sábado, 10 de septiembre de 2022

Hace unas semana abríamos una hoja de este Ventanuco para ofrecerte la información de los terrenos de Meaño susceptibles para su conversión en polígonos agroforestales, dedicados a la plantación de viñedos Rías Baixas. Ahora, en plena vendimia, abrimos la otra hoja para extendernos a la comarca de Arousa-Salnés. Con ella despedimos como cada año el curso de este blog, nos tomamos un descanso para cargar pilas y centrarnos (tú y nosotros) en la vendimia. Regresaremos con más historias el próximo 15 de octubre. A tod@s los que hacéis posible seguir poniendo a Meaño aquí, y nos alentáis a abrir este Ventanuco para que siga corriendo el aire fresco, gracias, emotivas gracias. Porque en todo esto, tú, que estás al otro lado del ventanuco (pantalla del ordenador o de móvil), eres quien hace posible este proyecto de dos. Nos reencontraremos aquí, Ciao!


 
TO'MONTE ES ORÉGANO?
 


En la subzona de O Salnés son en total 21 enclaves los diseñados por la D.O. Rías Baixas que, en cifras redondas suman un total de 1.600 hectáreas para su aprovechamiento como viñedo, de un global de 2.230 en toda la D.O. Aunque Meaño es el municipio saliniense con más enclaves diseñados, sumando un total de ocho con 210 hectáreas, no es este el municipio con más hectáreas concebidas. Y es que donde se han apuntado más terrenos de estudio ha sido en el municipio de Sanxenxo, con dos grandes enclaves, sumando entre ambos 322,93 hectáreas. No obstante, al tratarse de terrenos ubicados en zona arbolada de Monte Faro más el que la falda que cae hacia a Vilalonga y Noalla, se presumen difíciles para su aprovechamiento agrario, dado el interés de estas zonas para otros fines (urbanizable y proyectos turísticos).


La zona preferente más grande, y en una sola pieza, es la diseñada entre los concellos de Ribadumia y Meis, que comprende un total de de 298 hectáreas. Se trata una zona de monte que arranca en la parte alta de la bodega Mar de Frades (imagen de esta bodega en la foto anexa) y que incluiría, entre otras, zonas como Cruz de Vero, Monte do Chan, Fonte Seca, Monte Pedroso, Tomada de Andión o Volta de Castañar. Un terreno de 298 hectáreas que se divide ente los municipios mencionados. El tercero -o mismo segundo según se mire- por extensión en el ranking sería Meaño esas 210 hectáreas comentadas en una entrada anterior de este blog.
Por el contrario, el municipio que menos hectáreas definidas como zona preferente es Cambados, con un único enclave de 6,5 hectáreas, y que responde a un terreno de monte en la localidad de Castrelo, situado en la parte de atrás de Condes de Albarei, entre los lugares de Bouza y Quintáns. Por su parte en el municipio de Vilanova la D.O. ha propuesto dos enclaves, que suman entre ambos un total de 156,97 hectáreas, de los que, el más grande -con 136,87 hectáreas-, se encuadra en la falda suroeste que cae de  Monte Lobeira.
En municipio de Vilagarcía se han diseñado dos enclaves preferentes que suman 114,24 hectáreas. De ellos, el principal, con 89,15 hectáreas, es el ubicado en la falda NE que baja de Lobeira. Y el otro, más al norte, es enclavado en la parte baja del Xiabre por la falda SO.


Zonas preferentes para polígonos agroforestales en Vilanova


En la subzona do Salnés figura también los concello de Caldas de Reis, Portas y Barro. El primero de ellos suma 251,84 hectáreas entre sus tres enclaves diseñados. Mientras, en Portas que configuran dos zonas preferentes, se contaría con 127,9 hectáreas. Y en Barro, un único enclave con una extensión de 123,10 hectáreas.
Fuera de la subzona de O Salnés, la D.O. ha diseñado en su propuesta para O Rsoal un total de siete enclaves, de ellos cinco en el municipio de Tomiño, sumando 121,35 hectáreas, y las dos restantes en el concello de O Rosal aunando 81,16 hectáreas. Mayor en superficie es la propuesta en la subzona del Condado de Tea, donde ese espacio preferente para viñedo Rías Baixas sumaría un total de 379 hectáreas. De ellas, 99 ha. en un único enclave en el ayuntamiento de Tui, y 77 en otro de Salceda de Caselas. Mientras, en Arbo se diseñan tres zonas que sumarían 66,23, uno el Salvaterra do Miño (34 hectáreas), otro en As Neves (33,64 ha.) y dos en Crecente su suman 68,73. En este último concello están dando los primeros pasos para cristalizar, uno de su enclave, éste de 43,90 hectáreas, ubicado en laa zona de monte de As Barrondas, a pie del núcleo poblacional de Mandelos.


