue la de 2011, el tinto fue lo que mantuvo la bodega en ventas.
¿Dónde vende su caíño?
El 70 por ciento en Galicia, en buena restauración vinotecas
¿Y a qué precios se mueve en relación con el albariño?
Son vinos que están muy demandados y se mueven en precios medio-altos, esto es, equivalente a los albariños más preciados del mercado.
¿El que se sumen más bodegas al tinto Rías Baixas es bueno también para sus ventas?
Sí, porque contribuye a darlos conocer más, ya no sólo es mi padre predicando en el desierto, defendiendo el tinto a capa y espada. Y, cuando un amante de los tintos, prueba un caíño o un espadeiro Rías Baixas, ten por seguro que lo conquista, porque es un vino muy diferente a todo lo resto que haya probado en su vida.
Si su padre levantara la cabeza y viera el tirón que empieza a dar el tinto Rías Baixas…
Se mostraría tremendamente satisfecho de ver cuánta razón tenía, y lamento que no pueda verlo. Y hace 20 años mi padre preconizaba que, cuando varias bodegas se subieran al carro del tinto Rías Baixas, iban darle un vuelco a toda la concepción de la D.O.

sábado, 4 de noviembre de 2017

conversas.com
Pedro Ballesteros
Único Máster of Wine de España

En una entrada anterior nuestro particular Ventanuco ponía en escena los tintos Rías Baixas, la última apuesta del sector del vino en esta denominación de origen que hasta ahora ha sido sinónimo de blancos albariños.El valenciano Pedro Ballesteros es el único Máster of Wine de España, uno de los 340 miembros de 28 países que ha superado los rigurosos requerimientos para ingresar en la distinguida institución británica que promueve “la excelencia profesional y conocimiento en el arte, la ciencia y el negocio del vino”. Su opinión sobre el el potencial de los tintos Rías Baixas asoma hoy a la red a través de nuestra sección "Conversas.com".


"ESPERO VER PRONTO GRANDES ROSADOS

RÍAS BAIXAS"


Pedro Ballesteros es el único Máster of Wine que existe en España
¿Cómo calificaría la irrupción de la línea de tintos que empieza a emerger en la D.O. Rías Baixas?
El perfil de los mejores tintos Rías Baixas es en sí ya un estilo de vinos. Nunca en España hasta ahora se habían producido vinos tintos con esa combinación de frescura de los tintos atlánticos: son vinos vivos, alegres, originales, que evocan las aguas de mar y de las lluvias atlánticas, vinos de complejidad aromática y de gran persistencia, y que tienen además en su favor una graduación moderada,
¿Para que acompañaría un tinto Rías Baixas?
Son acompañantes ideales para la cocina más fina y moderna, que es una cocina que no casa bien con los tintos tánicos, enleñados, en exceso afrutados y de poca frescura, mientras que el tinto Rías Baixas es ideal para esa cocina.
¿Les ve potencial en el mercado?
Por supuesto. Los tintos atlánticos de Rías Baixas ocupan ya en la actualidad un nicho en el mapa mental de los apasionados del vino y, con el tiempo, pueden trasladar ese nicho al mercado. Siempre pensando en los segmentos de altos precios, porque no vale la pena el pararse en hacer un Rías Baixas corriente. Además, me regodeo en pensar cómo la extraordinaria diversidad de Rías Baixas y sus subregiones se retratará en esos vinos.


