domingo, 21 de diciembre de 2014


Como en un cuento de navidad pero al languidecer el verano, la historia cierra su círculo con final feliz. La búsqueda vital de los orígenes meañeses de la argentina Estela Domínguez Rivarossa se ha completado. Tras una paciente investigación POLO VENTANUCO dio con los descendientes de su familia aquí, a los que ella creía perdidos. Estela Domínguez cruzó el océano y, de nuestra mano, puso por primera vez en su vida pie en Galicia y en Meaño para conocerlos.

EL REGRESO DE LOS DOS EULOGIOS
(EPÍLOGO)


El segundo Eulogio baila con nuestra protagonista de niña
POLO VENTANUCO fue punto de encuentro, inicio y fin en esta historia cálida entre dos orillas que comenzaba hace algo más de un año, pero cuyos orígenes se remontan un siglo atrás. Nuestra protagonista lanzó su botella al mar que la corriente, siempre caprichosa, acabó por arrimar a esta orilla. “Sigo con pasión cada semana -decía aquel primer mensaje suyo- las historias que cuentan desde su particular Ventanuco. Mi abuelo…” y así empezaba el relato de una historia de emigración, de un pasado de ausencias.

Estela Domínguez en su llegada a la estación de autobuses
de Pontevedra
Fue a partir de aquí cuando a este lado del océano la búsqueda de los vestigios de la historia de los dos Eulogios, tarea ardua que nos llevó de puerta en puerta, de voz en voz, indagando una referencia, un nombre, un recuerdo si acaso nebuloso entre los más viejos del lugar. La investigación dio frutos en noviembre de 2013 al encontrar los descendientes vivos de su familia en Castrelo y Xil. Alentada por este descubrimiento Estela Domínguez viajó por primera vez a Galicia para conocer a su familia y pisar la casa y la tierra de sus antepasados. Esta traductora de inglés de 61 años lo hizo el pasado mes de septiembre, cuando languidecía el verano, acompañada de una amiga de toda la vida. “En realidad -aseguraba con expresión contenida-, ha sido como un viaje de retorno porque siento que conmigo han viajado los dos Eulogios, que fueron mi abuelo y mi padre, más mi abuela, que un día dejaron Dena para labrarse la vida al otro lado del océano”. “Siento -continúa- que he regresado en su nombre y lo hice gracias a ustedes que dieron con mi familia acá”.

Hace un siglo
El primer Eulogio (Domínguez Méndez), con sombrero
en el centro arriba en una foto de 1916 en Argentina
Esta historia había comenzado justo un siglo atrás. Justo enn el año 1914, cuando estallaba en Europa la I Guerra Mundial, el primer Eulogio, el Domínguez Méndez, que era el abuelo de nuestra protagonista, fue el primero de la saga en emigrar a Argentina para “hacer las Américas”. En Dena dejaba esposa e hijo recién nacido en su casa del barrio de Vilarreis. Regresó enfermo para morir el 1 de agosto de 1920. Apenas unos años después su viuda, Dolores García Pardellas, le siguió en la aventura americana, pero su único hijo, “el Eulogio junior” -Domínguez García-, con tan sólo cinco años de edad, se quedó en Vilarreis al cuidado de su abuela Josefa Pardellas -“la molinera”- y de una joven tía Divina. En 1929 Eulogio Domínguez García fue reclamado por su madre y con 15 años dejó Dena para trasladarse a Argentina. Madre e hijo no regresaron nunca y el contacto con su familia acá se perdió al cabo de los años. Ella falleció en la otra orilla de océano en 1965, él lo hizo en 1994.

Estela Domínguez delante de la iglesia de  la Peregrina
Estela Domínguez aguarda nuestro encuentro en la estación de tren de Pontevedra junto con su compañera Paqui Ramos, malagueña ella hoy y amiga de infancia en Argentina. Solícita, Estela nos pide visitar primero la iglesia de la Virgen de la Peregrina, cuya imagen viajó en postal para Argentina con el segundo Eulogio. Primera carga de emotividad. Luego, viaje para Meaño por el vial costero, a través de Combarro, para tomar luego la PO 303 en Samieira, con parada posterior en el mirador de la parte alta para contemplar la ría. Entrada en Meaño a través de Simes y visita obligada a un segundo mirada, con vistas al valle, antes de bajar hacia Dena. Aquí nos pide detenerse ante la iglesia. Una foto, una caricia solitaria en la piedra. Segunda carga de emotividad. Retomamos viaje mientras se escucha de fondo la canción de “El Abuelo” en la voz del Alberto Cortez. Hospedaje. Una semana por delante para empaparse de Meaño.
Sus días en Dena los pasó con su cámara en ristre tratando de aprehender cada detalle en este viaje de vuelta a sus orígenes: en los paneles de localización de las carreteras, en cada cruceiro, en cada piedra antigua que conducía al barrio de Vilarreis… Sus gafas de sol disimulaban una emoción, unas veces contenida, otras espontánea y abierta. “En estos días que estoy en Dena -reconocía- quiero recorrer cada camino, cada senda, hablar con la gente, empaparme de cada paisaje, de cada detalle que pudo haber sido vivencia y luego recuerdo de mi padre y de mis abuelos.”

