sábado, 20 de marzo de 2021

 

El balonmano es un deporte de dioses. Al menos en O Grove, donde su origen procede de Zeus. Luego, el Rasoeiro es un fruto divino. Y es que la historia del balonmano grovense nos retrotrae medio siglo atrás, cuando en las postrimerías del régimen, un puñado de adolescentes empezaba a fajarse en la pista de un patio escolar. De ahí brotó el Zeus, que fue el primer equipo de balonmano meco, luego reconvertido por una temporada en Club Marítimo Deportivo y que, a la postre, derivaría en Rasoeiro.

EL BALONMANO PROCEDE DE ZEUS

El balonmano grovense se forjó en las pistas del colegio Rosalía de Castro a inicios de los años 70, cuando el maestro José Miguel Besada y el sacerdote José Franco, que entonces dirigían el deporte escolar del centro, se toparon con una generación ávida de participar en los primeros campeonatos escolares. Por entonces, un puñado de adolescentes mataba el tiempo de los recreos entregándose al deporte del balonmano. Entre ellos, Suso González, José Miguel Mascato, los hermanos Raposo, Queco Fresco y otros, que fueron sumando compañeros para la causa. De su mano alumbró el primer equipo de balonmano en tierras mecas: era el año 1973 y nacía el mítico Zeus S. D.

A modo de sociedad deportiva -no reglada en origen-, el Zeus se abría paso. “Aquél empezó siendo un equipo patio -recuerda Queco Fresco-, que luego derivó en equipo de barrio. Era un balonmano callejero, que recogía la ilusión de aquel grupo de 12 ó 14 chavales que éramos, y que contábamos 13 ó 14 años”. “A partir de ahí -agrega- logramos organizarnos, y con el apoyo de dos o tres padres que nos transportaban en sus coches, empezamos a participar en algunos torneos de categoría cadete por la comarca, jugando en Vilaxoán, en Caldas y otros pueblos”.
 

Primer equipo del Zeus, 1973

Balonmano de calle
Aquel primer balonmano, recuerdan los pioneros, se jugaba en la calle, se disfrutaba hasta en tramos de carreteras secundarias, o en zonas de O Corgo, improvisando las porterías con palos y marcando en el suelo el área de 6 metros. “Cuando montamos el Zeus -apunta Queco Fresco- entrenábamos en la pista de colegio Rosalía de Castro, que era al aire libre, y donde jugábamos mismo bajo la lluvia, pero era la única que nos dejaban, porque tener acceso al pabellón, hoy el viejo Monte da Vila que entonces era un lujo porque era uno de los primeros pabellones de la provincia y con pista de pavimento, eso era imposible”.


En el banquillo de Zeus se sentaba en sus comienzos Juan Figueiro Meis quien, en realidad, era reconocido entonces por su valía en el atletismo, no en vano este grovense venía de proclamarse campeón de España de los 20 kms. (1972) y se codeaba con el propio Mariano Haro. Aquel primer Zeus lo integraban adolescentes de esos años como Suso González, los hermanos Rafa y Narciso Raposo, Queco Fresco,  José Ramón Outeda, Francisco Alonso, José Carlos Villaverde, Pepe Otero, Juan Carlos Domínguez, Rafa Morqueiro, Manuel Sánchez… El propio Figueiro rememora aquellos años: “Tengo un recuerdo muy entrañable de aquella generación de chicos, donde estaba también Luis Álvarez “O Coxo”, hoy fallecido y que trabajaba en la panadería A Mascata que existía en el barrio Cornicado. Él era un enamorado del balonmano, y pese a que no podía jugar por su cojera, se entregó a la organización”. “En todo aquello -agrega- había mucho de pasión, era un balonmano incluso romántico, de pillos, donde se jugaba en cualquier esquina de la villa, y mismo entrenábamos en el campo de fútbol de Monte da Vila, que entonces era de tierra”.


Queco Fresco

De la mano de aquella generación llegaban las primeras alegrías del equipo rojillo, porque este era el color de la camisola del Zeus que, tendencia de entonces, lucía el número grande en su parte frontal. De su mano el Zeus irrumpía aquel 1973 proclamándose campeón comarcal de la categoría cadete, una competición que por entonces organizaba la Delegación de Pontevedra, a falta todavía entonces de una Federación Gallega que tardaría aún una década por germinar, para cuando emanaba el estado autonómico en España.
Fue en el año 1974 cuando el Zeus, dada la falta de los apoyos económicos, pasó a integrarse en el club “Sporting Cornicado”, que nacía en origen como equipo de fútbol de barrio, de manos del propio Luis Álvarez “O Coxo”. Aquel fue un paso efímero que se  diluyó pronto, pero el Zeus, ávido de pervivir, recuperaba su identidad.


Bajo el paraguas del Club Marítimo Deportivo

Club Marítimo Deportivo
La actividad del Zeus se mantuvo tres años. En los albores de la democracia, se fundaba en O Grove en 1976 el Club Marítimo Deportivo, a modo de una agrupación social que impulsaba los hermanos Álvarez Prol y Manolo Isolino, y que pretendía aunar a deporte, cultura y mar en un gran colectivo global. Bajo su paraguas acogieron a un Zeus que precisaba de ese amparo formal. Renombrado así Club Marítimo Deportivo, el equipo meco participaba en la Liga Provincial, equipo que, por entonces, lucía nueva indumentaria, que era la camisola blanquiazaul a rayas verticales. Bajo esta denominación, el balonmano grovense completaba dos temporadas, hasta que el proyecto del Marítimo Deportivo languideció para desaparecer.


Aún así, lo sembrado en el balonmano fecundó la ilusión para mantenerse. Muchos jóvenes grovenses ansiaban seguir practicando un deporte que les había enganchado. Animados por Santiago Aldazábal -entrenador vigués que por esos años trabaja en el casino de A Toxa y que se volcó con el equipo-, Paco Luis y Luis Escalante, los hermanos Víctor y Geno Lueiro, Queco Fresco, José Miguel Mascato y Mario Sancho, entre otros, se avinieron a formar un nuevo club, que participaba ese mismo año en el Torneo de Copa de Tercera Provincial. Eran los primeros pasos del Rasoeiro que empezaba a caminar en 1979.


Arranca el Rasoeiro, temporada 1980-81


Rasoeiro
No fue hasta la temporada siguiente que el club Rasoeiro se organiza en regla, y levantaba los cimientos que sostienen su historia. Era la temporada 1980-81, y aquel puñado de jóvenes logran darle solidez al conformar la primera directiva de la entidad, con un equipo de adultos presidido por Benito Mirazo, y que estuvo acompañado por José Fresco, José Antonio Romay, Francisco Gondar, Manolo Núñez y José Carrera. Este último tomaría el relevo de la presidencia en la temporada 1981-82. A partir de ahí, con el árbol del Rasu plantado, arranca la historia reciente del balonmano grovense. Esta es otra, aquélla es la que rescatamos hoy aquí para el recuerdo.


Rasoeiro, temporada 1981-82


Rasoeiro, foto de familia, temporada 1982-83


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