Pedro Ballesteros durante una cata de vino
Si fuera bodeguero en Rías Baixas ¿apostaría pues por plantar cepas de tinto?
Lo primero que haría, tanto si fuera bodeguero en Rías Baixas como si no lo fuera, sería estar gritando a los cuatro vientos la necesidad de apostar por programas de investigación, plantando variedades autóctonas y atlánticas en varios suelos, y analizando resultados. No tiene sentido ir con preconcepciones cuando se puede investigar. Esa sería mi apuesta. Es probable que O Condado y O Rosal vayan mejor para vino mut, distintos a los de O Salnés. Y jugaría mucho con estudiar el potencial que ofrece las comarcas del Ulla y Pedro de Soutomaior.
¿Puede que Rías Baixas consolide, a 20-30 años dentro de la D.O., un segmento de tinto con cierta notoriedad?
Rías Baixas es una D.O. de blancos, pero cuidado, no sólo de albariño. Grandes vinos de O Condado y O Rosal son multivarietales, y O Salnés tiene también un gran potencial para producir vinos bellísimos con otras variedades blancas. Mismo el caíño es una uva gozosa. Pero ojo, cualquiera puede plantar albariño. De hecho, ya los vecinos portugueses y hasta neozelandeses están produciendo albariños excelentes. Pero, eso sí, nadie puede copiar el terruño de las Rías Baixas. Y en esta opinión incluyo los tintos. Y una nota también para tener en cuenta, no sólo tinto, sino Rías Baixas puede producir grandes rosados atlánticos, y espero dentro de poco.





sábado, 28 de octubre de 2017

*** Opinión
Na trincheira

Difícil evitar estos días á perplexidade ante unha crise catalana de consecuencias imprevisibles e na que perdemos todos. Amén das posicións enquistadas, arroxadas desde trincheiras cavadas a golpe de emocións envoltas en argumentos dialécticos populistas, esta crise pon en evidencia a falta -tanto en España como Cataluña- de líderes que, unha vez nas presidencias, sexan homes de estado antes que de partido. E é que un presidente dun estado democrático, chámese como se chame, unha vez elexido, debe selo do conxunto dos cidadás que representa, non só dunha parte (e na Transición, nuns anos moi complicados que xa esquecemos, houbo exemplos, nun lado e noutro). Neso consiste ser un líder de Estado. Non sei porque se comportan como tales os presidentes cando deixan de selo (agás algún, que nin con esas).

Por outra banda, chegados a este punto, convén non esquecer os logros acadados ata agora nun marco de convivencia sen precedentes na historia deste país. Unha convivencia tantas veces fracturada por modelos políticos que eran monopolio das élites socieconómicas, e por continuos golpes de estado -outrora pronunciamentos-, entre os que acadaron o poder e os moitos que acabaron no intento. Coarenta anos de democracia é insólito na nosa historia. Algo teremos feito ben en todo este tempo. Preocupa ademáis que nunha crise que toca tanto as emocións como ésta, empecen a aflorar pola banda oposta as baixas paixóns extremistas que durmían desde facía anos.
Certo que o marco administrativo ou o constitucional poderían ou deberían reformarse, porque as leis son mudables e deben adaptarse á realidade dos tempos. Todo é opinable e negociable en política, agás os dereitos fundamentais da persoa, que son inalienables. Pero para isto faltan uns líderes que non hai e un talante que non teñen. Fracturar á cidadanía para enviar as xentes ás trincheiras ideolóxicas pode ter, como dícía, consecuencias imprevisibles. E a fin non xustifica os medios. Tampouco esta vez.


sábado, 21 de octubre de 2017

Vinos tintos de la bodega Forxas do Salnés
La Denominación de Origen Rías Baixas suma hoy un total de 178 bodegas vinculadas al albariño y variedades de blancos. Pero en los últimos años ha comenzado a emerger dentro de la D.O. lo que algunos han bautizado como “tintos atlánticos” o “tintos del mar”, vinos elaborados con variedades como caíño, espadeiro o loureiro. Son ya 26 bodegas en toda la D.O. las que exploran esta senda, de ellas 11 en O Salnés, y que apuestan, aún de forma testimonial, por unos vinos a los que los expertos otorgan potencial en el mercado, tanto que agotan existencias con premura cada año. Algunas grandes firmas ya los tienen también en proyecto. (parte 1)