El primer contacto con la casa de sus
ancentros en Vilarreis
En la vieja casa
Guiada POLO VENTANUCO la primera visita que rinde es al barrio de Vilarreis para conocer in situ la vieja casa de las Pardellas, que fue la de sus antepasados, vendida hace medio siglo y que todavía se conserva hoy en estado ruinoso. Embargada por la emoción posaba su mano en la pared y la recorría con toda su palma, mientras murmuraba palabras en recuerdo a los suyos. En la mochila, muchas fotos, vídeos y ahora un fragmento de piedra de la vieja casa que cogió con sus manos y que portará en su maleta de regreso a Argentina.
Al salir del barrio pide detenerse en el cruceiro de Morouzos que da entrada a Vilarreis para posar su mano sobre el peto de ánimas de parte inferior del varal. “Este fue el último gesto de mi padre al salir de Dena -explica-, ¡me habló tantas veces de él!: posó su mano sobre este peto y, mirando hacia atrás en el camino, donde estaban la abuela y la tía Divina despidiéndose, murmuró: “volveré, seguro que volveré un día, si bien la verdad luego no lo hizo nunca”. “Aún no me explico -lamenta Estela Domínguez- por qué razón mi padre no quiso venir a Galicia antes morir, cuando yo trataba de animarlo y hacer el viaje con él”. “Creo que tal vez -continúa- temía no encontrar nada de lo que fue su infancia acá, y yo sé que murió con esa angustia de no haber regresado, mal sabía él que la casa estaba en pie y que aún quedaba familia acá”.

En el cruceiro de Vilarreis, rememorando el gesto
del segundo Eulogio antes de partir
Con Dolores Vázquez, hija de Lorenzo, el amigo
de infancia de  su padre (Eulogio Domíngez García)






















Testimonios
Nuestra protagonista fue conociendo a los vecinos que recuerdan -la mayoría por segundas referencias dado el tiempo transcurrido- a su familia. Entre ellos Dolores Vázquez, hija de Lorenzo Vázquez, fallecido hace 16 años y que fuera el gran amigo de infancia de su padre Elogio Domínguez García. “Quiero que sepas -le dijo Estela- que mi padre habló hasta sus últimos días de Lorenzo y de sus travesuras juntos en Vilarreis cuando eran chavales”.

Con Carmen Naveiro, que recordaba a Josefa Pardellas
El único testimonio directo de la bisabuela, Josefa García Pardellas, se lo aporta Carmen Naveiro quien postrada en una silla en su habitación hace gala de una memoria extraordinaria a sus 90 año: “la señora Pepa, que así la conocíamos aquí -le dijo- vivía de comprar grano de maíz, lo molía y llevaba luego la harina a lomos de un caballo hasta O Grove para vender”. “Yo la recuerdo salir de casa a primera hora de la mañana -continúa- con el mandil tapando la bacinilla, porque de aquella no había baño en las casas, para verter el contenido del orinal en la cuadra del caballo”. Una Josefa Pardellas que no se casó pero que, según antiguos documentos leídos por Estela en este encuentro, tuvo en realidad cinco hijos de los cuales sólo sobrevivieron dos. Los datos que ella con Carmen concluían que un vecino de Abuín, Juan Naveiro, habría estado vinculado afectivamente con Josefa Pardellas y algún hijo -o hijos- habrían nacido de esta relación. “Cuando se hizo mayor -agregaba Carmen Naveiro- la señora Pepa se fue a vivir con su hija, que se casara en Castrelo, porque la otra hija -a la sazón, abuela de Estela Domínguez- se había marchado para América”.

Momento del rencuentro con Divina García
en Castrelo
Reencuentro familiar
Aquella hija con la que se trasladó a vivir Josefa Pardellas era Divina García -la tía Divina-, quien tuvo once hijos, de los cuales viven hoy tres: Serafín, Gumersindo y Divina González. Nuestra protagonista Estela Domínguez -hija única del matrimonio de Eulogio Domínguez con Noemí Rivarossa- nunca conoció esta parte de la historia hasta que en noviembre de 2013 se la desvelamos. Fue entonces cuando se mostró decidida a viajar para conocer a los que eran sus primos. Ante conoció a Serafín por cuanto él también emigrara a Argentina a finales de los años 50. POLO VENTANUCO los puso en contacto allí y ambas familias se reunieron en un feliz reencuentro. Hoy se mantienen una relación frecuente.
En este viaje a Galicia, Estela conocía a los otros dos primos acá. Primero, en un emotivo encuentro, a Divina González y su familia en O Couto de Abaixo en Castrelo, luego a Gumersindo González “Tucho” y su esposa en O Pazo en Xil. Estela cargaba en su mochila fotos, manuscritos, fichas con el árbol genealógico de la familia, regalos traídos desde Argentina... Entre estos últimos, entregó a su prima Divina un rosario de la virgen de Luján y una cruz en plata. “Esta cruz -le explicó- fue lo único que se llevó de Dena mi abuela Dolores cuando emigró y que yo conservo, pero quiero que partir de ahora la tengáis vos y vuestros nietos para que recuerden que en Buenos Aires tienen otra parte de la familia”.