Riesgo de las prácticas agresivas en el uso de fitosanitarios

En las cinco D.O.
La política de polígonos agroforestales, en su caso para su reconversión en viñedo, es una herramienta proyectada para su ofrecimiento a las cinco denominaciones de origen gallegas. Para las cinco (Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra, Valdeorras y Monterrei) están diseñados así estos terrenos en estudio, susceptibles para su aprovechamiento vitícola, a costa -sobre todo- de zonas de monte. Se trata de un instrumento para la recuperación y puesta en producción de tierras de buena capacidad productiva, que se encuentran abandonadas o infrautilizadas. El objetivo es mejorar la estructura territorial de la explotación y facilitar el acceso a la tierra de nuevas iniciativas productivas.
De las cinco denominaciones de origen gallegas, es en la Ribeira Sacra donde se has diseñado más zonas, con un total 136 enclaves que suman cerca de las 6.500 hectáreas. Por su parte en Ribeiro se has perfilado para este fin en torno a 2.935 hectáreas, en Valdeorras unas 630 y en Monterrei unas 355.
Cabe reseñar que, por ahora, se trata de zonas en estudio, pero susceptibles para su aprovechamiento vitícola. Para hacer posible el desarrollo de uno de esos polígonos agroforestales, cabe la iniciativa pública o privada. Tanto en un caso como en otro, se precisa el acuerdo de los propietarios que posean más del 70 por ciento de la superficie del polígono en cuestión, y que exista abandono o declaración de infrautilidad de más 50 por ciento de la superficie afectada.


A la izquierda, enmarcada en rojo, superficie de un polígono agroforestal aprobado en las inmediaciones de Ribadavia para la plantación de ribeiro

De cristalizar el acuerdo, tocaría la elaboración de un proyecto que, en el caso de responder a una iniciativa privada, debe ser aprobado por la AGADER, que es el órgano de la Xunta que supervisa estas iniciativas. De ser favorable, se declararían esas tierras de utilidad pública e interés social, y se procedería con las actuaciones precisas para la puesta en marcha del polígono en cuestión. Una actuación que, de solicitarlo los propietarios, llevaría aparejado consigo un proyecto de concentración parcelaria de los terrenos, que serían dotados de las infraestructuras necesarias.


Puedes visionar los terrenos susceptibles de ser desarrollados en polígonos agroforestales para viñedo pinchando aquí abajo en el siguiente enlace oficial de Agader-Xunta:

 
  


sábado, 3 de septiembre de 2022

 *** Opinión

"GORBI"

 
Mijail Gorbachov marcou  a toda unha xeneración para os que eramos universitarios inquedos, cando a glasnost e perestroika chegaban como unha bocanada de aire fresco desde o outro lado de pano de aceiro. Arribaba despois dun réxime totalitario co seu holocausto no que se convertira a URSS, tras unha esperanzadora revolución que se esnafrou na primeira curva.
Gorbachov (o home da mancha na cabeza ou "Gorbi" entre os novos) será lembrado como o líder político máis importante -para ben- do século XX. Coa súa obra legounos 30 anos de paz como nunca antes se tiña visto na recente historia de Europa. Da súa man vimos o aperturismo soviético, a fin real da Guerra Fría, con escenas emotivas de acordos polo desarme con Ronald Reagan e George Busch (pai), como nunca antes se viran entre os dous bloques. Antes, o modelo soviético voltara a línea dura (Brézhnev) tralo tibio reformismo de Kruschov, abocado así a ficar anquilosado. Cun atraso latente, Gorbachov aviuse a unha perestroika que estaba fecundada pola nova xeración.

O intento de golpe de estado de 1991 foi un zarpazo das forzas reaccionarias para unha marcha atrás que non se accionou. Como efecto colateral, abriuse un boquete para acelerar un proceso reformista no que se correu en exceso. E nesa aceleración pescaron económicamente os avispados á par que os camaleónicos grupos reaccionarios que se acomodaban raudos á nova traxe para copar as esferas de poder. O resultado é unha Rusia, reconvertida hoxe nun neo-totalitarismo maquillado por demócratas, un modelo tan hermético como agresivo cuxo “modus operandi” ameaza con expandirse (Trump, e outros lares por aquí entre nós).
O menosprezo a Gorbachov polas altas esperas rusas non fai senón agrandar a súa lenda, ao ser soterrado como naceu -e viviu-, humilde, prendado sempre do amor con Raísa.
 