EL TINTO RÍAS BAIXAS EMERGE EN EL REINO DEL ALBARIÑO 


Uvas de caíño en un viña meañesa
Veintiséis de las 178 bodegas de Rías Baixas se han iniciado en el proceso de elaboración de de tintos de la D.O., procesando actualmente en su conjunto un total de 246.660 kilos de uva, lo que supone tan sólo un 0,74 por ciento de los 33 millones de kilos de una D.O. que  es sinónimo de blancos. De momento, testimonio incipiente de unos tintos a los que los expertos auguran gran potencial en el mercado.
El valenciano Pedro Ballesteros, único Master of Wine de país, los exalta: “los tintos atlánticos -afirma- son vinos frescos, con una graduación moderada (se mueven en los 11,5 o los 12 grados) y diferentes a los tintos tánicos, y ello los hace muy atractivos para un segmento de mercado que abre un mundo para Rías Baixas”.
En un sentido similar se pronuncia Luis Gutiérrez, único catador de la Guía Parker para España: “El mercado mundial del vino -explica- está demandando personalidad y diferenciación. Y los tintos Rías Baixas, elaborados con caíño, espadeiro, loureiro, que son uvas que no se dan en ninguna otra parte del mundo, se diferencian del resto”. “Rías Baixas -agrega- puede ofrecer con sus tintos lo que ninguna otra zona del mundo, por ello a la hora de competir sus tintos tienen un potencial tremendo”. “La gente -añade- empieza a cansarse de vinos para catar, y empieza a demandar vinos como los atlánticos, que son frescos y que se beben bien. El problema es que apenas se cultiva esta uva tinta en Rías Baixas.”

El bodeguero meañés Rodrigo Méndez
En la comarca de O Salnés, once son las bodegas que han comenzado a explorar el camino de los “tintos atlánticos”. Ente ellos el meañés Rodrigo Méndez, que desde su “Forxas do Salnés” es el mayor productor de tintos salinienses en la D.O. sacando al mercado 15.000 botellas bajo la marca “Goliardo”, caldos caíño, espadeiro y loureiro, más una mezcla de los tres en “Bastión de Luna”. Vinos procedentes, en casos, de cepas plantadas en 1912 en la finca de “O Torno” en Meaño. Poco antes de morir en 2001, su abuelo Pepe Méndez O Ferreiro, lamentaba la ilusión frustrada de producir dentro de la D.O. tintos con uva de las viñas que había plantado veinte años antes. Y ese proyecto lo alumbró Rodrigo Méndez, cuando el enólogo berciano Raúl Pérez se cruzó en su vida. “Yo no entendía nada -reconocía Raúl Pérez-, tenía las mejores uvas de albariño y lo que quería era hacer tintos caíño, espadeiro y loureiro”. Bajo su mano fueron domando juntos en barrica y fudre los tintos, elaborados con paciencia, fiel a una tradición familiar de generaciones. Unos vinos que, como otros “tintos del mar”, se agotan cada año en el mercado.

Eulogio Poma en su viña de Padrenda
Un poco más al norte, en la localidad meañesa de Padrenda, el bodeguero Eulogio Pomares, produce 3.000 botellas de su “Zárate” caíño, espadeiro y loureiro. “Cuando empezamos con la primera cosecha en 2009 -reconoce Pomares Zárate- no nos imaginábamos, ni de lejos, el éxito comercial y de crítica que alcanzamos”. El giro lo tiene ya en marcha, tanto que está apostando ya por replantar parcelas con tintos y volviendo a los sistemas tradicionales de elaboración. “Son variedades más difíciles a la hora de trabajar -apunta Zárate-, de ahí que ello fuera una de las razones de su abandono en el pasado”. “Además -añade- madura unas tres semanas más tarde que la uva albariña, por lo que cabe tener paciencia para aguardar a una correcta maduración, cuando el viticultor lo que quiere es vendimiar con premura para salvaguardar la cosecha de las inclemencias meteorológicas”.

