sábado, 12 de julio de 2014

conversas.com
Manuel Canario Vázquez
Fundador de la fiesta de San Cristóbal de Dena

 Dena celebraba este pasado sábado las bodas de oro de su fiesta de San Cristóbal, un evento que surgió en 1964 de la mano de Manuel Canario Vázquez, empresario natural de Pontearnelas y afincado en Xil que, tras abrir una empresa en Coirón-Dena, promovió el nacimiento de la fiesta. A sus 83 años y convaleciente de una delicada intervención quirúrgica en su garganta no puede hablar, pero logramos mantener esta entrevista días antes de la fiesta con la ayuda su hija Clara, presente, y que verbaliza lo que el padre vocaliza con sus labios, más el recurso puntual de un práctico bloc de notas. Los 50 años de la fiesta de San Cristóbal suponen para nuestro protagonista una carga de emotividad que no ocultan sus ojos mientras en la solapa de su chaqueta luce orgulloso para la ocasión la medalla de oro del santo que le concedió la organización cuando el 25 aniversario de la fiesta. La mantenida con él una de estas conversaciones entrañables que cuestan tan poco y en las que recibes mucho. Una lección sencilla que te da la vida. 

Manuel Canario junto con su hija Clara en un momento de la entrevista

“LA PRIMERA FIESTA DE SAN CRISTÓBAL DE DENA LA HICIMOS CON EL SANTO QUE NOS PRESTÓ CAMBADOS”

¿Cómo llega un vecino de Xil a promover la fiesta de San Cristóbal en Dena?
Yo soy de natural de Pontearnelas y tocaba el saxo y el clarinete en la orquesta “Melodías” que tenía su sede aquí en Meaño y que era lo mejor de su tiempo. En 1951 me casé en Xil y me establecí en esta localidad. Mi vinculación con Dena llega un tiempo después cuandó fundé allí la empresa “Hermanos Canario” que se ubicaba en Coirón y que se dedicaba a elaborare prebabricados para la construcción. Es desde esta empresa que nace el San Cristóbal de Dena.
¿Y cómo surge la idea?
Manuel Canario en otro momento de la
entevista mantenida en su casa de Xil
Surgió en un bar de Cambados en el año 1964. Por aquel entonces, además de la empresa de prebabricados, yo era “fragueiro”  y acostumbraba a tomar café en Cambados, porque era donde estaban varios bancos. En los años 60 la economía mejoraba, se comerciaba más y, coincidiendo una mañana en el Bar Barral con el dueño de Transportes Nuñez que era un buen amigo mío, hablábamos de cómo crecía Dena y cómo cada vez había cada vez más tráfico de vehículos y camiones del mundo de la industria que florecía por esos años en la localidad. Yo, que por aquella era teniente alcalde, le comenté que me gustaría promover una fiesta en honor al patrono de los automovilistas para que Dena cogiera notoriedad y fue precisamente él quien me dijo: “por qué no la organizas tú?, Haces una misa y yo te presto el santo?”. Y fue así como nació en San Cristóbal de Dena, desde Coirón y con el santo prestado por Cambados.
¿Por qué en Dena se celebra siempre en sábado si San Cristóbal es el 10 de julio?
Porque aquel primer año el 10 de julio cuadró en sábado. Luego nos dijimos que era mejor mantenerlo en ese día de la semana porque los automovilistas y camioneros estaban más libres para poder organizar la caravana. Amén del de Cambados fue el primero de la zona, luego vinieron otros como Vilalonga, Castrelo, Sisán, Simes…
¿Qué recuerdos conserva de aquella primera edición de la fiesta?
Recuerdo que la misa se hizo en el exterior de nuestra nave en Coirón, y que trajimos para cantarla a un coro de O Grove que dirigía un sacerdote muy bueno que se llamaba José Franco. Nada más acabar partió la primera caravana que subió ya a Meaño y a Xil para retornar de nuevo a Dena por la carreta que baja de Padrenda. Lo hicimos así porque queríamos darle un carácter municipal a la fiesta y el recorrido se mantiene hoy. Luego el resto de la jornada festiva transcurrió en la huerta de Limeta, lo que hoy en el Bar Dopazo, con la actuación del grupo de gaitas “Os Campaneiros” de O Sixto, que era uno de una de las formaciones de gaiteiros más importantes por esos años.