domingo, 28 de agosto de 2022


 CARREIRA POPULAR DE MEAÑO: DOUS ADEUSES  


En sinal de loito, mantemos pechada unha folla deste Ventanuco en sinal de loito, na memoria de Mario Capa Riveiro. El era un dos atletas habituais na Carreira Popular de Meaño -e de tantas outras- mentras o corpo lle aguantou, ata que finou antonte venres 26 de agosto, no seu Marín de adopción. Descubrir a Carreira Popular de Meaño supuxera para el un reencontro emocional con seu Meaño natal. Porque Mario Capa nacera no lugar dos Agros no seo dunha familia tan humilde que, naqueles “tempos da fame” -que foran os anos 40 do pasado século- tiña moitas dificultades para botar alimento á barriga. O seu reencontro emocional tamén coa lembranza Sara García Souto (1909-1988), finada xa, a quen lembraba pola súa xenerosidade silandeira: “cada vez que pasaba por diante da casa -rememoraba Mario- siña Sara, levábame dentro para darme algo de comer”. Nos anos 90, co seu voltar a Meaño pola Carreira Popular, foi quen de pousar un ramo de frores na lápida da Sara en lembranza dela. (Arriba na foto, Mario Capa, dorsal 8105 na liña e saída na Popular de Meaño, inicios. s. XXI)
Un Mario Capa, que con seu coche matrícula de Gran Canaria, botaba unha man levando carteis da Carreira e, co súa brocha e bote de cola, íaos pegando camiño de Marín e contorna, ou mesmo o sábado, día anterior á Carreira, viña a Meaño a parolar e axudarno a poñer vallas coa organización.
 
Unha Carreira Popular, que tras o parón pola COVID, regresa este ano (ver datos no cartel da foto). Será o vindeiro 11 de setembro co súa 36º eidición e coincidindo coa festa dos Miragres. A novidade vai ser que a  organización será asumida exclusivamente polo concello, declinando a asociación GAM estar presente. Sobre os motivos, uns profundos, outros recentes, toca pasar páxina neste intre. Sempre cabe dar co intre axeitado para un adeus tan comedido como elegante.
A Popular de Meaño nacera  en 1985 e mantívose de man da asociación GAM durante 25 anos. Logo, entre 2010 e 2019, a xente deste colectivo mantívose ligada á Carreira colaborando na organización co concello. Durante a pandemia, ao non poder facerse, o GAM aviuse a manter viva a chama da Carreira con seu “Correr por Meaño” -iniciativa que ata fora criticada polo goberno local que atribuía ao feito un risco sanitario pola COVID. Pero pese a todo, contra vento e marea, e de xeito altruista, mantívose “Correr por Meaño”. 


Organización da Carreira, ano 2009, cando o 25 anos da proba
(arriba con chaqueta marrón o atleta e padriño desa edición Pedro Nimo, que daría o pistoletazo de saída.

A 36º edición da proba manterá os parámetros dos últimos anos: saída conxunta ás 11 da mañá para o total de categorías 19 categorías, das cales 17 son competitivas, mentres andantes e
chupetes serán só participativas.
No capítulo de premios, e por criterio da nova organización, a novidade é que desaparece o “premio á fidelidade”, incentivo que se mantiña desde 2014, e que galardoaba ciclos de cinco participacións consecutivas por corredor.

Si se repiten as demais pautas: 300 euros máis o seu peso en botellas Rías Baixas de Paco&Lola para o primeiro clasificados tan masculino como feminino; os segundos, 200 euros e unha fin de semana para dúas persoas en hotel Quinta de San Amaro; e os terceiros, 100 euros, máis unha cesta de produtos gastronómicos que achega Supermercado Lage. En canto a categorías, os tres primeiros clasificados de cada unha recibirán senllos trofeos deseñados pola ceramista Mar Barral, camiseta para todos os participantes que completen percorrido entrando en meta e, a maiores, senllos reloxos Viceroy se se baten os récords do circuíto absoluto. Iso si, 300 euros que se manteñen como premio económico ao primeiro clasificado... desde 1993! Nauqel anos o GAM, con aquelas 50.000 pesetas, rompía o teito para quedarse e convertir a Carreria de Meaño en referencias (mágoa que metidos xa da década dos 20, e con 30 anos de distancia sobre aquel 1993, o concello non vira a necesidade de actualizar esta cifra modificando os premios á alza).


sábado, 20 de agosto de 2022

 

E-MOCIÓNS: QUEN É QUEN?