EXurxo Alba, de bodegas Albamar
Desde Cambados el bodeguero Xurxo Alba elabora en Albamar otras 3.000 botellas de su “O Esteiro”, tintos caíño, espadeiro y mencía con los que está irrumpiendo también en el mercado. “La venta -apunta Xurxo Alba- está garantizada, porque con tan poca producción en la D.O. hay mucha más demanda que oferta”. “En mis proyectos -añade- entra el ampliar en el corto plazo, pero la dificultad ahora estriba en hacerse con derechos de plantación, si los consiguiera, plantaría al 50 por ciento, media hectárea de albariño y media de tinto, sobre todo caíño y espadeiro”. Un Xurxo Alba que apuesta también en su proyecto por la tradición: “en bodega -afirma- no paso la uva por la estrujadora sino que se pisa con los pies en cubas, como se hizo siempre de forma artesanal en casa”.

Caíño tinto de Forxas do Salnés
Amén de la dificultad administrativa para adquirir derechos de plantación, otro de los hándicaps estriba en el rendimiento. “Hablar de limitar producción para mejorar en calidad -apunta Eulogio Pomares- es algo controvertido y genera mucha polémica, pero hoy por hoy es un tema aceptado en las grandes regiones vitícolas del mundo”. Xurxo Alba explica que la producción en estas variedades “suele ser menor y ronda los 5.000-6.000 kg. por hectárea, puede que algún año excepcional y sobre terrenos fértiles tengas que hacer algo de poda en verde, pero apenas en mi caso”. Un recurso al que sí recurre Rodrigo Méndez, que lo realiza precisamente estos días siguiendo las directrices de Raúl Pérez: “hay viñedos en que el rendimiento óptimo por hectárea se mueve en los 4.000 kg. por hectárea, incluso menos, cuando en albariño hablamos de 12.000. Ahora, cuando la uva entra en el envero, esto eso, está mudando su color, arrojamos una parte de la uva al suelo. Con ello favorecemos la aireación y la maduración óptima del racimo y, a la postre, ganamos en calidad de la uva”.
Junto a ellos se están embarcando en la andadura de los “tintos atlánticos” ocho firmas salinienses más. Ellas son Bodegas Attis (Dena), Delicias de Lágrimas (Meis), Adega “O Pombal” (A Lanzada-Sanxenxo), Datrimar y Lagar da Costa (ambas Cambados), Ramiro Padín y Coanga S.L. (las dos en Ribadumia) y D’Arvelos en Vilalonga, este último en su día de manos del fallecido Luis Padín, verdadero patriarca de los “tintos del mar”. 

sábado, 14 de octubre de 2017

Meaño es, junto con Mos, Campo Lameiro y Salceda de Caselas, uno de los municipios de la provincia más expuestos al gas radón y a sus efectos perniciosos sobre la salud. Y es que estudios epidemiológicos relacionan la exposición prolongada a altas concentraciones de este gas con el aumento del cáncer de pulmón, e incluso con otro tipo de patologías tumorales. Un enemigo silencioso que emana del subsuelo granítico y que se cuela en la vivienda o lugar de trabajo. En el mercado existen ya empresas especializadas en reducir su presencia en el interior de edificaciones, labor a la que también se consagra el proyecto Radonlab de la Universidad de Santiago de Compostela.