Reencuentro con Lola y Gumersindo en su casa de Xil
Divina García la recibió diciendo “volviste, volviste! Yo que no sabía de ti… que nunca supimos una de la otra…” Poco a poco brotaron recuerdos. Dentro de casa Divina le mostró un reloj de pared que conservaba de la casa de Josefa Pardellas en Vilarreis y que Estela Domínguez acarició emocionada. Más tarde en Xil, la mujer de Gumesindo, Lola, al ver las fotografías que le mostraba lo reconoció: “sí, este era el sobrino aquel del que tu madre hablaba siempre, Eulogio, el que se fue para América. Ella tenía un retrato suyo enmarcado en la pared, lo veneraba tanto que no quería que nadie lo tocara”. Gumersindo se  lamentaba en la despedida: “viniste y te vas… es triste -le decía-. Nosotros somos muy mayores y nunca iremos allá, esto ha sido un instante, nunca más existiremos el uno para el otro, es una pena”.
Nuestra protagonista reconocía sentirse conmocionada por lo vivido “porque ha sido mucho tiempo anhelando este momento y la acogida ha sido encantadora”. “Es dulce -continúa- escuchar hablar en gallego acá, el idioma en el que mi papá en Argentina me repetía cada palabra en la forma en que se decía en la aldea”. Cierto que le sorprendió de solo se hablase en el rural “porque vi que en Vigo -donde nuestra protagonista pasó unos días en compañía de Mª Xosé Porteiro, quien fuera portavoz del grupo socialista en materia de Migraciones y de Igualdad- todo se habla en castellano”.

El último gesto
Colocando la llave en la puerta en el gesto de despedida en la casa de Vilarreis
Más antes de regresar un último gesto. Una postrera visita en la intimidad a la casa de Vilarreis en cuya cerradura de puerta dejó una vieja llave que portaba en su mochila de viaje. “Cuando fallecieron mi padres en Argentina -explicaba- su casa fue vaciada por completo, yo lo había donado todo a un hogar para mujeres maltratadas, algo con lo que mi madre Noemí siempre había estado muy sensibilizada”. “Al regresar a la casa, ya completamente vacía -continúa-, encontré en el suelo esta pequeña llave que era del ropero de mi padre y la guardé. Era un objeto que él tocaba todos los días cuando disponía a vestirse. Yo quiero que esta llave quede ahora en su casa de Dena, como un gesto de que él también ha vuelto al fin de alguna forma al fin acá”.
Antes de regresar a Argentina Estela Domínguez pasaba el otoño en Málaga junto con su compañera Paqui Ramos, e incluso realizaba un viaje por tierras griegas. Eso sí, reconoce que dejar Dena y Meaño, donde ha permanecido una semana, le resultó difícil “porque en este corto espacio de tiempo, metida en la iglesia de Santa Eulalia de Dena, caminando por los caminos, hablando con la gente, me sentí por un momento una meañesa más, es una sensación de como si en realidad hubiera estado siempre acá, de que esta es también mi tierra y mi gente”. En la despedida, de pie, mientras cerramos nuestro particular Ventanuco, nuestra protagonista no puede evitar las lágrimas. Feliz Navidad.

(NOTA: LEMBRA QUE PODES PARTICIPAR NA ENQUISA QUE APARECE 
NA MARXE DEREITA ARRIBA DE TODO)

Si quiere conocer los capítulos anteriores de esta serie pincha en los siguientes enlaces:

CAPÍTULO I: La historia de los dos Eulogios: una botella tirada el mar

CAPÍTULO II: Los dos Eulogios... la botella en puerto

CAPÍTULO III: Los dos Eulogios: el reencuentro



Otras fotografías que ilustran esta historia...

"Aquí estoy, Galicia...!" (foto tomada en el alto de Samieira, camino de Meaño)


Con su amiga Pqui Ramos en el mirador de Simes


En la iglesia de Dena


Frente a la vieja casa de Vilarreis


Como su bisabuela Dolores Pardellas, sentada a la puerta de casa


La piedra de casa de recuerdo para llevarse
en su maleta a Argentina


Con Divina García y su familia en Castrelo. En primer término a la derecha, el viejo reloj de la casa de las Pardellas


Con Carmen Naveiro, pasado y presente




sábado, 13 de diciembre de 2014

As palabras e os días: JORGE DOMÍNGUEZ, a voz

(PARTE I)


Jorge Domínguez en 2011. Foto José Luiz Oubiña
As voces dos que non están sempre resultan evocadoras. O pasado 20 de novembro cumpríanse os dous anos do pasamento do que fora alcalde de Meaño, Jorge Domínguez Rosal (1991-2012). Tiña 53 anos. O seu traballo e adicación deixaron unha pegada recoñecida.
Hoxe escoitamos a súa voz con motivo de cumprirse precisamente este 16 de decembro xusto os 20 anos desta grabación. Foi nunha charla coloquio no marco do foro de debate “A Cova do Trasno”, que promovía a asociación cultural e deportiva GAM no entonces local social da entidade, sito en As Covas, local que fora antiga barbería de Manuel Radío e que enchera para a ocasión as 40 cadeiras do seu aforo.
Baixo o título de “Meaño: un concello, cara onde?” Jorge Domínguez falou de como vía el o mundo da política e analizou a filosofía do municipio. Sen ataduras. Tiña daquela 35 anos, levaba tan só tres como rexidor por “Independentes de Meaño” e era o alcalde máis novo da provincia de Pontevedra.

As súas palabras neste documento seguen a ter hoxe unha actualidade e vixencia plenas. Proban que o seu pensamento situábase máis preto dalgunha formación política de novo cuño que está emerxendo no panorama nacional que de ninguna outra. Certo que para iso terás que escoitar as dúas entregas que faremos deste audio. Concebímolas a través dun formato vídeo do que, polo momento, dispós da primeira parte. O noso agradecemento a Marcos Castro, cuxa colaboración permite abrir hoxe este Ventanuco cun documento inédito á par que entrañable. Para escoitalo e velo pincha no icono de “play” que aparece abaixo.