Abrimos este particular Ventanuco cunha entradiña para que o lector poida facer balance político das mocións presentadas pola oposición, e que foron aprobadas ou rexeitadas polo pleno no que levamos de lexislatura. Mellor dito, ata marzo deste ano en que, transcorridos case tres anos de curso, aburrímonos de levar contas. Que “o movemento demóstrase andando” evidenciase aquí, na postura de cada grupo político, quen está con quen, quen está en contra de quen, se hai pactos ou non... E, engadido, tamén se evidencia como moitas posturas obedecen a posicións de simpatía ou antipatía personal que se antepoñen aos intereses xerais dos cidadáns. Unha mágoa. Nesta entradiña, analizando as cadrículas das imaxes, a opinión será só túa, digna e libre. Non máis.
Ah! Poida que neste arduo reconto se nos escapara algunha moción dos dous grupos políticos da oposición. Disculpas anticipadas, chegado o caso. Pero se o lector alberga dúbidas sobre a veracidade dos datos que se expoñen, pode disipalas vendo vídeoactas ou léndoas pinchando no seguinte enlace:




2019


2020


Unha imaxe dun pleno deste ano



2021


2022, ata marzo








domingo, 14 de agosto de 2022


 EL ALBARIÑO APUNTA AL MONTE
 

La denominación de origen Rías Baixas ha diseñado para el municipio de Meaño ocho “zonas preferentes” como enclaves de interés para, en consonancia con la Xunta, poder impulsar en ellas la creación polígonos agroforestales destinados a la plantación de viñedo. Por lo de pronto, se trata de un proyecto susceptible de poder desarrollarse en el futuro. Se trata de una herramienta para la expansión del viñedo poniendo en valor el suelo de monte, pero ¿a qué precio medioambiental para el futuro?


Panorámica del monte Penaguda visto desde Meaño

Las ocho zonas preferentes suman un total 210 hectáreas en este municipio, que se traduce en la friolera de 35.000 ferrados. La más grande, con 47,3 hectáreas, es la que se corresponde con el monte Penaguda, un altozano que, cerca de la costa y en pleno valle, se eleva 156 metros sobre el nivel del mar, separando las parroquias de Meaño y Dena. Sus laderas, amén de caer hacia los núcleos poblacionales de ambas localidades, también lo hacen hacia Xil, por los lugares de Valdamor y Ganón. A pie de del monte Penaguda se enclavan tres bodegas de referencia en la D.O., que son la cooperativa Paco&Lola, Bodegas Valdamor (desde este verano, propiedad del grupo Torres que la adquirió hace algo más de un mes por 2,3 millones de euros) y Bodegas Attis (Dena).


Proyecto del polígono agroforestal en el monte Penaguda

Por el contrario, la “zona preferente” más modesta es la propuesta para la zona de monte que discurre entre la parte alta de la las localidades de Cobas y Xil, una ladera en la  que se ha diseñado un espacio de 17,8 hectáreas. De las otras seis, dos son enclaves en Simes, uno en la parte alta de Vilariño y la Tomada Vella, y el otro en la parte alta de Pazos y la ladera que cae desde Catadoiro. Otras dos zonas se perfilan en la parroquia de Lores, una en la zona baja, en la parte de monte que discurre entre la autovía do Salnés y Paradela de Lores, cayendo hacia O Pedroño en Nantes; y otra en la subida desde Freixeiro a lo alto de la dorsal del monte, llegando a las inmediaciones de Sanxenxo.

Por su parte, en la localidad de Meaño, y en base a 22,2 hectáreas, estaría el enclave comprendido en la subida de Trubisquido, A Cachadiña, A Ventosa e inmediaciones de Chan do Monte. Y el último, diseñado es el ubicado entre parte baja de Xil (a la altura de O Pazo, Os Barreiros y As Pozas), y la parte alta de Coirón en Dena. Esta son las ocho, “zonas preferentes” de monte -en su mayoría arbolado- susceptibles de reconvertirse en viñedo.
Aun así, sabe reseñar que estas zonas consideradas “preferentes” no van más allá de ser, por el momento, declaradas como zonas de estudio, por lo que no pasa de una declaración de intenciones por parte de la Denominación de Orixe Rías Baixas y la Xunta. 


Proyecto de polígono A Cachadiña (Meaño) e Simes

Poner en valor la tierra
La política de polígonos agroforestales, que se impulsa a través Consellería do Medio Rural, responde a un nuevo instrumento para la recuperación y puesta en producción de tierras de buena capacidad productiva, que se encuentran abandonadas o infrautilizadas. El objetivo es mejorar la estructura territorial de la explotación y facilitar el acceso a la tierra de nuevas iniciativas productivas. Éstas deberían pasar por cultivos (o actividades ganaderas) considerados de interés para impulsar el sector agropecuario. Y, en pleno corazón de O Salnés, ese cultivo pasa, ante todo, por la viticultura del albariño. Unas zonas interés, para lo que la D.O. ha delimitado un total de 2.230 hectáreas en todo su ámbito de actuación, de ellas las 210 aquí apuntadas para el municipio meañés.
Si en el futuro llegara a desarrollarse un polígono agroforestal de iniciativa pública, bien en Meaño otros enclaves, los destinatarios serían personas interesadas en poner en producción las tierras, las cuales se presentarían a un proceso de concurrencia pública. 