MEAÑO, EPICENTRO DEL RADÓN EN O SALNÉS

Panorámica de Meaño desde la fuente de Trubisquido
“Si yo tuviera una casa, no ya en Meaño, sino en cualquier parte de Galicia mandaría realizar una medición del radón a que mi familia está expuesta en el interior”. Así de contundente se muestra Dolores Cortina, profesora titular de la USC y responsable del Laboratorio de Análisis de Radiaciones y del proyecto Radonlab.
Y es que en pleno Corazón do Salnés, Meaño se halla entre los cinco municipios de la provincia con mayor concentración de radón -y el que arroja de largo cifras más altas de la comarca arousana-, sólo superado por Fornelos de Montes, Mos, Campo Lameiro y Salceda. A nivel de Galicia ocupa el puesto 14 en un ranking que lideran los concellos ourensanos de O Bolo y Mezquita.
El acceso a la solicitud de una medición en Radonlab es sencillo, mismo usted puede tramitarla a través de la web. Técnicos de la Universidad de Santiago se desplazarán a su domicilio y efectuarán una medición en tres puntos de su vivienda durante un plazo de tiempo. Si los resultados superan los umbrales de exposición aconsejados, un equipo integrado por ingenieros y arquitectos coordinados con el proyecto de la USC, le recomendará las actuaciones a realizar para rebajar la presencia a este gas. “Estamos consiguiendo resultados espectaculares -reconoce Dolores Cortina-, logrando reducir hasta en un 90 la exposición al radón en los hogares”.
El coste de realizar la medición por parte de la USC es de 160 euros, y las obras a ejecutar varían luego en función del inmueble y la actuación necesaria, una vez se haya detectado el foco de entrada: “yo he visto solventar un problema con una actuación mínima de poco más de 100 euros hasta un máximo 20.000 en el caso un gran bloque de oficinas de la administración” apunta Dolores Cortina.

El mapa refleja en color granate los concellos y comarcas más expuestas al radón
Enemigo silencioso

Pero, ¿qué es el radón? Se trata de un gas radiactivo que procede de la descomposición del uranio de la corteza terrestre, y que está presente en mayor medida en zonas de subsuelo granítico, emanando a la superficie a través de las grietas que existen en la piedra. Es incoloro, inodoro e insípido, lo que lo convierte en un enemigo silencioso, imposible de detectar por los sentidos. Galicia, por su configuración granítica envejecida, es una de las zonas más expuestas de la Península.
Su presencia en el exterior de las viviendas es baja, pero tiende a acumularse dentro de los espacios habitables, y es ahí donde la exposición a él se convierte en factor de riesgo porque, cuando lo inhalamos, se descompone en partículas alfa radiactivas que impactan en los pulmones. Eso sí, Dolores Cortina desmonta el mito del riesgo de las casas construidas en granito: “que una casa sea o no de piedra -afirma-, no significa que acumule más o menos radón, eso es más una leyenda urbana, el radón emana del subsuelo” aclara Dolores Cortina.


Técnicos de la empresa Vesotec colocando un medidor de radón
Los estudios epidemiológicos han demostrado que las personas que habitan en viviendas con niveles elevados de radón en su interior tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, más aún si la persona es fumadora. De hecho, se apunta a él como la segunda causa, por detrás de tabaco, que está detrás de los tumores de pulmón, calculándose que en España este gas causa entre 1.500 y 2.000 muertes al año.
Desde 1988 la Organización Mundial de la Salud lo reconoce como cancerígeno y en 2009 recomendó reducir la exposición a niveles que minimicen el riesgo. Esos niveles, siempre según la OMS, son los que se mueven por debajo de los 100 bequerelios -que sí se llama la unidad en que se mide este gas- por m3 de aire. Estados Unidos establece niveles inferiores a 150, la Unión Europea a 200, y la normativa española, más permisiva, eleva esta cifra hasta los 300 bequerelios.