Para coñecer máis sobre a personaxe pincha nos seguintes enlaces do blogue. Sempre hai cousas que cómpre reler:


Agradecemento: J. L. Oubiña por algunhas das fotos aportadas
NOTA: A segunda parte do audio-vídeo publicarase no mes de xaneiro


Ah! E non esquezas participar na ENQUISA desta semana que tes na marxe dereita, arriba de todo: Prefires como festivo local Santa Lucía ou que se mantivera o luns das Cabezas? Vota.

domingo, 7 de diciembre de 2014

  ÉXITO DA BUMM E dAS BANDAS INFANTIL e XUVENIL DA EMMM  CO SEU CONCERTO “LUGARES”

Un momento del concierto tocando en penumbra
O auditorio de Ribadumia encheuse o Día da Nai para presenciar o concerto "Lugares" que protagonizaba a banda Unión Musical de Meaño (BUMM) mailas bandas infantil e xuvenil da Escola Municipal de Música de Meaño (EMMM) dirixidas polo mestre Diego Javier Lorente. Un concerto que, paradóxicamente, non era para agasallar as nais senón para celebrar -iso sí, con algo de retraso- a festivididade de Santa Cecilia, patrona dos músicos.

Outro dos intres do concerto
Actuou primeiro a Banda Infantil da EMMM que interpretou o “Seminar hynm” do mestre holandés Jacob de Haan maila “March for miniband” composta polo propio Diego Javier Lorente, e seguiulle a Banda Xuvenil coa “Festa paesana” de Jacob de Haan.
O concerto da BUMM contou coa axuda dun narrador con voz en off que guiou ao público por diferentes “Lugares” do mundo, partindo de Galicia e viaxando por África, París, Chicago e Nova York, para acabar regresando de novo a Galicia, todo elo con efectos de luces, momentos de interpretación a oscuras e outros con proxeccións de imaxes evocadoras e simultáneas coa música sobre unha pantalla de fondo. Para esta viaxe o repertorio elexido pola banda meañesa foi o “Negra Sombra” de Juan Montes -con Iván Fernández como tuba solista-, “París Sketches” de Martin Ellerby, “África” de Robert W. Smith, “Images of a city” de Franco Cesarini, o “New York, New York” de John Kander y a “Muiñeira dos pendellos de Juan Lois. Posta es escea fantástica, se acaso con textos demasiado longos que dilataban as pausas musicais en exceso co risco de que o público desconectara da líña musical.

Aproveitamos para lembrarvos que todavía está operativa ata este venres 11 unha ENQUISA para coñecer a vosa opinión: fixo ben a banda non participando este ano na misa de Santa Cecilia? A enquisa tela na marxe dereita desta entrada arriba de todo. Emite o teu voto pinchando na opción que consideres correcta (a enquisa ten carácter plenamente anónimo e permañece aberta ata o venres 12 de nadal as 20 horas). PARTICIPA!


Aquí vos deixamos un puñado de fotos do concerto "Lugares". O vindeiro fin de semana publicaremos máis  na sección "Meañoleando"










  



  


  


sábado, 29 de noviembre de 2014

PARADELA vs LORES: 
HISTORIA DE UNA VIEJA RIVALIDAD FESTIVA

Vecinos de Paradela en la era de Benito "de Pas" recordando las antiguas fiestas.
De izquierda a derecha, Elías Castro, José Otero, Juanito "da Gandra"
y Anselmo Castro
El municipio de Meaño estuvo compuesto siempre de siete parroquias: Dena, Meaño, Lores, Simes, Xil, Cobas y Padrenda. Pero hace medio siglo esta configuración territorial pareció tambalearse por momentos cuando a raíz de las fiestas en Paradela, en este barrio de Lores afloró tal rivalidad por con su capital que ésta acabó vistiéndose por momentos de tintes secesionistas que duraron años. Tanto que en Paradela se llegó reivindicar el erigirse en octava parroquia del municipio. La de este reportaje es una mirada retrospectiva a aquella rivalidad hoy superada, pero que forma parte de la historia reciente del municipio meañés.
  
La geografía hace del barrio de Paradela el más distante del núcleo de Lores. Para llegar a él, el vial, hoy ancho y aglomerado pero hace medio siglo un estrecho camino de tierra, debe sortear una zona de monte, por lo que Paradela a ojos del visitante, parece más una prolongación de la localidad de Meaño que un barrio propiamente dicho de Lores. Ello contribuye en parte a la forja de una identidad en cierto modo particular.
La historia que aquí nos ocupa nos retrotrae a este barrio a mediados de los años 50, cuando estaba conformado entonces por tan sólo una treintena de casas. Las fiestas patronales de que se celebran cada año en Lores a inicios de octubre no iban a organizarse en una de aquellas ediciones al haberse disuelto la comisión organizadora. Fue entonces cuando una delegación de vecinos de Paradela, encabezados por Benito Otero Balboa (Benito “de Pas”), Aurelio Castro Pérez, y Manuel Gómez Domínguez, decidieron en el último momento integrar una comisión para organizar la fiesta del Carmen, el segundo domingo de octubre. Con tal motivo se entrevistaron con el cura párroco, Luis Costa Cambón, buscando la conformidad de aquel para, dado que Lores no iba a organizar verbena alguna, pudiera hacerse ésta en Paradela con el dinero que aportaran únicamente los vecinos de aquel barrio.