Nuestro protagonista en el jardín de su casa
¿Cuánto costó aquella primera fiesta?
Unas 200.000 pesetas, lo que hoy vendrían a ser unos 1.200 euros.
¿Contó con muchos participantes aquella primera caravana?
Unos 60 o 70 vehículos, contando también con algún camión. Muchos ya acudieron adornados con flores  y guirnaldas para la ocasión, lo que demuestra que la fiesta se vivió con mucho fervor desde sus inicios.
¿Hubo premios a los mejor engalanados tal y como se hace hoy?
No hubo premios en los dos primeros años, creo recordar que los estos empezaron en la tercera edición.
¿Y la idea de hacer la “sardiñada” convertida hoy en toda una tradición en Dena?
Fue algo que se me ocurrió a mí en el primer año para todos los que participaban en la caravana: sardinas, paz de maíz, vino… y servirlo todo gratis. Recuerdo que aquel primer año compramos tres cajas de sardinas y algunos chorizos que asamos en el exterior de la fábrica y que allí comimos todos juntos.
¿Recuerda quien estaba con usted en aquella primera comisión?
José Fernández Gondar, José “O Minquillo”, Limeta… y algunos otros que ahora no recuerdo.
Primer San Cristóbal con santo prestado. ¿Cuándo compraron el propio?
Al segundo año. Recuerdo que fuimos buscarlo a Santiago Jose “O Minquillo” y yo que nos costó 12.000 pesetas que pagamos entre los dos. Fue nuestra aportación a la fiesta. Es el santo que todavía se conserva hoy.
¿Por qué la imagen no está en la iglesia?
Yo quise ponerlo en la iglesia pero el cura Don Arturo me dijo que podía ser, que San Cristóbal no rezaba en el santoral, al menos esa fue la razón que me dio entonces. Por eso el santo estuvo unos años en el Bar Dopazo en Coirón, luego fue cambiando de ubicación. Ahora, días antes de la fiesta, se expone en el Bar Bahía en el centro de Dena.
¿Cuándo se trasladó la fiesta al recinto de los colegios de Coirón y por qué?
Se hizo cara a 1970 aproximadamente, y se buscaba con ello una situación más céntrica. Allí por entonces había un pinar y consideramos que era buen lugar para hacerla.


Un momento de la sardiñada de San Cristóbal de este año 2014
Fue la época de aquel concurso que premiaba al que comía más sardinas, ¿no?
Sí, como las sardinas eran ya una tradición, se nos ocurrió organizar el concurso. Fue algo que me quedó bien grabado en la memoria porque recuerdo que en una de las ediciones Julio, el electricista de Meaño, y Manolo “O Palleiro”, tras una apuesta, se zamparon 20 sardinas cada uno. Creo que luego el exceso les hizo pasar un mal rato.
¿Qué siente usted hoy cando la fiesta del San Cristóbal de Dena que usted fundó alcanza los 50 años de vida?
Una alegría enorme porque siga celebrándose con el paso del tiempo. Yo sólo puedo agradecer a la gente que arropara la fiesta y que lo siga haciendo hoy con la comisión actual. Sé que está muy bien organizada y que gente como Carabel y otros hacen un esfuerzo enorme para que perdure, por ello les felicito.
Los camiones hicieron un alto para saludar al fundador de la fiesta el sábado 12
¿Acudirá usted este año a estas bodas de oro de la fiesta?
Iré a la misa, como me gusta hacer cada año, si puedo. Luego subo para Xil y me aposto delante de mi casa en O Pazo a pie mismo de la carretera para ver pasar la caravana. Ellos siempre tienen un gesto conmigo: se paran delante de la casa y echan unos fuegos al cielo. Es algo que me emociona, supongo que este año aún más.


El patriarca siguió con su familia el paso de la caravana de San Cristóbal por delante de su casa de Xil

Puedes ver más fotografías que completan este reportaje en la sección MEAÑOLEANDO (pinchando en la pestaña que aparece en la parte superior de esta página)






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