Panorámica de Meaño con As Covas y Outeiro al fondo
Niveles altos
Rubén Veiga dirige la empresa Vesotec afincada en Noia, que lleva una década dedicada al reducir el nivel del radón en los hogares. “El problema -apunta- depende del subsuelo justo sobre el que se ha construido la vivienda. Nosotros mismos hemos comprobado cómo, en dos viviendas idénticas, una al lado de otra en una urbanización en A Coruña, construidas en el mismo año y con los mismos materiales, en una, los niveles eran de algo más de 100 bequerelios y en la otra superaban los 1.100”. Unas cifras que en Galicia pueden elevarse en casos hasta los 10.000 bequerelios. Y, según la Organización Mundial de la Salud, el riesgo de contraer cáncer de pulmón aumenta en esos casos un 16 por ciento por cada 100 bequerelios/m3 a mayores.
En su radio de acción Vesotec ha actuado en viviendas de concellos de la comarca arousana como Vilagarcía, Vilanova, Cambados “pero nunca nos han solicitado medición alguna desde Meaño” reconoce Rubén Veiga. “A la hora de construir -apunta- una simple medición por sondeo del subsuelo podría hacer ya descartar un terreno u otro, y luego, en el momento de edificar, un buen sistema de aireación en el subsuelo mitigaría el problema, pero hay que preverlo”.


Trabajos de realización de una cata en terreno para medición de radón
Ante la falta de concienciación Rubén Veiga reconoce que “nuestras intervenciones, casi al cien por cien, las efectuamos en casas construidas de hace años”. La tarifa por medición en vivienda unifamiliar es de 180 euros. La realizan con medidores digitales instalados en varios puntos y que registran los niveles de radón cada hora durante una semana. “El 80 por ciento de las mediciones que hacemos -reconoce Rubén Veiga- arrojan resultados bastante altos, con niveles de entre 800 y 1.000 bequerelios, ante lo que recomendamos actuar”. “Eso sí -aclara- lo que hay que evaluar, no es tanto la cantidad de radón como la exposición que se tenga a él, porque no es lo mismo que una persona tenga 1.000 bequerelios en un garaje que en una habitación.”
Ventilación y aislamiento son las dos medidas que recomiendan. Según Rubén Veiga el coste de una intervención media, “abriendo suelo y habilitando una ventilación mecánica con motores de calidad, se mueve en una horquilla de 1.500 a 2.000 euros”. Una cuantía que, en ocasiones, echa para atrás a más de uno: “siempre hay casos -apunta - en que cuando el propietario recibe la noticia de un resultado alto y se le habla de la intervención y el precio, acaba por quitarle hierro al asunto y aplazando el tema”. “Esto va por oleadas -añade-, cuando se publica algún trabajo científico sobre los efectos del radón te llaman, porque la gente se conciencia más”.

Por detrás del tabaco
Resultado de medición de radón en Dena
La literatura científica, prolífica en los últimos años, coincide sobre los riesgos de una exposición prolongada. En 2015 un trabajo en que participaron todos los hospitales gallegos concluía que existe una relación causa-efecto entre la exposición prolongada a dosis de radón por encima de los 200 bequerelios m3 y el riesgo a contraer cáncer de pulmón, no sólo en fumadores sino también en personas nunca fumadoras, trabajo para el que se realizaron mediciones de radón en los propios domicilios de los enfermos. De hecho, estadísticamente, las mujeres de España más golpeadas por el cáncer del pulmón son las de la provincia de Ourense, lo cual se relaciona con la alta exposición de toda ella al radón.
Otros indicios apuntan a tumores cerebrales. Así, se ha constatado que Mos, Campo Lameiro, Salceda de Caselas y Meaño, en hombres, y Fornelos de Montes, Mos, Campo Lameiro, Salceda de Caselas y Meaño en mujeres, todos por este orden, son los concellos de Pontevedra que estadísticamente tienen más riesgo relativo de mortalidad por tumores cerebrales, lo que coincide con el mapa de alta exposición al radón en la provincia.
Por el momento Meaño vive ajeno al problema. Arquitectos y técnicos consultados reconocen que nunca nadie les trasladó inquietud alguna sobre el tema. “Cierto que desde 2007 -aclara José Manuel Sueiro, arquitecto que dirige varias obras en Meaño-  la normativa obliga a disponer ya de lo que se llama un forjado sanitario, a fin de evitar que el suelo de la vivienda esté en contacto directo con el terreno y de minimizar así la exposición a gases como el radón, pero por lo demás ningún promotor me preguntó por ello”. Sabedor de la incidencia el topógrafo meañés Pablo Pereira realizó mediciones en su propio domicilio de Dena: “fue durante una semana y me dio una media de 105 bequerelios, pero a familiares míos en Moraña, que viven en casas de muchos años les dio más de 1.000”.