Elías Cstro revivió la primera fiesta
Aquella fue la primera fiesta de Paradela que significó la ruptura y el principio de una rivalidad que duró décadas. Elías Castro, vecino del barrio y que hoy vive afincado en Meaño, rememora el momento: “Yo, que nací en 1946, debía tener unos diez años, recuerdo que aquella primera verbena de Paradela se celebró en la Campina da Bouza (a la altura del hoy nº 33 del barrio). No puedo precisar si tocó la orquesta Melodías o la Columbia, pero sí recuerdo bien las risas de la gente cuando Pepe “O Gameiro” se atrevió a subir al palco a cantar, aquello fuera todo un show”.
Los vecinos de Lores reaccionaron y recuperaron sus fiestas al año siguiente, incluida la del Carmen. Mas Paradela no cedió y estaba dispuesta a convertir su verbena del Carmen en tradición, sin importarle que Lores organizara la suya propia. Y así fue que durante veinticinco años Lores celebraba dos verbenas por el Carmen y en el mismo día: la que acogía el centro de la localidad (entonces en el lugar e A Laxe) y la que promovían los vecinos de Paradela en su propio barrio. Durante décadas compitieron por ser mejor que la vecina, contratar a las mejores orquestas y echar la descarga de fuegos más larga. La rivalidad creció hasta extremos impensables, pasando por momentos de la retranca a la crispación. Incluso los vecinos de otras localidades cercanas se posicionaban y acudían a una u otra según las simpatías que despertara en ellos, “hasta el punto que en alguna ocasión parte de los músicos de la banda de Meaño que estábamos más con Paradela fuimos un año a tocar allí gratis” rememora Porfirio García, otrora clarinete de la banda meañesa.

Orquesta Melodías, asidua de las fiestas de Paradela, en una fota de la época
Orquestas como la “Sintonía” de Vigo y “Poceiro” llegaron a ser asiduas en Paradela, mismo las bandas de Castrelo y Meaño, que bajaban desfilando desde Pereiras y recorrían el barrio protagonizaron famosos “mano a mano” sobre aquel escenario decorado con mirtos y que fue cambiando de ubicación con el tiempo: “tras aquel primer año en la Campina da Bouza se trasladó a la era de Benito de Pas -recuerda Elías Castro-, luego a la de José Dopazo y, en los últimos años a la era de la Gandra”. Él nos da la clave de como un barrio de apenas 30 vecinos podía organizar tamaña verbena: “la gente -explica- cuando acudía a la taberna de Benito de Pas, la única de Paradela y que estaba en el centro oficiando de sede, iba dejando allí a lo largo del año sus aportaciones para la fiesta del Carmen”. “A inicios de los años 70 -continúa- los vecinos aportaban 5.000 o 6.000 pesetas a lo largo del año, y esa cantidad, para hacerse una idea, era por entonces el sueldo de un mes de un obrero”. José Otero González, que integró en su día la comisión, recuerda como “en ocasiones pasábamos a pedir de segundas porque no llegaba el dinero. Había vecinos que a inicios de los 70 aportaban 11.000 pesetas, yo mismo recuerdo que en una de aquellas ediciones llegué a poner 22.000 pesetas, tal era la pasión aquí por las fiestas en nuestro pulso con Lores”.
Pero no sólo era dinero. Para mantener aquel pulso Paradela tenía que trabajar en la fiesta durante todo el año. De hecho la hija de uno de los promotores del evento entonces, recuerda como “tras la cosecha del maíz las mujeres íbamos casa por casa a buscar cestas de espigas que donaban los vecinos, luego nos juntábamos en casa de Carmucha da Gandra para desgranar las espigas, y aquel grano se le vendía a la señora Pepa “A Calienta”  quien a su vez vendía luego la harina en O Grove. Y lo mismo hacíamos con el vino, todo con tal que conseguir dinero para la fiesta”.

A la izquierda Elpidio Castro, en el centro Benito de Pas y a su derecha
Luis Lema y José "da Gandra"
Las verbenas de aquellos años en Paradela debieron mucho, entre otros, a gente como José Otero González, Gumersindo da Freixa, José Laredo, Benito Otero, Luis Lema, Ramón Lorenzo González, Elpidio Castro, Paco y Anselmo Castro, o el propio José Otero (“Pepucho da Balada”) en la última época. Su obstinación hizo que aquel pulso se mantuviera durante décadas. En ese tiempo el roce con Lores creció tanto que, según reconocen algunos vecinos, “en algunos círculos se llegó a hablar de la posibilidad de construir una capilla en Paradela, de pasarse a Meaño o de convertirse en la octava parroquia del municipio... pero sólo fueron comentarios, nunca se promovió nada serio en ese sentido”.
Aquella rivalidad estuvo salpicada de anécdotas y hasta contó con su episodio trágico. De las primeras nos habla Elías Castro: “recuerdo que un año, sin nadie saberlo, compramos entre varios tal descarga de fuegos que, a medianoche, mandamos parar a la orquesta y estuvimos echando fuegos durante tres cuartos de hora”. Las escaramuzas eran frecuentes: “en otras ocasiones -continúa- bajaban los de Lores con sus vehículos para bloquear el paso de la gente que quería bajar a la fiesta a Paradela. Recuerdo también una noche de la víspera en que aparecieron rajadas las lonas que cubrían el palco, e incluso en una ocasión que se les estropeó la amplificación en Lores y bajó un comando de jóvenes que, en el descanso y aprovechando un despiste, se llevaron el amplificador de la de orquesta de Paradela”. Elías Castro quita hoy hierro a todo esto: “aunque por entonces se tomaba el asunto muy en serio hoy son anécdotas con las que nos reímos. Pienso que todo eso está superado”.