Al fondo, en el centro, zona de monte de alto de Vilariño en Simes

Para hacerlo posible, la Xunta procedería a recoger primero el acuerdo adoptado en consecuencia, cuando menos rubricado por los que posean más del 70 por ciento de la superficie del polígono, y que además exista abandono en más del 50 por ciento de la superficie afectada (excepto que los propietarios se comprometan de por sí a mantener o poner en producción sus tierras). En caso de parcelas de propietario desconocido, se haría preciso el proceso de averiguación de la titularidad de las mismas. Superado el paso, tocaría la elaboración de un proyecto básico para el polígono en cuestión, el cual incluiría la ordenación de usos y, de ser solicitado, un proyecto de concentración parcelaria.
Una vez aprobado, tocaría sacar a concurso público el arrendamiento o venta de esas parcelas, en la que los propietarios escogieran esta opción (parcelas ya agrupadas y con las infraestructuras necesarias ya ejecutadas). El desarrollo de un proyecto así le serviría además a la Xunta para actualizar el catastro e inscribir las parcelas en el registro de la propiedad.
 
Opciones y riesgos

Amén de la iniciativa pública para la creación de polígonos agroforestales se contempla también el hacerlo por iniciativa privada. Puede promoverlo cualquier persona física o jurídica, si bien el proceso debe estar supervisado por la propia Axencia Galega de Desenvolvemento Rural (AGADER). En su caso, se precisa de una superficie mínima de 10 hectáreas sobre las que poder actuar, debiendo concurrir también para ello el acuerdo de, cuando menos, los propietarios que posean más del 70 por ciento de la superficie. Si el informe de viabilidad que le sigue, y que elabora la propia AGADER, es favorable y se declararían esas tierras de utilidad pública e interés social, se procedería con las actuaciones precisas para la puesta en marcha del polígono en cuestión.
Se trata de una herramienta de la Xunta, a la par que una ocasión para tratar de poner en valor tierras óptimas, abandonadas o infrautilizadas, superando el obstáculo histórico del minifundismo que tanto lastró la actividad agropecuaria gallega. Amén de lo económico, entrará en juego la peculiar concepción social que, por tradición, arrastra la propiedad de la tierra en Galicia. Pero también, de cristalizar, supondrá el avance inexorable del monocultivo intensivo del albariño con los riesgos que ello entraña para el futuro sobre el medio y el hábitat. Un riesgo, si cabe, aún mayor con la irrupción de grandes grupos y firmas vitivinícolas del panorama nacional que han comenzado a desembarcar o O Salnés (y Meaño).


Distribución de las ocho zonas preferentes para la plantación de albariño en el municipio de Meaño


Si el lector desea consultar y tener acceso a información detenida proyectos para desarrollar polígono agroforestales, pinche en el siguiente enlace/visor de la Xunta de Galicia:



Desde este Ventanuco trabajamos cada fin de semana para salir al aire de forma transparente e independiente, tratando de ofrecer la información que el búnker niega. 


domingo, 7 de agosto de 2022

 

SULTATOS: VITICULTURA/SALUD
          

Con centro desde Dena, se está impulsando la creación de una plataforma vecinal por la regulación de los sulfatos. Una plataforma que se gesta a partir del embrión de media docena de personas de Meaño, Ribadumia y Meis, que aúne mismo a viticultores y cooperativistas, sensibilizados por la necesidad de un mayor control del empleo de fitosanitarios y su forma de aplicación. Y es que de ello, explican, está aflorando un conflicto que, ante el avance del viñedo, se antoja creciente para los próximos años, con gente que ve rodeadas sus viviendas por parras.


Aplicación de sulfato con atomizador y ventilador bajo una parra de alabariño

Tras algunas reuniones presenciales en Dena, los promotores decidieron organizarse como colectivo. Sus primeros pasos afloran ahora en la red, donde, desde ya, se recogen firmas en pro de le regulación y control de sulfatos, lo cual puede hacerse a través de www.change.org (https://www.change.org/plataformaSulfato). Además dispone de su página en facebook a través de regulaciónsulfato, o bien se puede contactar con los promotores a través del correo electrónico plataformasulfato@hotmail.com

De partida, las demandas son conseguir una ordenanza que prohíba el uso de sulfatos a menos de 20 metros de cualquier edificación (permitiéndoselo, eso sí, a propietarios de viñedo en sus eras, siempre y que no afecte a terceros en sus viviendas), y prohibición del uso de ventiladores que se añaden a los atomizadores para su uso en una franja a menos de 100 metros de edificaciones, o en zonas próximas cursos fluviales -debiendo en esos casos optar por aplicación a pistola-. Añadido, la plataforma abogará por el estudio, análisis y seguimiento de acuíferos, fuentes y ríos de los concellos, y promover el uso de productos cien por cien ecológicos.