martes, 12 de septiembre de 2017

VICTOR RIOBÓ Y PAULA MAYOBRE, GANADORES INÉDITOS EN MEAÑO
Fotos: Marcos Castro
NOTA: Con esta entrada pechamos o noso particular Ventanuco por vacacións. Voltamos o 14 de outubro.

Victor Riobó y Paula Mayobre con la mascota de la Carreira Popular,
y flanquados en el podín por Lolo Penas (derecha) y Rubén Diz
El marinense Víctor Riobó (Miler Vintage Running Club), uno de los grandes del mediofondo gallego del momento e internacional con la selección española, junto con la campeona gallega de media maratón (2015-16) Paula Mayobre (Clínica Dental Seoane Pampín), se proclamaron vencedores inéditos de la XXXIII Carreira Popular Concello de Meaño que congregaba a ayer a un total de 500 participantes de los 633 atletas inscritos.
El de Marín empleó un tiempo de 19’33’’ en completar los 6.330 metros de circuito, lejos del récord de Suso de la Fuente en 2000 (18’18’’). Ya en el primer paso por meta (1.600 metros) Riobó lideraba un cuarteto destacado entre los que se encontraba Lolo Penas, uno de los grandes favoritos al triunfo final. El cuarteto se redujo a un terceto en Paradela, con un Rubén Díaz pletórico que trató de cambiar el ritmo en repetidas ocasiones para irse de los rivales. Pero fue en la temida subida dos Fornos (km. 4,5), de unos 300 metros y que en su tramo final alcanza el 23 por ciento de pendiente, que Riobó notó justo a Penas por lo que tiró para descolgarlo unos metros a fin de evitar llegar a la par con un arzuano a la recta de meta temiendo su final explosivo. Y esa ligera renta la mantuvo en el último kilómetro, ante un Penas que trató de remontar en los metros finales parando el crono en 19’36’’, tanto solo tres segundos después de Riobó. Tercero clasificó Rubén Diz (19’47’’), cuarto Carlos Porto (20’25’) y quinto Manuel Marchena (21’22’’).

Víctor Riobó (dorsal 86), jucon con Rubén Diz y atrás Lolo Penas, comandando la carrera en su prier paso por meta

Sueño cumplido
Un Riobó que se mostraba exultante en meta: “siempre tuve entre ceja y ceja el poder ganar esta carrera -afirmaba- que es una de la grandes clásicas populares gallegas, y que mi nombre estuviera ahí en el cuadro junto a todos los grandes del mediofondo gallego que ganaron aquí, y haberlo logrado es impresionante”.
Mientras en féminas el triunfo recayó en Paula Mayobre, subcampeona de España de raid de montaña (2009) y campeona gallega de media maratón (2015-16). La atleta de Ares, que había corrido varias ediciones anteriores -la primera, recordaba, cuando contaba tan sólo 8 años de edad- mostraba su satisfacción en meta: “ganar aquí ha sido siempre una de mis ilusiones desde joven, por fin, hoy lo he logrado”. La coruñesa, que paró el crono en 22’37’’ (lejos de récord de 21’05’’ de Patricia Pereira en 2007), mantuvo siempre la iniciativa controlando su renta sobre una Sandra Mosquera, -tercera en el Campeonato de España profesa de Cross (2011)- que no dio su brazo a torcer para parar el crono en 22’45’’. Lejos, la actual campeona gallega de 3.000, Leticia Fernández, que empeló un tiempo de 24’11’’. Cuarta clasificó Elsa Pena (26’15’’), y quinta Paula de la Torre (27’42’’).
Riobó y Mayobre se llevaron, aparejado con sus trofeos y 300 euros, su peso en albariño Paco&Lola, reconocido en 2017 como el mejor blanco de Galicia, correspondiéndole al de Marín 74 botellas (por sus 74 kg. en báscula) y a la coruñesa 57.