La vieja taberna de Banito de Pas en una foto actual.
Este era el epicentro de la organización de las fiestas
El episodio trágico ocurrió en 1968 cuando en la noche de víspera falleció el hijo de Benito de Pas, quien durante años había oficiado como auténtico patriarca del barrio y que era entonces uno de los grandes promotores de una verbena que por entonces se celebraba en la era de su casa. José Otero Serén, que así se llamaba el joven fallecido, tenía 23 años. La conmoción fue general. Aunque cierta leyenda urbana vinculó el deceso a la verbena, nada había sido más lejos de la realidad, por cuanto el óbito se produjo por causas naturales en el domicilio familiar durante la madrugada.
A contrarreloj el barrio desmanteló el recinto de fiestas en horas. La verbena que iba a celebrarse al día siguiente y donde iban a tocar juntas las orquestas “Sintonía” y “Melodías”,  se suspendió. Tampoco se celebraron las ediciones posteriores. Aún así la fiesta conoció un último arreón y se recuperó a inicios de los 70. Paradela siguió manteniendo su pulso con Lores, según refieren los vecinos, hasta 1977 en que la verbena desapareció para siempre. Mas aquel resquemor interno aún permaneció latente durante años. El cura párroco José Rial, cuando asumió la parroquia de Lores en 1985, fue uno de los artífices de que las diferencias se fueran limando con el tiempo. Aun así todavía hoy es tradición que los matrimonios de Paradela mayores de 50 años se reúnan en una comida anual que evoca cierto espíritu de los años pasados, comida que congregó en la edición de 2013 a 70 personas y que sirve como punto de reencuentro “tanto para los matrimonios que viven aquí como para aquellas personas que nacieron y se criaron en Paradela pero que hoy ya no residen aquí”, explican sus promotoras.

Para recordar: fotos actuales de los viejos campos de fiesta de Paradela

La primera fiesta fue en la Campina da Bouza

La era de Benito de Pas fue el segundo campo de fiestas

La era de José Dopazo albergaba las fiestas en 1971
  
El último recinto fue la era de la familia Gandra a finales de los año 70


sábado, 22 de noviembre de 2014

conversas.com
Diego García Santiago
Ingeniero agrónomo y técnico de campo de Bodegas Paco&Lola

Hablar de Meaño es hablar de albariño. Y la firma que mejor representa hoy al albariño meañés son las bodegas Paco&Lola, la más joven de las tres grandes cooperativas de la denominación de origen Rías Baixas y la más grande en cuanto a número de socios por cuanto agrupa hoy a 426 viticultores. Diego García Santiago (Catoira, 1973) es desde hace tres años su técnico de campo y máximo responsable del departamento de viticultura. A ello suma su labor como formador en cursos de poda y aplicación de fitosanitarios. Tras el ajetreo de la vendimia se afana ahora en asesorar a los socios de la bodega en los trabajos de invierno en los viñedos. Con esta entrega finalizamos el ciclo que desde aquí hemos venido dedicando al mundo del vino.

“LO LÓGICO ES PODAR CUANDO HAYA CAÍDO LA HOJA Y LA PLANTA ESTÉ PARADA”

Deigo García a las puertas de bodega Paco&Lola
Después de un año tan complicado para la viña como ha sido este, ¿cabe algún tratamiento o medida especial en invierno?
En algunos casos puntuales donde el viñedo se ha visto muy afectado por el mildiu hemos recomendado aplicar un tratamiento a base de cobre después de la vendimia. Por lo demás, nada especial, esperar a la caída de la hoja y que la planta se paralice para iniciar la poda.
Cada vez más los viticultores inician la poda antes. En casos han comenzado apenas dos semanas después de haber recogido la uva. ¿Es recomendable podar tan pronto con toda la hoja todavía en la viña?
Lo lógico es podar cuando la savia de la planta esté parada, esto es, cuando le cayó la hoja a la viña, porque es cuando sufre menos. Ahora bien, en parras con mucho vigor que luego desarrollan muchos brotes y vides largas sí se recomienda podar temprano, como ahora, cuando la planta todavía tiene hoja, o bien hacerlo luego muy tarde. De esta forma tratamos de contrarrestar ese vigor y controlar el crecimiento de los brotes. Esto es la lógica, pero sabemos que luego en esto de la poda cada uno tiene su librillo. En otras ocasiones el podar con hoja no tiene otro motivo que adelantar trabajo y que al viticultor le dé tiempo a podar él todas sus parcelas.
¿Tiene alguna influencia la luna en la poda, tal y como apunta la sabiduría popular que recomienda, por ejemplo, no podar en cuarto creciente?
La experiencia que tenemos en viña dice que no, es lo mismo podar en una luna que en otra. En los cursos sale muchas veces este tema a debate y algunos insisten en que la mejor luna para podar es a partir de enero. No obstante, cada vez hay menos viticultores que se fijan en la luna para acometer esta labor. No hay datos científicos que lo avalen en cuanto a la viña, pero sí parece en cambio parece que influye en algunos cultivos de huerta como la cebolla o el puerro.