Uso indebido de ventiladores para aplicar en viña que empieza a brotar en primavera

La iniciativa, advierten, no es un movimiento contra la viticultura, como las más simplistas pretenderán hacer ver, sino una iniciativa que tiene como objetivo poner coto al "todo vale" que se impone ahora, y decantarse en cambio por el binomio salud-sostenibilidad. "En estos últimos cinco años -refiere en su comunicado este incipiente colectivo- se está a plantar albariño sin ningún control, cualquier terreno es válido”. Mismo para Meaño se proyecta la posibilidad de poder plantar 210 hectáreas de viñedo a coste de terreno de arbolado y monte. “No queremos un concello con el viñedo como monocultivo, queremos nuestro monte”, agrega este colectivo en relación al temor a perder zonas de monte con el crecimiento de viñedo, auspiciado por el desembarco de grandes firmas exteriores en la comarca en las que únicamente primará la cuestión meramente económica.
Desde esta plataforma se advierte que el monte es lugar de donde se nutren diversas traídas de agua vecinal, y que la expansión del viñedo, si sube al monte, afectará de lleno a estos acuíferos “cuando se están aplicando por viñedo hasta 20 manos de sulfato por campaña”.
El colectivo, que se está expandiendo en la red, iniciará tras el verano y la vendimia una campaña de reuniones vecinales para exponer sus demandas y sumar apoyos en pro de la causa. Unos encuentros que se pretenden mantener también con los diversos partidos políticos, y las administraciones provincial y autonómica.


Desde este Ventanuco, nuestro reconocimiento a esta iniciativa ciudadana. Muchos logros, hoy asumidos y aceptados por todos, tuvieron origen en movimientos similares. Algunos tienen osar ser los primeros a dar el paso. Vendrán ahora aquellos que, a las primeras de cambio, denosten movimientos ciudadanos que nacen de una necesidad y realidad palpables como esta. Los mismos que, luego, al cabo del tiempo, mudarán su postura y se colgarán las medallas.
(Radón lo tuvimos siempre en las casas; mildiu lo tuvimos siempre en la viña; fumar en institutos, hospitales, discotecas, bares... se fumó siempre... Hasta hace poco). En fin. Si el lector se interesa en conocer más sobre esta plataforma, puede hacerlo a través de los enlaces directos que servimos aquí:
 
Apoyar esta causa firmando CHANGE.ORG: https://chng.it/b2BTz2qV29
FACEBOOK: https://www.facebook.com/profile.php?id=100084290220644
CORREO-E: plataformasulfato@hotmail.com


Y, si quiere acceder a una información sobre el mundo de los fitosanitarios, abordado sin cortapisas, y más vinculada a la comarca saliniense, puede hacerlo a través de la entrevista publicada en este Ventanuco, que se hizo posible merced a una iniciativa de la asociación cultural y deportiva GAM (Meaño) POLO VENTANUCO: ENTREVISTA CON XABIER RIAL (inxeñeiro agrónomo) (Porque existen colectivos que sí se mueven para abrir puertas)


Volare...!!! (Toca mudar esto o no?)


sábado, 30 de julio de 2022

 

conversas.com
Mª Jesús e Fina Castro García
Taberna do Chosco


Las tabernas tradicionales del rural, que pululaban hace medio siglo, son hoy un modelo en extinción. En el municipio meañés más de la decena repartidas entre las siete parroquias y hoy desaparecidas: taberna de Félix, Galiñáns, Victorino, Enrique, Cayetano… que así las mentaban los vecinos, a falta de nombre comercial. De ellas tan sólo subsisten hoy dos, que son las de de Valentín en Meaño y O Chosco en Xil, agotando ambas el postrero relevo generacional. Era un modelo de comercio local multisectorial donde en algunas al uso, amén de comestibles, podía encontrarse uno con el chiqueteo de vinos, la venta por telas, ropa, ferretería, comercio agrario y sede local de juegos. La más longeva, que se mantiene hoy, es
 la taberna de
 “O Chosco” en Xil, con un siglo a cuestas en el mismo local a lo largo de cuatro generaciones. A ella nos acercamos a través de la memoria de Delfina Castro García (Fina), a sus 89 años, y de su hija Mª Jesús, madre (que regentó) e hija (que lo hace hoy) este establecimiento. 