Un momento de la salida de la XXXIII Carreira Popular
Por categorías
Por categorías los premiados fueron, en benjamines (1 km), victoria para Yerai Dacuña (Tomiño), seguido de Xian Franco (Vigo) y Brais García (Portonovo); y en féminas, Amanda Martínez (Tomiño), Paloma González y Nuria Glaser (ambas de Meaño).
En el circuito medio (1,6 kms.), alevines, Álex Sierpes (A Garda), Nicolás Cacheda (Sanxenxo) y Cristian Sierpes (A Garda); y Carmen Magallanes (A Garda), Celia Castro (Cambados) y Elisa Morgado (A Garda). En infantiles, Francisco Silva (O Grove), Samuel y Daniel Fernández (ambos de Sanxenxo); y Laura Alonso (Porriño), seguida de Marcela Morgado (A Garda) y Yurena García (Pontevedra)

Daniel de la Torre, corresponde con un saludo a los aplausos del público
en su primer paso por meta
En el circuito largo (6,3 kms.), juveniles, Hugo García (Pontevedra), Roi Estévez (Vilanova) y Nicolás Fuentes (O Grove); y en féminas Elsa Pena (A Garda), Paula de la Torre (Marín), y Blanca Armenteiros (Pontevedra). En sénior, Carlos Porto (Vigo), Manuel Marchena (Marín) e Iván Moreira (Bueu); y Paula Mayobre, Sandra Mosquera y Leticia Fernández. Es supersenior (sólo masculino) Víctor Riobó, Lolo Penas y Rubén Diz (Xinzo de Limia). En veteranos Daniel de la Torre (Marín), José Suárez (A Baña) y Javier Chamosa (Pontevedra); y  Sonia Agrasar (Padrón), Mónica Montoto (Cambados) y Mara Garrido (O Grove). En superveteranos, hombres, Venancio Paramós (Porriño), Francisco Ochoa (O Grove) y Gonzalo Pazos (Pontevedra); y en mujeres, Ángeles Iglesias (Pontevedra), Margarita Aguín (O Grove) y Aida Fernández (Ourense).

Víctor Riobó recibe de Leoncio Barreiro su premio de
74 botellas Paco&Lola correspondiente a su peso
A partir de ahí sólo categorías masculinas: en abuelos, Domingo Álvarez (Ourense), seguido de Manuel Calvo (Moraña) y Manuel Caramés (Salceda); y en superabuelos Manuel Míllara (Mos), Jesús de la Torre (Marín) y Carmelo Pérez (Caldas de Reis).
También recibieron trofeos como primeros clasificados de Meaño (Trofeo Jorge Domínguez), Andrés Sueiro como ganador, seguido de Ángel Álvarez y Alberto Rial; y Miriam Portela en féminas. El honorífico para el más veterano fue para Silverio Domínguez (Mondariz), con 74 años y que lleva 15 años acudiendo a la cita de Meaño, y el más veterano del municipio meañés para Claudio Vera con 49.

Más de medio centenar de voluntarios, junto con Protección Civil de Ribadumia y Cambados, equipo médico y fisioterapeuta junto con la policía local de Meaño garantizaron la seguridad y el buen discurrir de una prueba cuya organización ha vuelto a estar a la altura y coordinación en la puesta en escena de esta clásica de las populares gallegas.


 GALERÍA DE FOTOS, por Marcos Castro  































Paula Mayobre sobre la pesa para determinar
el premio en botellas de Paco&Lola