El técnico apunta que es mejor podar cuando haya caído la hoja de la viña
Como técnico ¿cuál es su consejo primordial a la hora de la poda?
El consejo es que la poda no debe ser una mutilación de la planta, sino una cirugía aplicada con juicio: cortes gordos, los justos y, cuando son necesarios, aplicar un producto fungicida en el corte para evitar que por ahí entren hongos que causen enfermedades a la madera como la ermilaria, que ataca a la raíz, o la yesca, que son muy dañinas y muy frecuentes por aquí.
Visto con perspectiva de una década como formador y técnico de campo ¿ha progresado mucho la técnica de poda en la comarca?
Sí, se ha avanzado muchísimo. Antes se seguía un sistema más tradicional que respondía a un criterio de sostenibilidad de la planta, esto es, con el objetivo de que únicamente siguiera produciendo. Ahora, en cambio, se impone más el criterio del potencial vegetativo, es decir, cómo repartir mejor la energía de la planta para mejorar la calidad, evitando el follaje excesivo, que no quede mucha madera vieja en parra… Para ello lo más razonable es evitar dejar muchos brazos, mejor es una sola guía y a partir de ella sacamos varas de producción.

Diego García en su despacho en Paco&Lola con una
botella  en primer plano del vino que es buque
insignia de la bodega
¿Una buena poda incide luego en un grado alcohólico más elevado?
Sí, en el grado alcohólico y en otros parámetros de calidad de la uva.
Poda que prime el potencial vegetativo, fungicidas en cortes grandes… ¿alguna recomendación más para el invierno?
Para principios de año iniciar el control de suelo con analíticas y abonados, ese es el otro punto problemático de las parcelas en nuestra zona.
La cooperativa Paco&Lola trabaja la producción integrada. Para precisar ¿en qué consiste ese modelo?
Es un modelo de producción en el que deben utilizarse fitosanitarios con un perfil de toxicidad más bajo y más respetuoso con el medio ambiente que los fitosanitarios tradicionales. No cabe confundirlo, no obstante, con el modelo ecológico que es aquel que no utiliza fitosanitario alguno. Ahora bien, desde el pasado 1 de enero de 2014 la Unión Europea ya normativizó la producción agraria para que, en este caso, todas las viñas sean consideradas en la práctica como de producción integrada.

Nuestro protagonista una de sus
visitas a los viñedos de la firma
¿Qué supone esto para el viticultor?
Supone adaptarse a una serie de cambios. El primero ya lo estuvimos viendo este año: un control más exhaustivo sobre los fitosanitarios, teniendo que justificar ahora cada uno de los tratamientos que se aplica y incluso registrar el nivel de eficacia en cada caso. Y el segundo en un control que se prepara para la maquinaria agrícola que se emplea: todos los equipos de aplicación de fitosanitarios tendrán que someterse a una inspección técnica antes del 26 de noviembre de 2015, como si se tratara de una ITV de vehículos, y los que no pasen dicha inspección deberán practicar los ajustes que se le indiquen.
¿Se están aplicando en el viñedo fitosanitarios en exceso?
Aplicamos más fitosanitarios que hace quince años, pero no más que hace cinco. Aún así lo más importante es que de esos cinco años para acá estamos aplicando fitosanitarios que son cada vez más seguros y que tienen un perfil de toxicidad mucho más bajo, con lo que gana el aplicador, el cultivo y el medio ambiente. Ahora bien, soy de los que pienso que en este campo todavía queda mucho por andar.
Como por ejemplo el empleo indiscriminado de atomizadores. ¿Qué opina de su uso muchas veces al lado mismo de viviendas y huertas?
Todo se reduce a emplear el sentido común, lo lógico sería que los aplicadores se abstuvieran de utilizar atomizadores en lugares sensibles como esos.



sábado, 15 de noviembre de 2014

conversas.com
Manuel Ángel Dopazo Padín
Secretario general del sindicato Unións Agrarias


Manuel Ángel Dopazo

Casi dos meses después de finalizar la vendimia nada se sabe de los precios que pagarán las bodegas a los viticultores de albariño que entregaron su uva. El secretario general del sindicato Unións Agrarias, el meañés Manuel Ángel Dopazo, se pronuncia sobre ello en esta entrevista en la que analiza la problemática de un sector donde, denuncia, “los viticultores pierden dinero cada año desde 2011”, y advierte que de continuar la situación de los precios a la baja “comenzarán a abandonarse las explotaciones”. Entiende que la actual ley está de su parte y, si las bodegas pagan este año por debajo de los costes de producción, desde este sindicato están dispuestos a recurrir a los tribunales en defensa de los viticultores.


“SI LA UVA SE PAGA POR DEBAJO DE 1,30 EL VITICULTOR VOLVERÁ A PERDER DINERO”


Va camino de dos meses de haber acabado vendimia y los viticultores no saben todavía a como se les va a pagar la uva entregada. Barajan ustedes un coste mínimo por debajo del cual el viticultor pierde dinero?
Nosotros calculamos que en un año como este el coste medio de producción en grandes parcelas está en 1,30 euros por kilo y en las pequeñas es incluso sensiblemente superior. Si se paga por debajo de ese precio el viticultor perderá dinero. Y cabe recordar la Ley de Calidad Agroalimentaria, aprobada por el Ministerio de Agricultora de Arias Cañete el 3 de enero de 2014, prohíbe la compra por debajo de los costes de producción.
¿Por qué en un año así los costes han sido tan altos?
Porque ha sido una campaña muy difícil. Llovió mucho durante la floración, luego hubo mucha humedad, tanto que las estaciones que marcan el riesgo de infección registraban siempre el nivel máximo, por lo que las viñas requirieron muchos tratamientos y eso supone invertir dinero. Por otra parte la cosecha ha sido un 30 por ciento inferior a la del pasado año lo que también incide a la hora de calcular costes.