“LA TABERNA LA ABRIÓ EL BISABUELO VICENTE QUE REGRESÓ DE CUBA SIN UN OJO”

¿Cuándo se gestó la taberna y a qué debe el nombre?
FINA: La abrieron mis abuelos (bisabuelos de Mª Jesús), Vicente García Rosas y Delfina Moldes García. Él acababa de regresar de trabajar en Cuba, donde había quedado tuerto al perder un ojo. En su lugar traía un ojo de cristal, de ahí le quedó el nombre por su apodo “O Chosco”.
Situándonos en el tiempo: ¿de qué años estamos hablando?
FINA: Yo nací en 1933. A mi abuela ya no la conocí porque falleciera, pero sí al abuelo Vicente. Cuando tenía yo unos cuatro o cinco años, recuerdo ya esta taberna. Calculo que podía llevar abierta diez o más. El abuelo Vicente contaba que esta taberna había sufrido el ataque de ladrones bajaban con mulas de robar en el monasterio de Armenteira.


María Jesús Castro García en su taberna de "O Chosco"

Una tienda que lleva, ahí es nada, abierta un siglo.
Mª JESÚS: Si, a excepción de un año, en que al acabar la Guerra Civil las autoridades franquistas mandaron cerrarla.
FINA: Fue la tirria entre los dos bandos. Se conoce que el abuelo simpatizaba con los republicanos y el otro bando (el franquista) lo sancionó cerrándole la taberna por un tiempo. En ese tiempo mismo abrió una segunda tienda en Xil, que era la de Martiño.
Supongo que el establecimiento pasó de abuelos a sus padres.
FINA: Así fue. Pasó a manos de mis padres, Ramón Castro Torres y Rosa García Moldes. Mi madre falleció cuando yo tenía 13 años (1946). Nosotros éramos cinco hermanos, de ellos tres mujeres. Como yo era la más joven me quedé al cargo de la taberna y de mi padre, y mis otras dos hermanas hicieron vida, una en Ribadumia y otra en Pontevedra.
¿La taberna fue el modo de vida de la familia?
FINA: La taberna y las ferias. Mi madre vendía telas por las ferias: en las de Meaño (cada 13 y 29 de mes), en las de Cambados, Mosteiro... Hacían kilómetros y kilómetros con los fardos en cuestas en un carrillo. Aquellos sí eran tiempos duros. Mi madre acabó cogiendo una anemia, le afectó al pulmón, y ello precipitó su muerte a los 43 ó 44 años.

Fina Castro al frente de la taberna familiar hacia 1956

¿Cuándo asumió usted la taberna?
FINA: Muy joven. Con 20 años estaba ya al frente de ella. Y siempre soltera… A mis 89 años creo que ya no tengo edad para casarme (risas).
¿Recuerda las cartillas de racionamiento cuando venía a comprar la gente?
FINA: Sí. En las cartillas apenas sí había cupones para dos o tres cosas: aceite, harina y azúcar, poco más.
¿Cómo era la taberna de aquellos años 50 ó 60?
Mª JESÚS: Era tienda de comestibles, telas, ropa, sulfatos, ferretería… y bar a un tiempo. Abría todos los días de la semana… y del año. Aquí se vendía de todo. Añadido, al fondo, en un local al que se entraba por la propia taberna, cortaba el pelo y afeitaba el barbero de Xil, Hermosindo Solla,  que acudía dos tres veces por semana, más el domingo incluido. Además, aquí ensayaban los vecinos las “xaneiras” para salir luego con ellas de noche por Navidad. Por lo demás, la taberna, con una zapatería que había justo al lado, eran lugares de encuentro de vecinos cada noche. Aquí compartían tiempo, juegos, y otras veces discutían o incluso peleaban.
¿Cómo eran los artículos de alimentación que se vendían entonces?
Mª JESÚS: El aceite se vendía a granel por cuartillo, lo mismo el azúcar, la harina... Había que pesarlo todo. Recuerdo como hasta el chocolate, que era el duro de tableta gruesa de “La Perfección”, se vendía por onzas.
FINA: Tal eran las dificultades, que recuerdo bien como, cuando por Navidad, una mujer muy humilde entró a comprar dos pesetas de membrillo, que era fina lámina: “hoxe nace o Neno Xesús -dijo- e debo levar un postre para que a familia poida mollar os beizos con este dóce”.

Una imagen exterior de la "Taberna do Chosco" actualmente

¿Y qué se vendían en las demás secciones?
Mª JESÚS: Solían venderse telas, como mahón y lienzo. Por entonces las mujeres confeccionaban sábanas, pantalones, camisas… Por entonces toda mujer sabía de costura para tratar se vestir a la familia. También se vendían jerséis, chaquetas, un poco de todo. Luego estaba la venta de sulfato de piedra y otros, artículos de ferretería, herramientas de campos como “sachos” (azadas), rastrillos, “peneiras”…
Esto debía ser como unos grandes almacenes a pequeña escala en el rural, ¿no?. Y a la hora de financiar la compra ¿se contemplaba en fiar?
Mª JESÚS: Sí,  era un comercio con mucho abanico de productos. El fiar era una práctica habitual en unos años de muchas dificultades: algunos vecinos lo compraban así, añadiendo el “anótame ahí”. Era un acuerdo oral, que se basaba en la confianza. Luego pagaban poco a poco,  por semana, a fin de mes… según podían. En tienda tenía que llevarse esa contabilidad. La mayor parte de la gente era cumplidora, aunque alguno se hacían de rogar para saldar la deuda.

¿Se mantiene hoy en casos la práctica?
Mª JESÚS: No, ni tampoco lo demanda ya nadie. Es una práctica olvidada.
En cuanto a la sección de bar: qué era lo que más se servía en el mostrador en aquellos años 50 ó 60?
Mª JESÚS: En las horas punta de bar, sobre todo se servía tinto país y catalán blanco. Aquí era también parada de los autobuses de la firma Balea, y a la hora en que llegaba, se apeaba la gente que venía de Pontevedra y mismo el conductor, que entonces tenía  ya preparada en el mostrador su chiquita diaria de vino.
¿Recuerda servir los primeros albariños?
Mª JESÚS: El albariño era un vino que había algo en esta casa, pero se tomaba en una ocasión especial,  no era vino de mostrador. A lo sumo, se tenía servido en alguna ocasión, y recuerdo la protesta de un cliente que le decía al abuelo que aquello no era vino… Cuando pedían un vino blanco, se servía catalán (vino hoy prácticamente desaparecido).
¿También servían café?
FINA: No. La gente que podía de aquélla solía tomárselo en casa. Bueno, café no, se tomaba agua con achicoria, que era más barato. En ocasiones, si podía permitírselo, mezclarle un poquito de café.

Otra instantánea en el interior de la taberna

La taberna era también sitio de juegos, ¿no? ¿Cuáles eran aquéllos en los que más mataba el tiempo la gente?
FINA: Sobre todo se jugaba a las cartas. En aquellos años, cuando se producía un incendio en el monte, era obligado subir a apagarlo. Cuando eso sucedía, los que estaban echando la partida en la taberna, se escabullían saliendo por una escalera de atrás, para no ser reclutados por las autoridades y tener que subir al monte a apagar el fuego.
Mª JESÚS: Otro de los juegos era la llave. Se tenía una en taberna y la colocaban ahí fuera cuando la pedían los clientes. En año los 90, cuando se retomaron un tanto los juegos populares olvidados, alguien nos la pidió que la teníamos ahí parada, yaquella llave ya no volvió.

¿Y para cuando llegaron los primeros refrescos?
Mª JESÚS: Los primeros que recuerdo aquí era el Fis-Fas en los años 70. Luego, la gaseosa Pitusa, la Mirinda (en la imagen el refresco de una generación) los primeros helados de Avidesa. Por aquellos años cinco o seis pesetas cundían mucho.¿Cuándo entran en decadencia estas tabernas del rural?
En alimentación fue con la llegada de los supermercados en los años 80. Luego, más aún, con las grandes superficies. Las crisis afectan más a los comercios más pequeños.
¿Percibió algún tibio repunte en ventas con la irrupción de la COVID?Mª JESÚS: Testimonial. Cuando el confinamiento y el miedo a salir, algunos vecinos optaban algo más por este comercio inmediato y cercano.
¿Cuál es el tipo de cliente que entra por la puerta?
Mª JESÚS: Gente mayor y cercana. Los jóvenes compran en las grandes superficies y, la última, es hacerlo por internet.

¿No le ve futuro a este modelo?
Mª JESÚS: Para nada. Es un modelo a extinguir, mismo invertir en el local no es rentable. A mi caso, a mis años mantengo la tienda para tratar de cotizar como autónoma, lo que se dice subsistir y esperar a que llegue a jubilación.
¿No le ve la opción de reconvertir el modelo para mantener vivo el espíritu de la “taberna do Chosco” en otra vertiente?
Mª JESÚS: Como modelo la taberna que fue y es aún, no lo veo posible, máxime en el rural. Si acaso, si alguien opta por querer alquilar y darle un giro al establecimiento al modo hostelero, pero a mis años no me veo en ello.