Uvas albarirñas doradas por el sol
Ese es el coste de producción que barajan ustedes, pero ¿cuál es el de las bodegas?
Con certeza plena no lo sabemos, más cuando en plena vendimia se reunió de manera informal la Mesa do Viño, por la mañana la administración con las bodegas y por la tarde con los sindicatos, se habló de esos costes. Y la administración nos trasladó en esa sesión de la tarde una propuesta que intuimos era la que las bodegas habían planteado por la mañana: 1 euro por kilo, una cifra que se aleja mucho de la realidad de este año.
¿Esa Ley de Calidad Agroalimentaria que esgrimía antes, contempla plazos de pago?
Sí, dice que en productos perecederos, como es caso de la uva, en aquellos casos en que se venda sin contrato, lo que ocurre muchas veces, la mercancía debe pagarse en el plazo máximo de 30 días después de su entrega y, en el caso de productos no perecederos, ese plazo se amplía a 60 días. Ahora bien, si existe contrato regirán los plazos acordados en él por las partes.
Si un agricultor cobra por debajo de esos costes de producción, sea de 1,30 o 1 euro, o si carece de contrato y le pagan por encima de esos 30 días ¿qué le aconsejan?
Que denuncie a la bodega por incumplimiento de la ley vigente.
¿Ustedes van a actuar como sindicato ante casos así?
Sí, de producirse vamos a informar a la administración de los nombres de las bodegas que incumplan la ley para que actúe de oficio la Xunta o el Ministerio de Agricultura. Si eso no ocurre hablaríamos de complicidad y veríamos entonces la posibilidad de denunciarlo nosotros en los tribunales de justicia porque la ley debe cumplirse.
Mencionó antes que la Mesa do Viño se reunió en plena vendimia, ¿es eso lógico?
No, no los es. Es la Xunta la única que tiene potestad para convocar esas reuniones y el Director Xeral de la Consellería nos había prometido que se reuniría en 2014. Mas la reunión sólo tuvo lugar cuando denunciamos el incumplimiento y se hizo en plena vendimia con el objeto de tratar de frenar la escalada bajista del precio de la uva que se estaba palpando.

Manuel Ángel Dopazo en el centro de la imagen
¿Y que acordaron?
Sacar un comunicado conminando a las bodegas, en cumplimiento de la ley, a pagar la uva por encima del coste de producción.
¿A qué atribuyen ustedes esa escalada bajista de los precios de la uva?
A la falta de contratos homologados. Esos contratos estuvieron vigentes entre 2006 y 2009, más entre 2009 y 2011, y dieron estabilidad al sector. A partir de 2011 lo único que tenemos es especulación pura y dura por parte de las bodegas. Los viticultores llevan tres años vendiendo por debajo de los costes de producción, incluso sabemos de bodegas que en ese tiempo pagaron la uva ¡a 40 céntimos!. Los viticultores no pueden aguantar una situación así durante años y empieza ya a producirse el abandono de explotaciones.
¿Tienen constancia de que con la crisis, que conlleva ventas de bodegas y cambios de titularidad, haya viticultores que no hayan cobrado su uva en años anteriores?
Sí existen casos en que han pasado seis y siete años y que no percibieron nada ni lo van a percibir. Pero mismo este año 2014 hubo viticultores que entregaron uva en bodegas y sin haber cobrado todavía la de 2013.
¿Existen soluciones?
Sí, y la primera por volver a los contratos homologados y a una Mesa do Viño que sea operativa. Tenemos el compromiso del Director Xeral de la Consellería de convocarla en tiempo y forma y 2015, esto es, antes de la floración de la viña, lo que traducido viene a ser entre enero y mayo. Otra solución sería establecer algún tipo de fondo de garantía para cuando se producen impagos.

El albariño es considerado hoy uno de los
mejores blancos del mundo
¿Y después de lo de 2014 les inspira confianza el compromiso de la administración?
Creemos que existe buena disposición por parte de la Xunta e incluso ahora por parte de algunas bodegas. Es vital para volver a la estabilidad, de lo contrario estamos dañando, y mucho, el sector.
Volviendo a la vendimia. Los datos dicen que se ha cerrado 24 millones de kilos…
24 millones entre paréntesis
¿Entre paréntesis?
Sí, la vendimia había finalizado casi en su totalidad antes de la llegada de las lluvias y por entonces el secretario del Consello Regulador, Ramón Huidobro, salió diciendo que se habían recogido 17 millones de kilos. Esos días yo mismo estuve con un equipo de televisión buscando alguna parcela sin vendimiar y no encontré ni una. Pero he aquí que semanas después desde el Consello nos dicen que se han recogido 24 millones. Es una pregunta que pensamos hacer en el próximo pleno: como se incrementa esa cifra en 7 millones cuando la vendimia está prácticamente cerrada.
¿Cómo valoran la calidad?
La calidad de la uva albariña siempre en buena.
Mas el grado alcohólico ha sido inferior a los de los últimos años.
Sí, ha sido uno de los más bajos de la última década. Pero existen otros parámetros para determinar la calidad, es más, un grado alcohólico algo más bajo puede arrojar un vino que tenga hoy mejor acogida en el mercado.
Se justificaba cuando aquella cosecha récord de 2011 que por encima de 12.000 kg. de producción por hectárea no hay calidad de uva, más el grado alcohólico de aquel año fue muy superior al de este. Desmonta este hecho aquel aquel argumento?
Sí, demuestra que aquel es un argumento erróneo. La de 2011 fue una de las cosechas de mayor calidad que se recuerdan pese a la gran cantidad de uva recolectada, en cambio hay cosechas con poca uva que tiene menos calidad. Cantidad y calidad no van siempre de la mano.